viernes, 31 de julio de 2020

Violencia simbólica contra las Mujeres: La historia de Nastagio degli Onesti.



 


La historia se cuenta en la Quinta Jornada del Decamerón de Boccaccio: «El infierno de los amantes crueles».

Se trata de la historia de un joven de Rávena, Nastagio degli Onesti, rechazado por su amada. Ve en el bosque a una mujer perseguida por un jinete, quien la ataca y mata; inmediatamente, ella se levanta y vuelve a repetirse el castigo sin fin,  ya que se trata de fantasmas, una maldición, debido a que la joven perseguida no atendió a los requerimientos de su pretendiente y éste se suicidó.


Nastagio cree que tal aparición puede serle útil: hace que su desdeñosa amada la vea, con lo que consigue finalmente vencer su resistencia y llegar a un matrimonio feliz. 

 
Las cuatro pinturas  fueron pintadas por Botticelli y ayudantes de su taller.

En los dos primeros paneles se narra la aparición fantasmal, en el tercero se describe el banquete que organiza Nastagio para sorprender a su novia, y en el último se muestra el banquete de bodas, final feliz de la pareja.




En el primer episodio, Nastagio aparece representado tres veces en el mismo cuadro. A lo lejos, conversa con sus compañeros en un campamento. Ya en primer término a la izquierda, pasea cabizbajo por el rechazo de su novia, y en el centro, lucha contra los perros que atacan a una mujer desnuda. A la derecha, aparece el jinete que la persigue. La violencia de la escena estremece



 
El segundo episodio  muestra, a la izquierda, al joven Nastagio, que retrocede horrorizado . La mujer ha resultado muerta y el caballero le hace un tajo en la espalda para sacarle el corazón y arrojarlo a los perros, lo que sucede en el extremo de la derecha. Al fondo se comprueba cómo el episodio fantasmal se repite con una nueva persecución. Esta escena en la lejanía está centrada y enmarcada por los troncos de los árboles. De esta manera queda castigado el desdén de la mujer, por burlarse del amor del caballero que se suicidó por amor. 

 
El tercer episodio de Nastagio degli Onesti  se representa un banquete que tiene lugar en medio de un pinar. Nastagio lo ha organizado para que tanto su amada como la familia de ésta vean los fantasmas de la joven desnuda y su asesino. Así, se ve en el centro a la mujer atacada por los perros, con el jinete a la derecha. Nastagio, ligeramente a la izquierda, explica el sentido de la escena que están viendo los comensales. En el lateral derecho se ve a Nastagio hablando después con la criada de su amada, que le cuenta que la joven ha accedido a sus deseos. 


 
El cuarto y último episodio de Nastagio degli Onesti se distingue de los otros porque, a diferencia de ellos, se presenta como una sola escena: el banquete de bodas de Nastagio y su novia. Hay dos filas de mesas colocadas bajo unos soportales, con un arco de triunfo al fondo.

Después de leer el Decamerón las jóvenes aprendían, por medio de la violencia simbólica, una cosa muy importante: no importa cuan feo, nauseabundo, repugnante, maltratador sea un hombre, ellas no podían decir que no. El castigo era insufrible. Y este miedo y esta violencia simbólica aprendida perduraron durante siglos en la mente de muchas mujeres.

A ver quien era la valiente que se atrevía a rechazar al primer pretendiente que se le presentara por muy repulsivo que fuera. ¡¡Hasta ahí podíamos llegar!!


martes, 28 de julio de 2020

Khadija Mohammadou Saye. Fotógrafa

 
Khadija Mohammadou Saye (Londres ,30 de julio de 1992 - 14 de junio de 2017 ) Fotógrafa gambiano- británica.


Saye era una activista y educadora apasionada, se ofreció como voluntaria en Jawaab para educar y empoderar a las jóvenes musulmanas.

Asistió a la Universidad de Artes Creativas de Farnham y obtuvo un título de fotografía. 


En 2017, su serie de fotografías titulada Viviendas: en este espacio que respiramos, basada en las prácticas espirituales de Gambia, se exhibió en el Pabellón de la Diáspora en la 57 Bienal de Venecia.


Entre el 2 de octubre y el 2 de noviembre de 2019, se exhibió en la Galería Victoria Miro una cartera de nueve serigrafías, titulada “En este espacio que respiramos”. Fue parte de Rock My Soul, una exposición de mujeres artistas negras comisariada por el artista Isaac Julien. 



Saye murió en el incendio de la Torre Grenfell 

sábado, 25 de julio de 2020

La historia secreta de las mujeres que revolucionaron la Medicina en los tiempos de la peste


La Historia destaca el papel de genios como Da Vinci en los grandes avances médicos del Renacimiento, otra era de pandemias. Sin embargo, la crucial aportación de las mujeres a la revolución ha quedado relegada hasta ahora. Un nuevo ensayo recuerda su historia

Hospitales rebosantes de camas, pacientes alejados de su familia, profesionales contagiados de un mal que apenas conocen. Durante la pandemia hemos visto imágenes difíciles de aceptar, pero que nos acercan a una visión de la labor sanitaria tan real como la vida misma. La historia de la Medicina está repleta de hogares para leprosos y denodados esfuerzos para ofrecer consuelo, de pócimas sin garantía y remedios improvisados. De cuerpos, sábanas, olores. Y también de mujeres anónimas, que no escribían tratados, pero eran las primeras en remangarse para hacer frente a la enfermedad.

