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lunes, 10 de octubre de 2016

Francisca de Pedraza.La primera sentencia de divorcio y orden de alejamiento de la Historia.



Francisca de Pedraza, una mujer que en 1624 peleó hasta conseguir la primera sentencia de divorcio y orden de alejamiento de la historia.

La historia de nuestra protagonista, Francisca de Pedraza, puede ser similar a la que podría haber vivido cualquier mujer en Castilla o en otro lugar de aquella Europa de finales del siglo XVI y principios del XVII. Se trata de una historia escrita en letras de discriminación y sometimiento, por cuanto el tradicional papel de la mujer era el de un ser secundario y sometido al varón. Así, con escasas excepciones, su rol, dentro de un mundo construido por hombres y para hombres, no era otro que el del matrimonio o el convento. Sin duda alguna, la primera etapa de aquel calvario comenzaba en el seno de la propia familia, en donde las hijas quedaban bajo la tutela del padre, desempeñando un papel siempre al servicio del mismo. Tras esos primeros años, el matrimonio –en muchas ocasiones pactado entre familias- suponía la salida de la adolescente del seno familiar, para pasar a depender de su marido, al cual en innumerables ocasiones conocía el mismo día de la ceremonia nupcial.

Nuestra protagonista, Francisca de Pedraza, pronto quedará huérfana de padres, por cuyo motivo fue educada por las monjas complutenses, en un ámbito en donde los rezos y la formación en el servicio y la austeridad fueron, con seguridad, su día a día, pasando de este modo su infancia e inicio de adolescencia en un ambiente conventual.




En un momento dado vino a contraer matrimonio, en el pleno convencimiento de que al lado de aquel hombre podría desarrollarse como mujer, como esposa y como madre. Nada más lejos de la realidad, ya que el matrimonio con Jerónimo de Jaras, su marido, vino a demostrar, una vez más, cuan cruel era la vida de las mujeres. Para ella todavía habría de ser más dura si cabe, ya que no tardaría en recibir sus primeras palizas. Golpes, palos y otra serie de crueles malos tratos fueron el eje vertebrador de  aquel matrimonio a lo largo del tiempo, todos ellos recibidos por esta mujer con la mayor expresión de violencia, pero también de impunidad de su agresor y marido.

Pero su maltratador se excedió más de lo soportable. Francisca de Pedraza, tras años de malos tratos, decidió cierto día poner fin a su suplicio, por más que se tratara de una medida poco usual. En este sentido, lo natural habría sido el suicidio o la huida; pero ella intentó acabar con todo ello acudiendo a la justicia, primero a la ordinaria, luego a la eclesiástica y, finalmente y de manera inaudita, a la universitaria. Ante todas ellas, desprovista de su intimidad, de su jubón, mostró las múltiples muestras que la crueldad de su marido había dejado en su rostro y cuerpo. Eran las muestras que la mano agresora de un monstruo plasmaba en su cuerpo de mujer. Sabía que era una mujer frente a un mundo, un mundo creado por los hombres, de los hombres y para los hombres, pero ella estaba dispuesta a presentar la batalla.
Resulta curioso ver que las reiteradas demandas presentadas ante la jurisdicción eclesiástica, que tenía la competencia sobre asuntos de esta naturaleza, siempre terminaban con una lacónica condena al marido a que fuese “… Bueno, honesto y considerado con la demandante, y no le haga semejantes malos tratamientos como se dice que le hace…”. Unas sentencias que obligaban a nuestra protagonista a convivir con su marido maltratador. En cierto modo eran sentencias que le condenaban a muerte, o cuando menos a pervivir en esa situación de dolor, de pérdida de cualquier atisbo de dignidad, de mujer, de madre.

Un día, cuando le pedía a Dios que se la llevase de este mundo, tuvo el coraje de solicitar y conseguir una cédula del nuncio del Papa en España, para que llevase su pleito a otra jurisdicción. Ella eligió la universitaria, entendiendo que en la universidad habría de conseguir justicia. Fue en la corte de justicia de la Universidad de Alcalá en donde vino a celebrarse el pleito de divorcio. Francisca de Pedraza, mujer y madre, contra su maltratador. Al frente del tribunal una de las personalidades más ilustres de esa histórica Universidad: Álvaro de Ayala, el primer rector graduado en ambos derechos, canónico y privado.
En apenas unos meses, en ese año 1624, Ayala firmaba su sentencia: se hacía el divorcio, obligando además a la devolución de la dote. Por si todo ello no fuese suficiente, introducía en su sentencia una orden de alejamiento contra Jerónimo de Jaras “… y prohibimos y mandamos al dicho Jerónimo de Jaras no inquiete ni moleste a la dicha Francisca de Pedraza… por sí ni por sus parientes ni por otra interpósita persona”. Se había hecho justicia.

