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viernes, 16 de mayo de 2025

Arsínoe II Filadelfo. Reina,diosa y deportista de la Antiguedad


 

Arsínoe II Filadelfo (316 a. C.-270 a. C.) Reina de Tracia, primero, y corregente de Egipto, después.

 

Divinizada después de su muerte se le rindió culto como  diosa en Egipto.

 

Se cuenta de ella que era una gran deportista

 

En Egipto, se cree que instigó la acusación y el exilio de Arsínoe I, esposa de su hermano menor Ptolomeo II. Se desconoce si esta creencia es cierta. No se sabe en qué año llegó a Egipto, ni cuándo fue exiliada su cuñada, ni si el divorcio entre su hermano y Arsínoe I pudo producirse sin su participación.

En cualquiera caso, después del divorcio de su hermano, se casó con él. Como resultado, ambos recibieron el epíteto Philadelphoi (Φιλάδελφοι, 'hermanos que se aman mutuamente').

 

No obstante, se desconocen las circunstancias y razones precisas detrás de este matrimonio.

 

El matrimonio entre Arsínoe II y su hermano Ptolomeo II, que, según autores, tuvo lugar hacia el 275 a. C., o bien en el 273 o 272 a. C., debido al cambio del preámbulo en los papiros, fue chocante para el mundo griego, pero fue generalmente aceptado en Egipto, en parte debido a la intuición de los gobernantes de asociarlo, en la propaganda ptolemaica, con el culto religioso-mitológico de Isis y Osiris. ​

 

En esta época, Arsínoe era de hecho representada en el arte figurativo como Isis y Ptolomeo como Osiris. Prueba del éxito de este matrimonio familiar es que esta tradición fue imitada posteriormente por casi todos los gobernantes de la dinastía ptolemaica.


 

Aunque no tuvieron descendencia, Ptolomeo demostró una gran pasión por su hermana y esposa, dándole su nombre a numerosas ciudades y distritos del país, entre otros honores, y parece ser que su amor fue correspondido.

 

Arsínoe colaboró con su marido en el gobierno del país, influyendo favorablemente en el éxito de la Primera Guerra Siria, entre Egipto y el Imperio seléucida.

 

El epíteto de Filadelfo («que ama a su hermano»), que compartió con su marido, idealizaba su matrimonio fraternal y le fue dado por sus paisanos macedonios, escandalizados por el incesto, que era una antigua costumbre practicada por los reyes de la monarquía egipcia. De este modo, la propaganda ptolemaica asignaba a los dos gobernantes una connotación de amor familiar, contribuyendo a justificar este tipo de matrimonio y, posteriormente, a divinizarlos.

 

Después de su muerte en c. 270 a. C., Ptolomeo II estableció un culto individual a su hermana y esposa, a la que llamaba «diosa del amor fraternal» (griego antiguo: θέα φιλάδελφος, théa philàdelphos).

 

Recibió ritos de entierro y deificación en Mendes, donde había sido sacerdotisa. Esos ritos se conmemoran en la estela de Mendes, que también incluye el decreto de Ptolomeo II anunciando su culto.

 

Todos los templos de Egipto debían incluir una estatua de culto de Arsínoe II junto a la deidad principal del santuario. En el relieve de la parte superior de la estela, Arsínoe aparece representada entre las deidades que reciben el sacrificio de Ptolomeo, una imagen que se repite en todo el país.

 

Se construyeron templos separados para Arsínoe, en Menfis (aquí se la asoció con el dios Ptah), Alejandría y otros lugares.

 

La región de Fayum se convirtió en el nomo arsinoita, con Arsínoe como diosa patrona.

 

Desde 263 a. C., una parte del impuesto sobre los productos de huertas y viñedos en cada nomo de Egipto se dedicó a financiar el culto local de Arsínoe.Holbl, Gunther (2001). A History of the Ptolemaic Empire. Londres: Routledge.

 

 

Según Posidipo,  ganó tres carreras de carros en los Juegos Olímpicos en la Antigüedad

martes, 29 de diciembre de 2020

Tin Hinan .Reina Guerrera Tuareg del siglo IV


Tin Hinan es el nombre dado por los tuareg a una reina guerrera de prestigio del siglo IV, cuya monumental tumba se encuentra en el Sahara en Abalessa, la región de Ahaggar o Hoggar en Argelia. El nombre significa literalmente "La de las tiendas", pero puede ser una metáfora de la traducción como "La madre de la tribu" (o "de todos nosotros") o incluso "La reina del campamento" (el "campo" tal vez refiriéndose al grupo de tumbas que rodean la suya).

