Gwenllian ferch Gruffydd (1100-1136 dC) Princesa
rebelde del Gales medieval.
Es comparada con Boudica. A veces se la confunde con Gwenllian
ferch Llywelyn , que vivió dos
siglos después.
Gwenllian es también la única mujer del período
medieval de la que se sabe que dirigió un ejército galés a la batalla.
El campo donde se cree que tuvo lugar la batalla,
cerca del castillo de Kidwelly y al norte de la ciudad, se conoce como Maes
Gwenllian ( en galés : Campo de Gwenllian ).
Un manantial en el campo también lleva su nombre,
supuestamente brotando en el lugar donde murió.
Hija del príncipe de Gwynedd, reino del norte de
Gales, se casó con Gruffyd Ad Rhys, príncipe de Deheubarth. En aquel momento,
el sur de Gales estaba luchando contra la invasión y colonización normanda,
inglesa y flamenca de su territorio, utilizando una táctica de guerrillas.
En el año 1136 se presentó una oportunidad, cuando
la corona inglesa se vio envuelta en un período de anarquía.
La revuelta empezó con una victoria cerca de
Swansea, alentando así a todos los galeses. Pero rápidamente los normandos contraatacaron
y enviaron refuerzos que debían reunirse en el castillo de Kidwelly.
Con su marido reunido en el norte, Gwellian tomó las
riendas. Lideró a 200 hombres con la intención de sitiar el castillo y bloquear
los refuerzos. Pero la presencia de un traidor que informaba a los enemigos,
fue trágico para Gwenllian.
Los normandos sorprendieron a los galeses y
empezaron una sangrienta venganza. La expedición fue aniquilada. Gwenllian fue
derribada de su caballo y decapitada.
Este trágico episodio, enardeció los ánimos de los
galeses, que poco tiempo después consiguieron una gran victoria en Crug Mawr
(1136).
Durante siglos después de su muerte, los galeses
gritaban venganza por Gwenllian cuando participaban en la batalla
Lady Xian (512–602) "La primera heroína de
China". También conocida como Señora de Qiao Guo
Ha sido deificada como la "Santa Madre de
Lingnan. Fue una mujer noble de la etnia
Li (sur de China) durante el período de la Dinastía Sui.
Destacó por su liderazgo y su sentido de la
justicia. De linaje real, se convirtió en caudillo de la tribu Xian, y acabó
siendo conocida como Lady Qiaoguo.
Defendió a su tribu de los enemigos pero a menudo
abogó por la paz y el respeto.
Consiguió aplacar la rebelión de Hou Jing (548 dC) y
los disturbios de la dinastía Chen (558 dC) sin un baño de sangre.
Eliminó el tráfico humano entre su pueblo y promovió
la integración Han-Li.
Castigó a asesinos y ladrones, combatiendo la
delincuencia y los crímenes militares.
A pesar de los prejuicios por su condición de mujer
llegó a ser admirada por el pueblo chino y hoy es considerada una figura
referencial.
Referencias:
The Royal Diaries
, donde se la menciona en la secciónLady of Chi'ao Kuo: Warrior of the South
que tiene lugar en 531 d. C. cuando tenía diecinueve años.
Matilde de Canossa (Mantua, 1046 - 1115) Poderosa
señora feudal y una de las mujeres más influyentes de la Edad Media por sus
actuaciones políticas y militares.
Llamada la Gran Condesa o también conocida como
Matilde de Toscana, fue una noble italiana, que destacó como la mayor aliada
del papa Gregorio VII durante la Querella de las Investiduras y
participó en la mediación entre el citado papa y el emperador Enrique IV en la
llamada humillación de Canossa.
Llegó a dominar todos los territorios italianos al
norte de los Estados de la Iglesia. En 1076 tomó posesión de un vasto
territorio que comprendía Lombardía, Emilia-Romaña y la Toscana, con su centro
en Canossa.
Altamente educada conocía varias lenguas, sabía leer
y escribir, y fue entrenada para la guerra. Sabía usar el hacha, la espada y
era buena amazona.
Matilde tuvo dos matrimonios fracasados.
Durante la
invasión de Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germánico, que había sido
excomulgado y había nombrado un antipapa, la condesa frenó los avances del
ejército imperial (1092).