Sharon T. Strocchia, prestigiosa historiadora de la Medicina y catedrática en la Universidad de Emory, considera importante «redefinir lo que cuenta como trabajo médico». De ahí que reivindique lo que ella denomina «trabajo del cuerpo», donde engloba el conjunto de cuidados y actividades sanitarias del que, tradicionalmente, se han encargado las mujeres. Su argumento es que el conocimiento no está sólo en los libros y laboratorios, sino también en las experiencias cotidianas de los trabajan en primera línea.

Su último libro, Sanadoras olvidadas (Yale University Press), publicado en plena crisis sanitaria, analiza la importancia de distintos grupos de mujeres en el desarrollo de la Medicina moderna en la Italia del Renacimiento. Desde las cuidadoras del príncipe hasta las voluntarias de los hospitales para incurables, pasando por las amas de casa o las monjas farmacéuticas, la labor que realizaban ha sido tradicionalmente «ignorada y minusvalorada». Pero no se trataba sólo de «caridad» o «trabajo para mujeres», sino tque también desarrollaron «verdaderas capacidades como sanadoras», las cuales han de inscribirse «en la cultura de la experimentación del Renacimiento», advierte Strocchia.

Los legajos olvidados que ha rescatado de conventos y viejos archivos ofrecen una visión renovada de la Italia renacentista, crucial para la ciencia y la medicina moderna fue decisiva. Es posible que su expresión más icónica sea la disección de cadáveres que llevó a cabo, entre otros, Leonardo da Vinci. Pero el trabajo de Strocchia se aleja de la figura del genio solitario para sumergirse en las redes sociales de las urbes renacentistas, que permitían a las mujeres compartir tácticas y remedios en un tiempo en que las crisis sanitarias eran la norma. «En vez de centrarme en desarrollos en la medicina académica, como la anatomía o la disección, he destacado la experiencia vivida de la enfermedad en las calles y las actividades de las sanadoras de primera línea, en los hogares y los hospitales», afirma.


En Florencia, las «monjas apotecarias» eran parte esencial de la cultura sanitaria. La elaboración de remedios, realizada en el propio convento, no sólo requería conocer al dedillo los tratados teóricos, sino también un sinfín de adaptaciones prácticas, que algunas religiosas perfeccionaban durante toda su vida y transmitían a las novicias más capaces. Las monjas fueron, incluso, «innovadoras comerciales, que respondían con rapidez a las tendencias del mercado, en parte porque estaban menos atadas a equipamientos costosos y espacios dedicados al trabajo que los productores masculinos».

La destreza manual y la imaginación eran igualmente importantes, junto al aguante necesario para soportar los fétidos olores que desprendían las elaboraciones.

Acostumbrarse al hedor era la primera prueba a la que se enfrentaban las cuidadoras de los hospitales para incurables, que proliferaban durante las plagas. La actual pandemia ha demostrado la importancia de esta clase de trabajo, que Strocchia ha rastreado en todas las clases sociales del Renacimiento italiano. ¿Anticiparon las mujeres de aquel tiempo nuestra actual sanidad universal? «Ciertamente, la clase de conocimientos que los estados nación modernos intentan integrar en un currículo académico tuvo sus raíces prácticas en los cuidados cotidianos que las mujeres aprendieron mediante práctica», explica la investigadora.

Pero Strocchia va más allá: «Podría incluso argumentarse que la mayoría de las mujeres del Renacimiento poseían una paleta más amplia de destrezas sanadoras y conocimiento del cuerpo de la que tenemos hoy». La afirmación parece sorprendente, aunque no tanto si recordamos que, durante siglos, las mujeres fueron lo más parecido que había a un servicio de Urgencias: «Dado que la medicina en el hogar era la primera solución para la mayoría de europeos hasta el siglo XIX, las madres, hermanas e hijas aprendían a preparar remedios básicos, curar heridas, diagnosticar enfermedades comunes, realizar cirugías menores, y otras tareas».

Un esfuerzo que, lejos de reconocerse como una labor sanitaria, «profundizó en la asociación de las mujeres con las funciones corporales básicas, como los excrementos, o síntomas repugnantes, como las úlceras malolientes», dice Strocchia. Un buen ejemplo de esas «jerarquías» lo encontramos en la enfermería, que en los siglos XVI y XVII aún se creía ligada a los «instintos» femeninos. «Pero, como sabemos, la enfermería requiere de un amplio conjunto de habilidades, buen juicio y capacidades de observación, además de compasión por los enfermos»
Fuente:

miércoles, 22 de julio de 2020

Minna Specht. Educadora, socialista y miembro de la Resistencia alemana.