A ella se refieren a veces como la "Reina del Hoggar" y como Tamenoukalt, que también significa reina.

Según una leyenda, Tin Hinan provenía de la bravas tribus de bereberes que vinieron de Tafilete, oasis en las montañas del Atlas (en el actual Marruecos), acompañada por una sirvienta llamada Takamat.

En esta leyenda, Tin Hinan tenía una hija (o nieta), cuyo nombre es Kella, mientras Takamat tenía dos hijas. Estas niñas se dice que son los ancestros de los tuareg del Hoggar.

Otra versión es que Tin Hinan tuvo tres hijas (que tenían nombres totémicos que se refieren a los animales del desierto) que fueron las antepasadas tribales.

 
Su religión musulmana es anacrónica, como lo es la afirmación de que Kella era su hija o nieta, porque la figura histórica y matriarca tribal real Kella vivió en el siglo XVII.

En el siglo XIV el historiador Ibn Jaldún registró una leyenda acerca de una reina coja llamada Tiski, que era la madre ancestral de las tribus Ahaggar, algo mucho más cercano al registro arqueológico.

Más información en:


viernes, 22 de mayo de 2015

Zenobia . Reina del Imperio de Palmira




Zenobia o Septimia Bathzabbai Zainib (245-274).  Reina del Imperio de Palmira entre 267 y 272). Fue la segunda mujer del príncipe Odenato de Palmira,  príncipe cliente del Imperio romano. Cuando fue asesinado tomó las riendas del poder en nombre de su joven hijo heredero.

Durante su gobierno, el reino de Palmira se sublevó e intentó crear su propio imperio con la intención de dominar a los dos que le rodeaban, el romano y el sasánida. Las campañas militares de Zenobia le permitieron crear un imperio que abarcaba toda el Asia Menor e incluso logró tomar Egipto con sus tropas en el año 269, ya que allí se había levantado un posible candidato al trono romano. Zenobia logró deponer al pretendiente y reclamó la corona del imperio para su hijo.




Gobernó Egipto hasta el año 272, cuando fue derrotada y enviada como rehén a Roma por el emperador Aureliano. A partir de este momento, el destino de Zenobia parece confuso. Existen múltiples teorías desde que una enfermedad acabó con la vida de Zenobia, hasta que fue una huelga de hambre o una ejecución por decapitación la causa de su muerte. La versión más optimista y aceptada cuenta que Aureliano quedó tan impresionado por Zenobia que la liberó, otorgándole una villa en Tibur (actual Tívoli, Italia) donde se convirtió en una filósofa destacada de la alta sociedad, viviendo como una matrona romana más.






Zenobia está íntimamente relacionada con la ciudad de Palmira a la que fortificó y embelleció con una avenida custodiada por grandes columnas corintias de más de 15 metros de altura. Estatuas de héroes y de benefactores se encontraban por toda la ciudad, pidiendo a todos los nobles de la ciudad que mandaran esculpir sus estatuas y con ellas levantaran una columna en la que exhibirlas. En Palmira podían encontrarse cerca de doscientas estatuas en sus columnas y en las paredes del ágora.  La ciudad contaba entonces con una población que superaba los 150 000 habitantes y estaba llena de hermosos templos, monumentos, jardines y edificios públicos, entre ellos destacaba el Templo del Sol. Las murallas que rodeaban la ciudad, según se decía, tenían 21 kilómetros de circunferencia.




La valentía y la grandeza de ánimo con que se resigno a su adversa suerte una princesa acostumbrada a despreciar la vida, a vencer a los egipcios, a los persas y  a las temibles legiones romanas, hace  de este hecho su mayor elogio. El nombre de Zenobia pasará con gloria como una de las mujeres y una de las reinas más importantes de la Antigüedad



viernes, 6 de febrero de 2015

Mujeres en la Antigüedad. Reinas, Saderdotisas,Diosas y Poetas de Sumeria.