Fue una mujer religiosa y de gran devoción
espiritual. Destacó su impulso constructivo y su soporte a la universidad de
Bolonia.
Fue nombrada virreina por el hijo de su antiguo
enemigo. Murió de gota en 1115, donando su patrimonio a la iglesia.
Sus restos fueron trasladados a la Basílica de San
Pedro en 1645, siendo una de las cuatro únicas mujeres enterradas en el
Vaticano.
Una tumba conmemorativa para Matilde, encargada por
el papa Urbano VIII y diseñada por Bernini, marca su lugar de entierro en San
Pedro y a menudo se la llama Honor y Gloria de Italia.
Después de su muerte, un aura de leyenda rodeó a
Matilde. Los historiadores de la Iglesia le dieron el carácter de una
semi-monja, dedicada exclusivamente a la contemplación y la fe. Algunos
argumentan, en cambio, que era una mujer de fuertes pasiones de naturaleza
espiritual y carnal
Fue entrenada en armas, estrategia, leyes y
gobierno. Como alianza militar frente a los daneses, fue casada con Etelredo II de Mercia, señor de Mercia.
Su marido tuvo una salud débil desde el 902 hasta su
muerte (911), por lo que Aethelflaed gobernó el Reino
de Mercia entre 911 y 918.
Construyó una serie de fortalezas para defender el
reino. Dirigió a su ejército en por lo menos tres batallas, expulsando a
vikingos y galeses, y manteniendo una alianza estable con Wessex.
En el año 918, año de su fallecimiento, sus tropas
llegaron muy al norte conquistando Leicester, y el reino danés de York pasó a
prestar vasallaje.
Ethelfleda
de Wessex sale biografíada en la serie The Last Kingdom
Tamara []o
Tamar (c. 1160-18 de enero de 1213) Reina de Georgia de 1184 hasta su
muerte, período en el que la Edad de
Oro de Georgia (siglos XI y XIII) alcanzó su apogeo.
Miembro de la dinastía de los Bagrátidas, su posición como la
primera mujer en gobernar Georgia por derecho propio era enfatizada con el
título de mepe (მეფე, «rey») en sus menciones en manuscritos georgianos medievales
Fue proclamada heredera en 1178, y a pesar de la
adversidad de la aristocracia, logró consolidarse en el trono. Tuvo un primer
matrimonio fracasado con un príncipe de la Rus, casándose por segunda vez con
el alano David Soslan, con quién tuvo dos hijos.
Con una hábil política exterior expansionista,
convirtió al reino en el estado más fuerte del Cáucaso, aprovechando la
debilidad selyúcida.
Tamar liberó Armenia en 1199, y venció a los turcos
en 1204, cerca de Erzurum. Los georgianos fueron finalmente frenados por los
ayubíes, aunque entre sus logros militares estan la fundación de Trebisonda
(1204) y una expedición a Persia (1210).
Aunque Tamar no combatió directamente, acompañó
regularmente a sus tropas y demostró ser una estratega brillante.
Su reinado también destaca por un extraordinario
florecimiento cultural y religioso con elementos georgianos particulares. La
decadencia del reino llegó con la invasión mongol
El período de éxitos políticos y militares y logros
culturales asociado con su reinado, en combinación con su rol de gobernante
femenina, han llevado a su idealización y romanticismo en las artes georgianas
y la memoria colectiva. Sigue siendo un símbolo importante en la cultura
popular georgiana y ha sido canonizada por la
Iglesia ortodoxa georgiana como «santa y justa reina
Tamara»
Khutulun (c. 1260 - c. 1306) Princesa
guerrerade Mongolia.
Marco Polo y Rashid al-Din escribieron sobre ella y la
describen como una guerrera formidable.
También conocida como Aigiarne, Aiyurug, Khotol
Tsagaan o Ay Yaruq (literalmente Luz de Luna)
Fue hija de Kaidu (Khan de Chagatai) y sobrina de
Kublai Khan. Al igual que su padre, era defensora de los valores tradicionales
mongoles, enfrente de los partidarios de la sinización del imperio. Acompañó a
su padre en muchas batallas.
Kaidu y Kublai estaban enfrentados durante las
guerreras civiles mongolas.