 Una historia real que ahora, cuatrocientos años más tarde, te relatamos como si fuesen transmitidos por su propia protagonista. Rendimos con él un homenaje expreso a todas las Franciscas de Pedraza que ha habido a lo largo de toda la historia de la humanidad, unas desgraciadamente calladas por el golpe de sus agresores, otras como esta, con un coraje y fortalezas dignos de elogio. De ahí el nombre del libro, Una alcalaína frente a un mundo, porque nuestra protagonista vino a enfrentarse a un mundo de discriminación… y acabó venciéndolo.


Texto:Ignacio Ruiz Rodríguez, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones, es autor de Una alcalaína frente a un mundo. El divorcio de Francisca de Pedraza.

(*)El Premio Francisca de Pedraza contra la violencia de género ha sido creado premio inspirándose en Francisca de Pedraza por La Asociación de Mujeres Progresistas de Alcalá de Henares

domingo, 18 de septiembre de 2016

Francesca Caccini .La primera mujer en componer una ópera.



Francesca Caccini (18 de septiembre de 1587 - 1641) Compositora, cantante, profesora de música y poeta italiana de comienzos del Barroco. Fue la primera mujer en componer una ópera.

Fue  seguramente su padre, el compositor y cantante Giulio Caccini el que la inició en el mundo de la música. Su primera actuación en público como cantante fue en la boda de Enrique IV de Francia y de María de Médicis en 1600; su padre participó en la organización y composición de la música para la ceremonia.

En 1604, la familia Caccini al completo viajó a Francia. El rey Enrique IV quedó impresionado con sus actuaciones y le propuso que se quedaran en su corte. Sin embargo, los funcionarios florentinos se opusieron, y ella regresó a Italia, donde su fama siguió creciendo.

Poco tiempo después, atrajo la atención de Claudio Monteverdi, impresionado por su canto.

En 1607 contrajo matrimonio con un miembro del Camerata florentino, Giovanni Battista Signorini.

A principios de su carrera actuaba con sus padres, hermano y hermana con el nombre de Concerto Caccini, pero más adelante formó grupo con su hermana Settimia y el ejecutante romano Vittoria Archilei. En esta época recibió en ocasiones el nombre de la Cecchina.

Durante este tiempo empezó a desarrollar su habilidad como compositora. Conjuntamente con el libretista Michelangelo Buonaroti (sobrino del artista) escribió música para muchos intermedios en la Corte de los Médicis y también empezó a escribir las recién estrenadas óperas.

En 1618 era uno de los empleados/as mejor pagados de la corte y cobraba más que su padre.

En 1625, obtuvo uno de sus mayores éxitos con la ópera La liberazione di Ruggiero dall'isola d'Alcina, compuesta para la visita del príncipe Ladislaus Sigismondo, ópera que fue interpretada asimismo en Varsovia en 1628, siendo esta la primera ópera italiana representada fuera de sus fronteras.

Obra

Francesca escribió cinco óperas, cuatro de las cuales se han perdido (solamente ha sobrevivido La liberazione di Ruggiero). Igualmente compuso obras religiosas, seculares, vocales e instrumentales. La única colección que perdura es una publicación de 1618, Il primo libro delle musiche. Ella escribía claramente para su propia voz y su capacidad.



Fuente:Wikipedia

sábado, 25 de junio de 2016

Elena Lucrezia Cornaro. La Primera Mujer en recibir un Doctorado de una Universidad.




Elena Lucrezia Cornaro Piscopia (República de Venecia ,5 de junio de 1646 – 26 de julio de 1684) Filósofa veneciana de ascendencia noble, que en el año 1678 se convirtió en la primera mujer en recibir un doctorado de una Universidad.

Cornaro fue una de las primeras mujeres que recibió un título académico avanzado; otros ejemplos son beatriz-galindo y Juliana Morell o Morella.