La situación de la mujer en Sumeria no era como la de otros pueblos antiguos.  Uno de los aspectos donde esto se nota, es en el del acceso de las mujeres a puestos de dirección o de mando.El primer lugar donde encontramos a mujeres dirigiendo es en los templos.  En los recintos sagrados dedicados a un dios, el mando lo tenía una mujer (Entum / Entu) que actuaba como una especie de papisa.  Para entender el poder que se les otorgaba a estas mujeres, hay que indicar que se las consideraba la reencarnación viva de una diosa (representaban a la esposa del dios del templo), y que los recintos sagrados eran las multinacionales de la época.  Manejaban toda la economía en una sociedad basada en el trueque y el reparto de bienes.  Una mujer así, no solamente era rica, sino que con sólo mover un dedo podía decidir guerras o tratados comerciales.  Por si fuera poco, al ser la reencarnación de una diosa, otorgaban el poder  al gobernador o al rey. Un monarca no era tal si antes no había sido aprobado por una Entu de prestigio. Por ello los reyes acostumbraban a colmar de regalos y atenciones a determinados recintos con la intención de obtener su "bendición", como es el caso de los reyes acadios con el recinto sagrado de Nippur.





Un aspecto poco conocido de la mujer sumeria era su participación en la diplomacia.  Las Entu podían establecer tratados comerciales y ratificar con su sello (a partir de la época acadia) todo tipo de tratados de paz y acuerdos entre naciones.   No está muy claro si llegaban a intervenir directamente en las negociaciones de los tratados, pero hay sospechas de que sí, dado que firmaban esos acuerdos con su sello y que en la mentalidad de la época resultaba lógico tener a una diosa presidiendo una reunión.  Un ejemplo de la diplomacia femenina lo tenemos en Nin-Shatapad, que fue hija del rey de Uruk y Durum. Además de haber pasado a la posteridad como una gran poetisa, resultó ser una buena diplomática.  Cuando el rey de Larsa conquistó Uruk y Durum, Nin-Shatapad escribió una larga y elocuente carta al vencedor, solicitando que perdonara los típicos impuestos abusivos que los triunfadores imponían a los perdedores.  El rey de Larsa no solo aceptó la propuesta, sino que conservó la carta en sus archivos reales (debió causarle una gran impresión), gracias a lo cual, pudimos encontrarla en la excavación de la ciudad.




Finalmente, debemos recordar que hubo reinas.  En Sumeria el título de reina no se utilizaba.  La reina era definida como "la esposa del rey". Por ello, cuando encontramos casos en que a una reina en concreto se le reconoce oficialmente dicho título, no hay que romperse mucho la cabeza para comprender que tuvo que tener una gran importancia, así como alguna participación  en asuntos de estado. En este grupo podríamos destacar a Puabi de Ur, con una tumba majestuosa encontrada en dicha ciudad, lo que refuerza la idea de su importancia, o las reinas acadias Tashlultum, y Tutasharlibish; o un poco más adelante, en la III Dinastía de Ur, la reina Shulgi-Simti. 






Un caso curioso es del rey Ur-Bau de Lagash. Se ha encontrado una carta en la que se le solicita un indulto.  Lo más gracioso del documento, es que al final del mismo, se incluye una petición para que el rey "consulte el asunto con la reina y que ésta dé su opinión sobre el tema" (cuyo nombre no se ha conservado). Está claro que la esposa tenía poder de decisión.  Por cierto, que el indulto fue concedido.




Y es en este grupo de las reinas donde, además, encontramos el caso de una legisladora.  Uno de los códigos de leyes más antiguos encontrados es el de Kug-Bau, y resulta que Kug-Bau era una reina. Para ser exactos, es la única reina que aparece en la Lista Real Sumeria.  En el pequeño currículum que dicha lista adjunta a cada monarca, se indica que Kug-Bau empezó su carrera como tabernera, y que luego llegó a reina.   A su muerte, y pasados los siglos, se la consideró un ejemplo de cómo gobernar con justicia y piedad religiosa, por lo que en tiempos del Imperio Asirio, los sacerdotes del culto de Marduk, la asimilaron a la diosa Kubaba, con lo que su figura quedó semidivinizada para la posteridad y su fama duró, incluso, hasta los tiempos de los hititas y los primeros griegos.