Khutulun dijo que cualquier hombre que quisiera
casarse con ella la debería vencer en combate. En caso de que la vencedora
fuera ella, el perdedor le entregaría su caballo.
Dicen que llegó a acumular 10.000 caballos,
manteniendo su fama de luchadora invencible.
La leyenda señala que finalmente se enamoró del
principe Gazan, líder mongol de Persia. Kaidu quería nombrarla sucesora del
khanato pero se encontró una fuerte oposición por su condición de mujer.
Se cree que Khutulun es la base del personaje de
Turandot, que ha sido el tema central de varias obras occidentales. Mientras
que en la cultura mongol es recordada como una famosa atleta y guerrera, en las
adaptaciones artísticas occidentales se la representa como una mujer orgullosa
que finalmente sucumbe al amor.
El libro de 1710 de cuentos y fábulas asiáticas de François Pétis de la Croix contiene una
historia en la que Khutulun se llama Turandot, una palabra persa (Turandokht
توراندخت) que significa "Hija de Asia Central", y es la hija de
diecinueve años de Altoun Khan, Emperador mongol de China. En la historia de
Pétis de La Croix, sin embargo, ella no lucha con sus pretendientes y ellos no
apuestan a sus caballos; más bien, les hace responder tres acertijos y se
ejecutaba a aquellos que no pudieran resolverlos adecuadamente.
Carlo Gozzi escribió su propia versión, 50 años más
tarde, como una obra de teatro en la que ella era una "mujer tigre"
de "orgullo implacable".
Friedrich Schiller tradujo y adaptó la obra al
alemán como Turandot, Princesa de China (Turandot, Prinzessin von
China) en 1801.
La versión más famosa de Turandot es la versión operística de Giacomo
Puccini, en el que estaba trabajando cuando murió en 1924.
Hay muchas historias y novelas sobre Khutulun
presentadas por escritores mongoles, como Khotolon por Purev Sanj, La maravillosa hija de
Kaidu Khutulun (Kaidu's wonderful daughter Khutulun) por Ch.Janchivdorj, Khotol Tsagaan
por Oyungerel Tsedevdamba, y La
historia de Kaidu Khan (The Story of Kaidu Khan) por Batjargal Sanjaa, entre otras.
Se dice que era hija de Erwin von Steinbach,
arquitecto y maestro de obras de Notre-Dame
de Strasbourg ,la catedral de Estrasburgo.
Cuando después de la muerte de su padre, su hermano
Johann continuó construyendo la torre de la catedral de 1318 a 1339, se cree
que Sabina se empleó como hábil albañil y escultora en su finalización.
Sabina se considera tradicionalmente responsable de
las estatuas que personifican la Iglesia
y la Sinagoga (ambas del siglo XIII), que se encuentran cerca de los portales sur de
la catedral.
La tradición de Sabina como albañil en Estrasburgo,
citada constantemente, parece haber sido publicada por primera vez en 1617 por
Schadeus en su descripción de la catedral de Estrasburgo. Este entendimiento
puede haber derivado de la interpretación de una inscripción en latín, ahora
perdida, en un pergamino que sostiene la figura de San Juan. Se tradujo:
"Gracias a la piedad de esta mujer, Sabina, que me ha dado forma a partir
de esta dura piedra".
Agnes IIo
Agnes de Meissen (1139 - 21 de enero de 1203) Miniaturista y grabadora, además
de una importante mecenas del arte
Fue miembro de la Casa de Wettin que reinó como
Princesa-Abadesa de Quedlinburg .
Durante su reinado, las monjas de la abadía de Quedlinburg hicieron grandes cortinas
que son indispensables en el estudio de la industria del arte de la época.
También escribió e iluminó libros para el
servicio divino.
Sin embargo, su mayor obra maestra fue la
fabricación de tapices, de los cuales un juego estaba destinado a ser enviado
al Papa. Este tapiz es la pieza de tejido románico mejor conservada.
Diemoth (nació alrededor de 1060 y murió el 30 de
marzo, probablemente en 1130). Escriba profesional.
Debido a su letra excepcionalmente hermosa, se la
llamó "La bella escriba".
Trabajó en 45 manuscritos desde 1075 hasta 1130.