 
Minna Specht (22 de diciembre de 1879 - 3 de febrero de 1961) Educadora alemana, socialista y miembro de la Resistencia alemana.   Fue una de las fundadoras de la Liga Internacional Socialista, ( Internationaler Sozialistischer Kampfbund  )

Desde 1896 hasta 1899, se formó como maestra, la única carrera disponible para familias pobres de clase alta.

 En 1902, fue invitada a enseñar en una nueva escuela de niñas en Hamburgo, fundada por una maestra de la escuela monástica a la que había asistido.  En este nuevo trabajo, se le dio la libertad de decidir su propio plan de estudios y descubrió su amor por la enseñanza. 

En 1906 fue a la universidad para aumentar sus calificaciones y convertirse en Maestra experimentada (Oberlehrerin).  Durante tres años, estudió geografía, historia, geología y filosofía en la Universidad de Gotinga y en la Universidad de Munich. 

En 1932, fue una de las 33 firmantes del Appel Dringender de ISK, que convocó a un frente unido de comunistas y socialistas en la lucha contra el nacionalsocialismo.
Conocidos artistas, científicos y políticos que firmaron la apelación incluyeron a Käthe Kollwitz , Albert Einstein , Erich Kästner y Erich Zeigner  

En 1933, Specht huyó de Alemania con los alumnos de Walkenmühle, la mayoría de los cuales eran hijos de padres socialistas o judíos y se fue a Dinamarca, donde estableció una escuela para los hijos de emigrantes alemanes. 

En 1938, emigró a Gales y fue internada como enemiga en la Isla de Man entre 1940 y 1941. Su oposición pública a los nazis aportó pruebas que llevaron a su liberación después de un año. 

Después de su liberación, trabajó en Londres en reeducación política para una Alemania libre de nazis, desarrollando un concepto basado en las necesidades de los jóvenes que habían sido criados con el nazismo y destrozados por la guerra. 

En el otoño de 1945 fue la única invitada alemana a una conferencia internacional en Zurich sobre niños destrozados por la guerra. 

Specht regresó a Alemania y desde 1946 hasta 1951 dirigió la Odenwaldschule.

Specht fue miembro de la Comisión Alemana para la UNESCO . 

En 1952, comenzó a trabajar con el profesor Dr. Walther Merck en la UNESCO - Instituts für Pädagogik en Hamburgo.  También fue inspectora de internados.

En 1955, fue galardonada con la Premio Goethe para Capacitación y Educación por su servicio en teoría y práctica de la ciencia educativa.

domingo, 19 de julio de 2020

Nise da Silveira.Médica psiquiatra brasileña, discípula de ​Jung

 
Nise da Silveira (Maceió 15 de febrero de 1905-Río de Janeiro; 30 de octubre de 1999) Médica psiquiatra brasileña, discípula de ​Jung

Dedicó su vida a la psiquiatría, y se manifestó radicalmente contraria a las formas agresivas de tratamiento de su época, tales como el confinamiento en hospicios, electrochoque, insulinoterapia y lobotomía.

Entre 1921 y 1926 estudió en la Facultad de Medicina de Bahía: fue la única mujer entre 157 hombres de esa promoción.
En su práctica psiquiátrica, luchó contra las técnicas que consideraba agresivas hacia los pacientes. En 1946, fundó en el Centro Psiquiátrico Nacional Pedro II donde trabajaba la Sección de Terapéutica Ocupacional: en lugar de las tareas de limpieza y mantenimiento que los pacientes debían realizar como parte de la terapia ocupacional, organizó talleres de pintura y de modelado. Era una manera de ayudar a las personas enfermas a recobrar sus vínculos con la realidad usando la creatividad.

En 1952, fundó el Museo de Imágenes del Inconsciente en Río de Janeiro, un centro de investigaciones destinado a preservar los trabajos producidos en los estudios de modelado y pintura de la Sección de Terapéutica Ocupacional. Los trabajos alojados en el museo ayudaron a comprender de manera más clara el universo interior de las personas esquizofrénicas. También fue una pionera en los estudios de las relaciones emocionales entre pacientes y animales, los coterapeutas, como ella los llamaba.

Premios y Honores.

Fue miembro fundadora de la Sociedad Internacional de Psicopatología de la Expresión ("Société Internationale de Psychopathologie de l'Expression"), con sede en París.


Sus estudios en terapia ocupacional y el entendimiento de los procesos psiquiátricos a través de las imágenes del inconsciente dieron origen a diversas exhibiciones, filmes, documentales, audiovisuales, cursos, simposios, publicaciones y conferencias.


En reconocimiento a su trabajo, Nise fue recompensada con diversas condecoraciones, títulos y premios en diferentes áreas del conocimiento, entre otras:

  • "Ordem do Rio Branco" en Grado de Oficial, por el Ministerio de Relaciones Exteriores, 1987
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  • "Prêmio Personalidade do Ano de 1992", de la Asociación Brasileña de Críticos de Arte

  • "Medalha Chico Mendes", del grupo Tortura Nunca Mais, 1993