Fuente : BedwyRBlog . 

domingo, 26 de enero de 2014

Cleopatra. Reina de Egipto



Cleopatra Filopátor Nea Thea o Cleopatra VII (hacia 69 a. C.-30 a. C.) Fue la última reina del Antiguo Egipto y de la dinastía ptolemaica, también llamada Lágida, fundada por Ptolomeo I Sóter, un general de Alejandro Magno. Fue la última del llamado Periodo helenístico de Egipto.

Cleopatra ha alcanzado la categoría de mito. Fue hija de una época fascinante y convulsa, los últimos años de un Egipto amenazado por el imperialismo de Roma, y habitó un escenario, Alejandría, con una doble identidad griega y egipcia.

Mucho se ha escrito sobre su atractivo irresistible, fruto de una intensa educación y de su presunta belleza.

Dicen que su belleza no era del todo incomparable, pero que era terriblemente seductora, culta y refinada, dotada de un fuerte temperamento y de una personalidad libre e independiente. Resultaba misteriosa y única porque Cleopatra sentía una fascinación especial por los gatos, el animal más sagrado de la cultura egipcia, y cuenta la leyenda que su propio gato le servía de inspiración para la pintura de sus ojos: imitaba sus líneas sinuosas y oscuras, emulando esa mirada felina y seductora.

Cleopatra fue la única de la dinastía ptolemaica que aprendió la lengua egipcia.




Cleopatra —cuyo nombre significa “gloria de su padre”— nació durante el invierno del 69 al 68 a.C. en la capital de Egipto, Alejandría.

Su padre fue Ptolomeo XII y su madre probablemente fue Cleopatra VI, aunque otras fuentes aseguran que era hija de una egipcia de clase alta.


Cuando ascendió al trono de Egipto, a los 18 años, Cleopatra ya había desarrollado un atractivo irresistible, fruto de una intensa educación y de su presunta belleza. Poco más se conoce acerca de los primeros años de la vida de Cleopatra.

Su figura está irremediablemente ligada a los últimos años de la historia de Egipto, un período que supuso la decadencia de una larga estirpe: la de los Ptolomeos.

Tras la muerte de Alejandro Magno, sus generales se repartieron el inmenso imperio que él había reunido; Ptolomeo Lagos adquirió el territorio de Egipto, nombrándose faraón e iniciando la dinastía lágida, época que se conoce con el nombre de ptolemaica.




Sus sucesores gobernaron Egipto concediendo poca atención a la milenaria cultura faraónica, mientras Roma dominaba el Mediterráneo.

En un periodo de suma inestabilidad, los egipcios entronaron a Ptolomeo XII, hijo ilegítimo de Ptolomeo IX, que se casó con su hermana Cleopatra VI Trifena y tuvo con ella tres hijas. Una de ellas, Cleopatra VII, se convertiría en la futura reina de Egipto.

Ptolomeo XII gestionó el país de manera desastrosa y fue expulsado por los alejandrinos. El imperio recayó en manos de su esposa Cleopatra VI (57 a.C.), y a la muerte de esta, su hija Berenice —hermana de Cleopatra VII— se convirtió en la sucesora.Pero sobre ella también se cernió un destino fatídico: se esposó con Arquelao, gobernante de Asia Menor, un imperio vecino y poderoso que era visto con recelo por parte de Roma. Ptolomeo XII, subordinado al imperio de Roma, derrotó a las tropas de su propia hija, y al entrar en Alejandría, ordenó ejecutarla acusada de traición.

Así, Cleopatra VII asumió el trono de Egipto. La joven faraona, que amaba la historia de su país, podía hablar y leer la lengua faraónica, uno de los motivos por el cual se granjeó el reconocimiento de sus súbditos egipcios.

Cleopatra fue  Reina de Egipto en un tiempo de inestabilidad, por eso necesitó a Julio César y amó a Marco Antonio.

Expulsada de Alejandría por su hermano, busco en Julio César un aliado poderoso para luchar contra él e influir en Roma.