Se la conoce también como Diemudus, Diemut, Diemud, Diemuth, Diemod
o Diemudis.
Poco se sabe sobre la vida privada de Diemoth. Salvo
que era una monja de clausura. La mayor parte de la información disponible se
basa en un biógrafo del siglo XVI. Mucho de esto debe considerarse una leyenda.
Sin embargo, su caligrafía competente muestra evidencia de formación
profesional, por lo que es probable que Diemoth llegara a Wessobrunn después de
una carrera activa como escriba profesional.
Su conocimiento del latín indica que fue educada en
un instituto eclesiástico, probablemente un doble monasterio en otra parte de
Alemania.
Diemoth se encerró en una celda contigua a la
iglesia, donde pasó el resto de su vida en oración y transcribiendo valiosos
libros.
Copió unos cuarenta y cinco volúmenes, de los cuales
los más importantes son: la Biblia ; la Moralia y otras obras de San Gregorio
Magno ; siete obras de San Agustín ; cuatro de San Jerónimo ; dos de Orígenes ;
y unas quince obras litúrgicas.
Diemoth era una gran amiga del Beato Herluka con
quien intercambió numerosas cartas mientras este último estaba recluido en el
vecino monasterio de Epfach . Las cartas se conservaron durante mucho tiempo en
el monasterio de Bernried donde Herluka pasó los últimos años de su vida, pero
lamentablemente fueron víctimas de los estragos de las fuerzas de Suecia
durante la Guerra de los Treinta Años.
Algunos de los manuscritos de Diemoth aún se
conservan en la Bayerische Staatsbibliothek en Munich, donde fueron tomados
después de la secularización de Wessobrunn en 1803.
Lagertha (Siglo IX) Guerrera vikinga noruega. Según
la leyenda, Lagertha (también conocida como Ladgerda) fue una escudera
(skjäldmo) legendaria que gobernó lo que hoy conocemos como Noruega.
Fue, además, esposa -y ex esposa- del famoso vikingo
Ragnar Lodbrok.
El relato de Lagertha fue contado y grabado por el
cronista Saxo Grammaticus en el siglo XII, en varios pasajes de su noveno libro
de la Gesta Danorum.
Según la Gesta Danorum, Lagertha comenzó su carrera
como guerrera cuando Frø, rey de Suecia, invadió Noruega y mató al rey noruego
Siward. Frø puso a las mujeres de la familia de Siward (el rey que había
matado) en un burdel. Para así humillarlas públicamente. Al enterarse de esto,
Ragnar Lodbrok (nieto de Siward) acudió con un ejército a vengar a su abuelo.
Muchas de las mujeres que Frø había llevado al burdel se vistieron con ropa de
hombre y lucharon del lado de Ragnar. Se cuenta que, la clave para la victoria
de Ragnar, fue Lagertha. En su libro, Saxo relata:
“Ladgerda, una hábil amazona, que, aunque doncella,
tenía el coraje de un hombre, y luchó al frente entre los más valientes con el
cabello suelto sobre los hombros. Todos se maravillaban de sus inigualables
hazañas, porque sus cabellos que volaban por su espalda delataban que era una
mujer.”
La arqueología ha confirmado la presencia de
guerreras vikingas luchando en los combates, formando parte de la invasión
pagana de Inglaterra; sin embargo hay dudas sobre si su participación pudo ser
habitual o solo puntual.
Urraca de Zamora (León, 1033-León, 1101)
fue una infanta de León; hija primogénita de Fernando I de León y de su esposa, la
reina Sancha, heredó la plaza de Zamora tras
el reparto realizado por su padre antes de fallecer.
Urraca
fue la mayor de los cinco hijos de Fernando I y su esposa Sancha de León, quien
nació antes de sus padres accedieran al trono (mayo de 1038)
Recibió educación, al igual que sus hermanos,
en la «disciplinas liberales», el trivium y
el quadrivium.
Urraca se ocupó de la educación de su hermano Alfonso, ocho años menor que
ella, por el que sintió un gran afecto maternal, según algunas fuentes
El
rey Fernando repartió sus reinos antes de morir
entre sus cinco hijos: a Alfonso le otorgó el reino principal, León;
a Sancho le concedió Castilla; el
pequeño, García, fue nombrado rey de Galicia; Elvira heredó
el señorío de la ciudad de Toro, con consideración de reino; y Urraca
heredó Zamora.