Siguiendo el consejo de un sacerdote amigo de la familia, Elena comenzó a estudiar latín y griego bajo la tutela de distinguidos profesores, y pronto adquirió fluidez en ambos idiomas, a los siete años de edad.

También aprendió hebreo, español, francés y árabe, lo que le valió el título de "Oraculum Septilingue".

Años más tarde, estudió matemática, filosofía y teología.

En 1665, tomó los hábitos en un templo benedictino, aunque no se dedicó a ser monja.

En 1669, tradujo Colloquio di Cristo nostro Redentore all’anima devota, del monje cartusiano Giovanni Laspergio, del español al italiano.

Fue invitada a formar parte de numerosas sociedades de eruditos cuando su fama comenzó a extenderse.

En 1670 fue electa presidenta de la sociedad veneciana Accademia dei Pacifici.

Su tutor de filosofía, Felice Rotondi solicitó a la Universidad de Padua que le otorgase a Cornaro el título de doctora en teología. Cuando Gregorio Barbarigo, el obispo de Padua, recibió la noticia de que Elena estaba intentando obtener el doctorado en teología, se negó a otorgárselo, alegando que era mujer. Sin embargo, le permitió obtener el título de doctora en filosofía y, después de una cursada brillante, obtuvo su título.

El 25 de junio de 1678, Cornaro se graduó en la Catedral de Padua, ante la presencia de las autoridades de la universidad, los profesores de todas las facultades, los estudiantes y la mayoría de los senadores venecianos, junto con numerosos invitados de las Universidades de Bologna, Perugia, Roma y Nápoles.

Elena Cornaro habló durante una hora en latín clásico, explicando pasajes complejos seleccionados al azar de un libro de Aristóteles. Su público la escuchó con gran atención, y cuando terminó, el profesor Rinaldini procedió a otorgarle la insignia de doctora y el libro de filosofía, y le colocó la corona de laureles correspondiente en la cabeza, el anillo en su dedo y la muceta de armiño sobre sus hombros.

Elena fue miembro de varias academias y era bien considerada en toda Europa por sus logros y sus virtudes.
Sus escritos, publicados en Parma en 1688, constaron de discursos académicos, traducciones y tratados religiosos.

 En 1685, se  creó una medalla en su honor.

Otras mujeres que recibieron doctorados en la era moderna fueron Sophie Kowalevski y la historiadora Stefania Wolicka, ambas alrededor del año 1875.

martes, 24 de mayo de 2016

Mary Montagu.Viajera, escritora, científica y feminista británica



Mary Montagu, de nombre y título completos Lady Mary Wortley Montagu (Thoresby Hall, 26 de mayo de 1689 - 21 de agosto de 1762) Aristócrata, viajera, escritora, científica y feminista británica, autora de una famosa correspondencia

Mary Montagu mantuvo una estrecha amistad con Mary Astell, luchadora por los derechos de la mujer, y con Anne Wortley Montagu, una animada correspondencia. Su status actual como autora e icono feminista se debe en gran medida a su renovada asociación literaria con el movimiento feminista. No obstante, su vida y obra desafían cualquier categorización.


Era la hija mayor de Evelyn Pierrepoint, primer Duque de Kingston-upon-Hull. Su padre estaba orgulloso de su belleza e ingenio, y a la edad de ocho años se dice que pronunció un brindis en el Kit-Kat Club. Contrariamente a lo que se supone para la época, su padre no prestó mucha atención a la educación de sus hijos, pero Lady Mary fue animada a emprender estudios autodidactas por Gilbert Burnet, obispo de Salisbury.





Lady Mary Wortley Montagu  también será decisiva para que la medicina occidental conozca, emplee y se beneficie de un procedimiento preventivo contra la epidemia de la viruela: la inoculación

Llega a Turquía en 1717, acompañando a su esposo, que ha sido nombrado embajador inglés cerca del Sultán de Constantinopla. Es una mujer marcada, personal y familiarmente por la viruela, que no sólo ha padecido tan grave enfermedad y ha dejado huellas en su rostro, sino que a consecuencia de la misma ha sufrido la pérdida de su propio hermano.

Al llegar a Constantinopla y como primera medida hará inocular a su hijo de tres años de edad. De ello y de la técnica empleada por la mujer turca a la que lady Mary ha confiado la inoculación de su hijo, dejará constancia escrita la embajadora.