Su relación con Marco Antonio fue intensa. Llevaron juntos una vida de lujo y derroche. Cleopatra dio a luz dos niños gemelos, Cleopatra Selene II y Alejandro Helios. No volvieron a encontrarse hasta cuatro años después. Él regresó a Egipto en otoño del 37, durante el curso de una campaña contra los partos, y contrajo matrimonio con Cleopatra (sin repudiar a Octavia). Marco Antonio cedió a su esposa Chipre, Fenicia y Creta, y Egipto volvió a tener una extensión similar a la de los tiempos de los primeros Ptolomeos. Tuvieron otro hijo (Ptolomeo Filadelfo) y nombraron a sus vástagos herederos de varios Estados satélites como Armenia y Cirene (34 a. C.).




Cuando Marco Antonio perdió la guerra frente a Octavio, Cleopatra eligió morir y tomó la decisión de suicidarse. Según la versión más extendida, pidió a sus criadas que le trajeran una cesta con frutas y que metieran dentro una cobra egipcia (el famoso áspid), responsable de su muerte, a finales de agosto del año 30 a. C.

Otras versiones relatan que se quitó la vida al conocer el suicidio de su esposo. Antes de fallecer escribió una misiva a Octavio en la que le comunicaba su deseo de ser enterrada junto a Marco Antonio, y así se hizo.

Se desconoce el lugar de su sepultura. Zahi Hawass la ubica en Taposiris Magna, a 30 km de Alejandría, aunque las excavaciones realizadas en junio de 2008 descartaron esta hipótesis.

Su vida ha proporcionado material para numerosos novelas y películas.



miércoles, 28 de agosto de 2013

Dido. Reina y fundadora de Cartago




Dido. ( 470 aC).Reina  y fundadora de Cartago .En fuentes griegas y romanas, Dido o Elisa de Tiro aparece como la fundadora y primera reina de Cartago, en el actual Túnez.

Su fama se debe principalmente al relato incluido en la Eneida del poeta romano Virgilio.

Era hija del rey de Tiro, Belo, también conocido como Muto. Dido tenía dos hermanos: Pigmalión, que heredó el trono de Tiro, y la pequeña Ana. Siqueo o Sicarbas, sacerdote del templo de Melkart en Tiro, divinidad relacionada con Hércules, poseía vastos tesoros escondidos. Pigmalión los codiciaba, y para saber su paradero obligó a su hermana Elisa a casarse con Siqueo sin revelarle el interés oculto en ese matrimonio.

Elisa no amaba a Siqueo, aunque éste a ella sí. Un tiempo después, Pigmalión le comentó a su hermana que sería conveniente saber dónde se escondían las riquezas de Siqueo. Entendiendo que había sido utilizada, Elisa averiguó dónde estaban escondidas pero sin contar la verdad a su hermano. Los tesoros se habían enterrado en el jardín del templo, y Elisa le dijo a Pigmalión que se hallaban ocultos debajo del altar. Esa misma noche, Pigmalión envió unos sicarios a matar a Siqueo. Tras llevarlo a cabo, los esbirros cavaron inútilmente una fosa bajo el altar. Elisa encontró a su marido asesinado y corrió a desenterrar el tesoro del jardín. Con él en su poder, huyó de Tiro llevándose a su hermana Ana y un séquito de doncellas, ayudada por amigos de Siqueo.


Elisa llegó a las costas de África, donde vivían los gétulos o getulos, una tribu de libios cuyo rey era Jarbas. Pidió hospitalidad y un trozo de tierra para instalarse en ella con su séquito. Jarbas le expuso que le daría tanta tierra como ella pudiera abarcar con una piel de buey.

Elisa, a fin de que la piel abarcara la máxima tierra posible, la hizo cortar finas tiras y así consiguió circunscribir un extenso perímetro. Se le considera por eso la Reina Geómetra porque lo consiguió con lo que se denomina en geometría como Isoperimetría ,o más bien como el problema isoperimétrico o El problema de la reina Dido



Tras esto hizo erigir una fortaleza llamada Birsa, que más tarde se convirtió en la ciudad de Cartago o Qart-Hadašh (que en fenicio significaba "Ciudad Nueva"), sobre un promontorio existente entre el lago de Túnez y la laguna Sebkah er-Riana, que desembocaba en mar abierto.

Instaurada como soberana de la ciudadela, recibió de los indígenas el nombre de Dido.
Hay dos versiones acerca de la muerte de Dido.