Fue
madrina de armas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid
Campeador, quien fue investido caballero alrededor del año 1060 en la iglesia
de Santiago de los Caballeros de Zamora.
Al
morir Fernando I de León, su hijo primogénito, Sancho, quedó
descontento con las reparticiones hechas y entonces fue declarando la guerra a
todos sus hermanos e inició una lucha sangrienta. Su reinado en Castilla fue
belicoso y el primer conflicto se dio en la guerra de los Tres Sanchos.
Urraca
se mantuvo contraria a la política unificadora de Sancho, por lo que este
decidió asediar Zamora para poner fin a la resistencia contra su
gobierno.
Pero
sus murallas impidieron pasar al monarca, de ahí la denominación de Zamora de
«la Bien Cercada».
Tras
la muerte de su hermano Sancho, Urraca continuó ejerciendo su señorío sobre la
ciudad de Zamora, así como sobre todos los monasterios del reino, honor que
compartía con su hermana, la infanta Elvira
de Toro. Según la Crónica Silense, fue una de las consejeras
más importantes de Alfonso VI, al que siempre protegió y con el que llegó a
actuar en la práctica como canciller del reino, tal y como evidencian los
primeros diplomas emitidos por Alfonso VI a finales de 1072.
No
obstante, su posición se atenuó con el advenimiento de la reina Constanza de Borgoña en 1080
Al
final de su vida se retiró a un monasterio leonés, donde permaneció hasta su
muerte en 1101, recibiendo sepultura en el Panteón de Reyes de San Isidoro
de León, donde yacen sus progenitores, así como dos de sus hermanos, el
rey García de Galicia y la infanta Elvira de Toro.
El
conocido como cáliz de doña Urraca es una pieza de
orfebrería románica del siglo XI que se conserva en el museo de la Basílica de San Isidoro de León. Está
formado por dos vasos romanos orientales de ágata-ónice unidos y recubiertos de oro en la copa, el nudo y la
peana, dejando al descubierto parte de la copa y casi toda la peana. Para
realizarlo, la infanta ofreció sus propias joyas. En la actualidad hay
investigadores que lo relacionan con el Santo Grial.
Lleva
el nombre de su tatarabuela Urraca de León y Castilla, quien fue
reina gobernante de Castilla y León desde 1109 hasta 1126.
Urraca
tuvo nueve hermanos, entre los cuales estaban Berenguela, futura reina de
Castilla y Enrique I, para sellar el 22 de mayo de 1200, una
alianza entre Juan I de Inglaterra apodado "sin
tierra" y Felipe
II Augusto de Francia por el Tratado de Le Goulet, el
príncipe heredero francés, futuro Luis VIII se
casaría con una sobrina de Juan.
La
madre de Juan, la abuela de Urraca, Leonor de Aquitania, viajó a Castilla para
elegir a la futura reina de Francia entre sus nietas. La elección recayó en la
joven Blanca, supuestamente porque el nombre Urraca habría sido indecible para
los franceses.
Contrajo matrimonio en
1205 con el infante Alfonso de Portugal, hijo del rey Sancho I de Portugal y de su esposa, la
reina Dulce de Aragón y dos años después, en 1208,
se celebró el matrimonio.
Después
de la defunción de su padre en 1211, el infante heredó el trono y reinó con el
nombre de Alfonso II de Portugal.
Urraca
patrocinó varias órdenes, incluidas los franciscanos y dominicos.
La
reina Urraca falleció el 2 de noviembre de 1220 en la ciudad de Coimbra,
en la que había otorgado testamento el 14 de junio de 1214, y fue sepultada
junto a su esposo, el rey Alfonso II de Portugal, en
el Monasterio de Alcobaça.
Urraca I de León
(León, 24 de junio de 1081- 8 de marzo de 1126), llamada por sus coetáneos y
los historiadores de la época como la
Temeraria, fue reina de León entre 1109 y 1126. Hija y
sucesora de Alfonso VI y de la reina Constanza de Borgoña; la sucedió su hijo Alfonso VII.