Son una serie de cartas remitidas a una amiga londinense y que cuando más tarde se publiquen lo harán bajo el título: Cartas desde el Este (Londres, 1721)

Cuando, en 1721, el matrimonio Wortley Montagu regrese a Inglaterra, Mary se dedicará, favorecida por sus buenas relaciones con la corte inglesa, a dar a conocer este procedimiento preventivo.

 El método se propaga rápidamente en una Inglaterra que "en el año 1719 la viruela se había llevado 3229 londinenses y no se había interrumpido la epidemia que había producido 1440 muertes el año siguiente y 2375 en el año 1721

En agosto de 1721, se inicia un ensayo de inoculación, utilizando unos especiales “cobayas”: seis criminales condenados a muerte que sobreviven a la prueba y se salvan de su condena.

 Tras lo positivo del experimento, se inoculó, en abril de 1722, y con idéntico éxito, a los hijos de la princesa de Gales. La inoculación de la familia real inglesa tendrá su réplica en prácticamente todas las dinastías reinantes en Europa: Catalina II de Rusia, la emperatriz María Teresa de Austria, etc.

La inoculación para, rápidamente, desde las Islas al Continente. Alemania, Suiza, Holanda y Suecia. A pesar de ello la oposición de figuras destacadas de la Medicina, dará lugar a que otros países como Francia y España, tarden en adaptar el procedimiento de la inoculación.

Pero la ciencia en esta Europa dieciochesca circula imparable y la inoculación por la que tanto ha trabajado lady Mary Wortley Montagu está en vísperas de tener una brillante continuación con el trascendental hallazgo de Edward Jenner: la vacunación.




La historia de este viaje y sus observaciones de la vida en Oriente se cuentan en las Cartas de la Embajada Turca (Turkish Embassy Letters), una serie de cartas vivaces y llenas de descripciones gráficas; se suelen considerar como inspiración de las siguientes viajeras/escritoras y también de buena parte de la producción artística que se engloba en el concepto de orientalismo.

En 1739 dejó a su marido y regresó al extranjero, y aunque continuaron escribiéndose en términos respetuosos, nunca volvieron a encontrarse.

En 1740, en Florencia conoció a Horace Walpole, quien desarrolló un gran rencor contra ella y exageró sus excentricidades en algunos textos satíricos. Años atrás, ya se había ganado la enemistad del poeta Alexander Pope, al rechazarlo como amante.

Mary residió sucesivamente en Avignon, Brescia y Lovere, en el lago d’Iseo. Una dolorosa enfermedad de la piel la dejó desfigurada y le causó grandes dolores. Siempre temió volverse loca (al parecer tenía una hermana que no estaba mentalmente sana).

Regresó a Londres, donde falleció en 1762. Se dice que sus últimas palabras fueron: “Ha sido todo de lo más interesante”.

sábado, 2 de abril de 2016

Maria Sibylla Merian. Naturalista, exploradora y pintora


Maria Sibylla Merian (Fráncfort, 2 de abril de 1647 - Ámsterdam, 13 de enero de 1717) Naturalista, exploradora y pintora alemana, de padres suizos.

Aunque ignorada durante mucho tiempo, es considerada actualmente como una de las más importantes iniciadoras de la entomología moderna, gracias a sus detalladas observaciones y descripciones, con ilustraciones propias, de la metamorfosis de las mariposas.







Estuvo casada con el pintor suizo  Johann Andreas Graff, y fue madre de las conocidas y también pintoras de láminas botánicas Johanna Helena Herolt y Dorothea Maria Graff.

La creencia de la época aseguraba que los insectos eran el resultado de la «generación espontánea en el lodo en putrefacción». Esta opinión se remontaba a Aristóteles y había llevado a la Iglesia a designar a estos animales como «bestias del Diablo». A pesar de esta creencia, Maria se preguntaba cómo podían surgir las más bellas mariposas de las orugas. Estudió la metamorfosis, los detalles de la crisálida y las plantas de las cuales se alimenta la oruga. Ilustró así todos los estadios del desarrollo en su libreta de bocetos.




Esta libreta de bocetos es la trama de su primer libro, publicado cuando tenía 28 años, en 1675, con el nombre de Nuevo libro de flores. En esta obra solo se incluyen imágenes de flores, reproducidas de forma muy ingeniosa y detallada. Los dos últimos volúmenes del libro se publicaron en 1677.