En la versión clásica, Jarbas quiere desposarla, pero Dido es todavía fiel al recuerdo del difunto Siqueo. Creyendo que si rechazaba a Jarbas éste tomaría represalias contra ella y su gente, acepta, pero el día de la boda, antes de celebrarla, Dido se hunde un puñal en el pecho. Éste sería el modelo de los sacrificios que los cartagineses ofrecerían en el tofet. Por esto la muerte de Dido se relaciona con la figura mitológica del Fénix, que muere en el fuego para renacer de sus cenizas.




La segunda versión es la que aparece en la Eneida de Virgilio. Eneas llega a la costa de Cartago, Dido se enamora de él en seguida y Eneas la corresponde. Pasan un tiempo juntos, pero Eneas, que ha recibido de Júpiter la misión de fundar un nuevo pueblo en el Lacio, debe partir hacia su destino. Una noche, Eneas embarca con su gente y Dido corre a convencerle de que permanezca a su lado, mas en vano. Le ve partir y ordena levantar una gigantesca pira, donde se disponen la espada del héroe, algunas ropas suyas que habían quedado en palacio y el tronco del árbol que custodiaba la entrada de la cueva donde se amaron por primera vez. Al amanecer subió a la pira y se hundió en el pecho la espada de Eneas.

Tras su muerte, su hermana Ana, que había intentado disuadirla del suicidio, ordena a su vez prender la pira funeraria. Acerca de esta segunda versión, el poeta Ovidio dedicó una epístola en sus célebres Heroidas, la VII (carta de Dido a Eneas), donde la fundadora de Cartago manifiesta su intención de suicidarse ante la partida y traición de Eneas.

Tras su muerte fue venerada como una divinidad.

Purcell; Dido´s lament; Simone Kermes, soprano; Direction Teodor Currentzis



martes, 16 de abril de 2013

Artemisia II de Halicarnaso.Reina,famosa estratega y mujer culta.Representa el amor más allá de la muerte


Artemisia II de Halicarnaso.(Asia Menor, siglo IV a. C). Era hija del rey Hecatomnos de Caria, lugar situado en el suroeste de Anatolia. Su padre inició la dinastía Hecatómnida poco después de que el rey persa Artajerjes II le nombrara sátrapa de Caria. Aprovechando que Artajerjes se veía enfrentado a una rebelión de Egipto y Chipre, Hecatomnos comenzó a acuñar su propia moneda, lo que era un símbolo de independencia. Artemisia fue hermana y esposa del rey Mausolo, sucesor de Hecatomnos. Mujer culta, poseía amplios conocimientos sobre botánica y medicina. A la muerte de su esposo, fue ella quien le sucedió como gobernante en solitario. Durante su reinado, de aproximadamente tres años, Rodas, creyendo que el gobierno de una mujer les ofrecía excelentes oportunidades para librarse de su dominio, atacó la capital, Halicarnaso. Enterada de los preparativos de ataque, Artemisia ordenó a los ciudadanos que fingieran rendirse. Desde su palacio real pudo ver cómo el enemigo incurría en un grave error táctico al desembarcar por el puerto del este, desde el cual no se veía lo que ocurría en el del oeste. Cuando llegaron los soldados de Rodas y comenzaron a saquear la plaza del mercado, la flota caria apareció por un canal artificial conectado con el puerto oculto a la vista y se apoderaron de los navíos rodios vacíos. Al mismo tiempo, soldados ocultos en las murallas abatían a los saqueadores. Artemisia coronó entonces con laurel los barcos capturados, significando la victoria, y con sus propias fuerzas a bordo dirigió los barcos rodios de regreso a la isla de Rodas. Antes de que la estratagema pudiera ser descubierta, las naves habían entrado en el puerto. Los líderes enemigos fueron ejecutados, y Artemisia erigió un monumento en Rodas para conmemorar la conquista. La leyenda dice que la reina había amado tanto a su esposo que al morir éste redujo su cuerpo a cenizas y cada día bebía parte de ellas diluidas en un licor. Llamaba a los más famosos oradores griegos para que pronunciaran alabanzas en honor de Mausolo, y mandó construir en su capital un monumento funerario que sería conocido como el Mausoleo de Halicarnaso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. En adelante todas las tumbas que consistieron en espléndidos edificios se llamaron así.  