Doña
Urraca de León resultó una monarca de gran talento y carácter, cuyos enemigos
trataron de derribarla, una y otra vez, por su condición de mujer. No sin razón
la historia la recuerda hoy como «La Temeraria».
Única
heredera del reino, su padre Alfonso VI exploró a la desesperada otras opciones
para dar un varón legítimo a su reinado. El Rey conocido como «El Bravo» tuvo un hijo con la princesa musulmana Zaida,
que Alfonso legitimó en contra de los que le acusaban de connivencia con una
musulmana.
El
fruto de este matrimonio, el pequeño Sancho, llegaría a participar en los actos
propios del gobierno real y sería presentado como hijo de pleno derecho de
Alfonso, lo que despojó de su papel institucional a Urraca, que había recibido
una educación avanzada que incluía la equitación y la caza con vistas a su
futuro reinado.
Su
padre, para alejarla de la corte,
comprometió a su hija, a los seis años, en matrimonio con Raimundo, hermano del
Duque de Borgoña (por tanto sobrino de la Reina Constanza). La enorme
diferencia de edad no fue, como nunca lo fue en la Edad Media, un obstáculo
para que se celebrara el matrimonio a los 12 años, edad en la que se
consideraba que por motivos fisiológicos las niñas podían empezar a procrear.
En
1093, tuvieron lugar varios acontecimientos que cambiaron la vida de Urraca y
de la historia de estos reinos. A su primera boda con Raimundo, se sumó la
muerte de su madre y el nacimiento del mencionado Sancho. Pasó así de ser la
heredera leonesa a ser condesa consorte de Galicia y madre de dos hijos con
Raimundo, Sancha y Alfonso.… Porque lo que el Emperador Don Alfonso («Hispanie
imperatoris domni Adefonsi gener») da, el padre quita.
Si
bien Raimundo mostró su preeminencia en el matrimonio, Urraca exhibió un carácter
como poco contestatario ante los intentos de solaparla de su esposo.
Pallares
Méndez apunta como prueba de la mano de Urraca en las cuestiones gallegas, por
ejemplo, la distinción de género en ciertos diplomas o el fuero que, junto a su
marido Raimundo de Borgoña, otorga a los habitantes de Compostela en el año
1105 tanto a varones como mujeres («cunctis habitatoribus uiris ac feminis»).
En
el verano de 1107, sin embargo, la vida de Urraca volvió a dar un vuelco. Su
marido falleció de una grave y súbita enfermedad, haciendo que asumiera en
solitario el gobierno de Galicia. Un año después, la muerte del joven Sancho en
la batalla de Uclés (1108) contra los almorávides colocó todas las piezas en el
punto de partida.
La
hija de Alfonso heredaría el trono y dejaría sin consecuencias aquel matrimonio
prohibido que había querido achicar de los libros de Historia a Constanza y a
su hija.
Que
fuera la reina no significaba que tuviera las riendas de su destino, como le
dejó claro la aristocracia leonesa al concertar su matrimonio con Alfonso de
Aragón, «El Batallador», en contra de su voluntad. Como en el caso delos Reyes Católicos, el enlace garantizaba la
independencia de las instituciones de cada uno de los reinos, pero se
establecía que, si nacía un heredero, el cónyuge superviviente y luego el hijo
de ambos heredaría el conjunto de los dos reinos. Además, los acuerdos
matrimoniales estipularon que la Reina, a pesar de ser monarca de plenitud de
León, debía tratar a Alfonso como «señor y esposo mío».
Como
no podía ser de otra manera, tan fría fórmula legal se tradujo en un matrimonio
con malos tratos hacia ella y de un odio homicida hacia el pequeño Alfonso,
heredero del anterior matrimonio de Urraca, al que el aragonés veía como un
último obstáculo para hacerse con todo el reino.
La
ruptura del matrimonio, que algunos cronistas calificaron de repudio del Rey a
la Reina, parece ser que vino precisamente por iniciativa de Urraca, que temía
por la vida de su hijo y por la independencia de su reino.