En 1680 publicó su libro La oruga, maravillosa transformación y extraña alimentación floral que es su segunda gran obra. En este libro presenta los distintos estadios de desarrollo de las distintas especies de mariposas sobre las plantas de las que se alimentan.




En 1699, con 52 años, viajó con su hija más joven a Surinam. Fruto de ese viaje es el  libro Metamorfosis de los insectos del Surinam. Sin embargo, en 1701 se contagió de malaria y debió interrumpir su viaje y volver a Ámsterdam.

En 1705, después de tres años de trabajo intensivo, la obra más importante de Maria Sibylla Merian: Metamorfosis de los insectos del Surinam, fue publicada en Ámsterdam.





El trabajo de Merian es considerable. En su época era realmente raro que alguien se interesara en los insectos. La metamorfosis de los animales era casi desconocida. El hecho que ella publicara La oruga, maravillosa transformación y extraña alimentación floral en alemán la hizo popular en la alta sociedad. Por esa misma razón, era rehuida por los científicos de su tiempo, ya que la lengua oficial para la ciencia era el latín.

Paralelamente a la metamorfosis, Maria Sibylla Merian describió también muchos otros detalles de la evolución y vida de los insectos. Mostró, por ejemplo, que cada oruga depende de un pequeño número de plantas para su alimentación y que, por lo tanto, los huevos eran puestos cerca de esas plantas. Este trabajo hizo de ella una de las primeras naturalistas que observó realmente los insectos, lo que le permitió descubrir muchos aspectos sobre su desarrollo.




Su clasificación de las mariposas nocturnas y diurnas (que llamaba mariposas-capillas y mariposas-lechuzas) es válida todavía hoy. Utilizó para las plantas los nombres de los indígenas que importó a Europa.

La palabra alemana Vogelspinne (migale), literalmente araña-pájaro deriva probablemente de uno de sus grabados ―inspirado en uno de los bocetos de Surinam― que representa una enorme araña capturando a un pájaro


domingo, 5 de julio de 2015

Élisabeth Jacquet de La Guerre. Compositora e intérprete de clavecín



Élisabeth Jacquet de La Guerre( París, 17 de marzo de 1665 –27 de junio de 1729) Compositora y gran intérprete de clavecín francesa.

Vivió la música desde pequeña pues nació en el seno de una familia de músicos. Su padre, Claude Jacquet era un conocido e influyente organista y sus cuatro hermanos  también se dedicarían a la música.

Élisabeth comenzó la interpretación de instrumentos de tecla a edad muy temprana, siendo presentada por su padre a Luis XIV con sólo cinco años de edad. Tan impresionado quedó el rey Sol, que la conocida como “Pequeña maravilla” permaneció unos años en la corte de Versalles al servicio de Madame de Montespan. Comenzó tocando en la corte y lo hizo hasta la muerte del rey.

En 1684 se casó con Marin de La Guerre, organista, y se mudó a París, donde siguió actuando en conciertos y lecciones particulares y donde todos los grandes músicos de la ciudad acudían para oírla tocar el clave.

En 1687 publicó su Premier Livre de Pièces de Ariette.

En el año 1700, se divorció, hecho que vivió como uno de los sucesos más trágicos en su vida. También perdió a su único hijo con diez años de edad, siendo al igual que su madre un prodigio del clave.

Hasta 1707 Élisabeth permaneció en un triste silencio profesional. A partir de esa fecha, empezó de nuevo su vida al lado de la música, esta vez investigando las nuevas formas italianas de la sonata y la cantata.


En 1715 publica su última gran obra, Cantates françoises. Desde entonces hasta su muerte el 27 de junio de 1729, Élisabeth Jacquet de La Guerre fue retirándose paulatinamente de la vida pública.