Fuente: Wikipedia

 

domingo, 14 de abril de 2013

Artemisia I de Caria.Reina y Aventurera.Precursora de las Mujeres Piratas


Artemisia I de Caria (Asia Menor, siglo V a. C.) Reina de Halicarnaso. Es conocida, sobre todo, por su participación en la batalla naval de Salamina como  aliada persa, al mando de cinco naves. Única mujer entre sus comandantes, Artemisia aconsejó prudentemente al rey persa Jerjes I que coordinara una ofensiva conjunta terrestre y marítima. Pensaba que la mejor estrategia era  que el ejército persa marchara hacia el istmo de Corinto y que atacara a la coalición griega que estaba fortificada allí, mientras la flota se posicionaba para atacar a los trirremes griegos. De esta manera, Artemisia esperaba que los barcos griegos se separaran de sus estados ciudad, dejándolos vulnerables ante una flota persa intacta. Jerjes desechó ese plan, realizando un ataque a la flota conjunta griega en Salamina. Durante la batalla la  nave de Artemisia fue acosada por un trirreme ateniense y no tenía posibilidad de escapar porque varias naves persas erróneamente le cerraban el paso. Entonces con valentía y sagacidad embistió un navío de la flota de Jerjes y lo hundió, de modo que la embarcación griega creyese que era aliada, y dejase de perseguirla. Escapó hacia las líneas persas, donde, según Heródoto, Jerjes exclamó: ¡En la batalla los hombres se han portado como mujeres y las mujeres como hombres!.

Según la leyenda que cuenta Focio Artemisia se enamoró de un hombre llamado Dárdano y  cuando él la rechazó se precipitó al mar desde la roca de Leucades, igual que hacían todos los amantes desgraciados

Imagen: L.F. Leighton

miércoles, 18 de abril de 2012

Reinas de la Antiguedad.Semíramis.Entre la realidad y la leyenda



Semíramis ( Siglo IX a. C). Reina de la antigua Asiria. Se la identifica con Samuramat, reina histórica de Asiria, esposa de Shamshi-Adad V y regente de su hijo Adad Narari III porque cerca de la muralla de la ciudad de Asur, la vieja capital de los asirios, se descubrió una serie de estelas inscritas y en una de ellas, aparecía el nombre de Sammuramat, que recuerda al de Semíramis. En la inscripción de esta estela se puede leer: “Sammuramat, dama de palacio de Samsi-Adad, rey del universo, rey de Asiria, madre de Adad-nirari, rey del universo, rey de Asiria, nuera de Salmanasar, rey de las cuatro regiones”. En cuanto a la leyenda de Semíramis, Diodoro de Sicilia, un historiador de época romana  en su  libro II de su Biblioteca Histórica al hablar de ella la  califica como “la más ilustre de las mujeres de las que nos habla la tradición”. Según la versión de su leyenda, Semíramis fue hija de una diosa asiria llamada Derceto, de rostro de mujer y cuerpo de pez, que la abandonó en el desierto para que pereciese. Unas palomas se cuidaron de alimentarla y un pastor llamado Simas la recogió. Nino, el rey de los asirios se enamora y se casa con ella. Nino muere pronto y entrega el imperio a su esposa, que reinará durante 42 años. La leyenda habla de ella como   una mujer bella, seductora, sensual, cruel, inteligente, enérgica, infatigable y valiente, que supera a su esposo, el rey de Asiria. Diodoro nos cuenta que muerto su esposo ”no quiso contraer matrimonio legal, por temor a verse privada del poder supremo, sino que elegía de entre los soldados a los que sobresalían en apostura, se unía a ellos y hacía desaparecer a todos los que se habían acostado con ella”. 

Se le atribuye la fundación de numerosas ciudades   como Babilonia, en los pantanos del Éufrates, la más bella y célebre ciudad de Oriente y del mundo, a la que rodeó de muros y de fortificaciones  y adornó con palacios suntuosos y jardines colgantes. También son famosas sus conquistas y las expediciones a  Persia, Armenia y Arabia. Después incorporó a su reino Egipto, Libia y toda el Asia hasta el Indo. Tras un largo reinado renunció a la corona en favor de su hijo Ninias. Cuentan que desapareció del mundo, siendo transportada al cielo en forma de paloma.