Un
documento de donación al Monasterio de Sila, fechado el día 13 de junio de
1110, da fe de la ruptura entre Alfonso y Urraca, quien ya se presenta como
Reina de toda España e hija del Emperador Alfonso. Una auténtica declaración
unilateral de independencia respecto a su marido, que respondió lanzando una
campaña de castigo contra las plazas castellanas y encerrando a Urraca en la
fortaleza turolense de El Castellar.
Con
el argumento de la consanguinidad entre ambos, Urraca pudo romper
definitivamente sus ataduras matrimoniales y desatar su carácter indomable en
la última etapa de su vida
Cuando
parecía queel Rey de Aragón iba a
imponerse sobre Urraca y su hijo, la traición sorpresa de Enrique de Borgoña,
Rey de Portugal y cuñado de Urraca, a Alfonso «El Batallador» obligó a este a
pactar una reconciliación con su esposa.
Los
intentos aragoneses de anexionarse León, la presión musulmana en las fronteras
y las intrigas portuguesas fueron algunos de los desafíos que debió hacer
frente Doña Urraca. Se rodeó en esta tarea de varios consejeros de gran
fidelidad, entre ellos el Conde Gómez, que murió en una batalla librada en
Candespina contraAlfonso el Batallador,
y más tarde el Conde Pedro González de Lara, con el cual mantuvo una relación
sentimental que duró hasta la muerte de la Reina y de la que nacieron, por lo
menos, dos hijos: Fernando y Elvira.
Dhuoda
fue una dama de estirpe noble carolingia del siglo IX. Nacida en una familia de
la alta nobleza a principios del siglo IX (c.810), la casaron el año 824 con
Bernardo de Septimania, duque de Septimania y primo de Carlomagno.
Bernardo,
por azares políticos decidió alejar a los dos hijos del matrimonio –Guillermo,
de 15 años y el pequeño Bernardo, un bebé aún- de los brazos maternos, así que
Dhuoda se encontró con la necesidad vital de inventar la manera de mantener el
nexo afectivo con sus amados hijos, aliviar su dolor y amparar la educación que
ella directamente les hubiera procurado.
Lo
hizo escribiendo “Liber Manualis”, el Manual para mi hijo, entre el año 841ó 842y
el 843, primer tratado pedagógico de la Edad Media.Un tratado en latín, manejable, que contenía,
a su juicio, la sabiduría necesaria, para ser útil en el mundo y para alcanzar
la felicidad espiritual. Contra el dolor, conocimiento.
Este
tratado, hoy de gran importancia histórica más que literaria, fue una manera de
intentar mantener el vínculo con el hijo arrebatado.
Constituye
un verdadero tratado de teología
moral para seglares, y es importante por ser la primera obra de este género
escrita por una mujer.
En
el tratado le explica sus ideales religiosos y mundanos, "... se trata de
un notable retrato de una dama digna y culta, golpeada, pero no abatida por las
dificultades de la vida".
El
manual expone muy claramente el doble sistema de valores que Dhuoda deseaba
presentar a su hijo: el servicio a Dios, por una parte, pero también la
adecuada defensa del ideal de una existencia noble en esta vida.
Dhuoda
insiste en que debe actuar noblemente, respetando los rangos y haciendo dádiva,
pero mostrando también cortesía con todos, no sólo con sus iguales. Dhuoda está
convencida de que esta conducta, cuando se combina con la devoción cristiana,
le traerá tanto felicidad terrenal como la salvación eterna.
Dhuoda
se convirtió en la primera escritora femenina de un manual educativo. Recopiló
historias, recuerdos, consejos y enseñanzas, más todo el amor con el que podía
impregnar las líneas de un manual que finalizó dos años después de la
separación. Dhuoda se lo envió a Guillermo, le invitó a leerlo siempre que
pudiera y también le animó a compartirlo con su hermano pequeño cuando éste
aprendiera a leer.
El
libro de Dhuoda se engloba en el género del speculum, un tipo de tratado moral,
como ella misma explica en el prólogo, en el que anima al primogénito a mirarse
en él como quien reconoce sus defectos en el reflejo que arroja el espejo.
Dhuoda
es la única autora durante el siglo IX y su obra tiene características
peculiares que le confieren un puesto aparte en la historia de la literatura
en cuestiones tan esenciales como la
alfabetización, el grado de educación gráfica y el alcance de su conocimiento
de las artes liberales y de sus lecturas.