Obras:

Teatro
Ballet Les jeux à l’honneur de la victoire (1691)
Ópera (tragédie lyrique) Céphale et Procris (1694)

Música vocal
Cantates françoises sur des sujets tirez de l'Ecriture, livre I (1708)
Cantates françoises, livre II (1711)
La musette, ou Les bergers de Suresne (1713)
Cantates françoises (1715)
Te Deum (1721)
Algunas canciones publicadas en Recueil d'airs sérieux et à boire (1710–1724)

Instrumental
Pièces de clavessin (1687)
Pièces de clavecin qui peuvent se jouer sur le viollon (1707)
6 sonates for violin and basso continuo (1707)
En manuscrito: cuatro sonatas para violín, viola da gamba y bajo continuo, cuatro sonatas en trío para 2 violines, viola da gamba y bajo continuo
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Elisabeth Claude Jacquet de la Guerre - "Judith" (7) https://www.youtube.com/watch?v=sdNjK1eSc-A
Elisabeth-Claude Jacquet De La Guerre Cembalo Suites N https://www.youtube.com/watch?v=V-C-iR2eUeQ
Elisabeth-Claude Jacquet de la Guerre 'Prèlude'

martes, 17 de febrero de 2015

Juliana Morell o Morella. Poeta y humanista



Juliana Morell o Morella, (Barcelona, 16 de febrero de 1594 - Aviñón, 26 de junio de 1653) Poeta, humanista y religiosa dominica española de expresión francesa.


Hija de descendientes de judíos conversos, perdió a su madre cuando contaba dos o tres años de edad. Superdotada, aprendió a leer y escribir a los cuatro años con suma facilidad con los monjes dominicos de Barcelona, quienes declararon que ya no podían enseñarle nada más.

A los siete años sabía ya griego, latín y hebreo. A los doce dominaba al menos el árabe, el siríaco, el italiano, el francés y el español. A los diecisiete hablaba, leía y escribía en catorce idiomas.

Su padre, Joan Antoni Morell, un conocido banquero y hombre culto, se vio implicado en un homicidio y huyó con ella, que por entonces contaba siete u ocho años, a Lyon, donde su hija se siguió educando añadiendo a sus saberes Filosofía, Matemáticas, Derecho civil y canónico, Astronomía, Física y Música.

En 1606 o 1607, cuando contaba doce o trece años, defendió unas tesis cum Logicas tum Morales dedicadas a Margarita de Austria, reina de España, y en 1608 recibió el grado de doctora summa cum laude en Aviñón, adonde se había trasladado con su padre y que por entonces formaba parte de los Estados Pontificios.

 Protegida por la Condesa de Comté y huyendo del matrimonio que le preparaba su padre, entró en el convento dominico de San Práxedes de Aviñón como novicia. Hizo los votos finales el 20 de junio de 1610.

A los tres años ya era priora, y lo fue otras dos veces más; en ese convento pasó el resto de su vida hasta su muerte en 1656.


jueves, 3 de mayo de 2012

Luisa Roldán.Mujer y Escultura




Luisa Roldán, o La Roldana (Sevilla, Septiembre de 1652- Madrid, 10 de enero de 1706) Fue la primera escultora española registrada.


Es una de las principales figuras de la escultura del Barroco en la Andalucía de finales del siglo XVII y principios del XVIII. 

Su fama alcanza mayor relieve desde que Antonio Palomino la reconoció como una escultora tan importante como su padre Pedro Roldán.

 Fue escultora de cámara de Carlos II y Felipe V y fue nombrada académica de merito por la Academia de San Luca de Roma. Su obra esta formada principalmente por esculturas de imaginería religiosa, Pasos de Semana Santa, Belenes o Natividades



Se formó influida principalmente por su padre, en cuyo taller de Sevilla trabajó hasta su matrimonio en 1671.


Su escultura fue de temática religiosa, siguiendo las directrices del Concilio de Trento de humanizar el arte de las imágenes, para poner la religión más cercana al pueblo.


Realizó esculturas de tamaño natural para procesionar, en madera o de barro cocido con policromía y muchas de ellas de las llamadas «de candelero» o para vestir, así como también otras de pequeños grupos de devoción para particulares y conventos, con gran movimiento y expresividad con plenas características del arte barroco. 

Ejecutó numerosos belenes en terracota de estilo italiano, inclinándose más por los que formaban una escena de la Natividad como grupo escultórico unido.

Después de una etapa de aprendizaje y primeras obras realizadas en Sevilla, en 1686 se trasladó a Cádiz para realizar diversos trabajos encargados por el cabildo municipal y el catedralicio. 

Después de dos años de estancia en esa capital andaluza viajó a Madrid, donde trabajó como escultora de cámara para los monarcas Carlos II y Felipe V hasta su fallecimiento.

http://www.youtube.com/watch?v=LFx3t6rToe8
http://www.youtube.com/watch?v=9KMooN6qxCI