Mostrando entradas con la etiqueta Historia del Feminismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia del Feminismo. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de septiembre de 2021

Shulamith Firestone. Figura fundamental en la historia del Feminismo radical y de la tercera ola del Feminismo

 
Shulamith Firestone. Figura importante en la historia del feminismo radical y de la tercera ola del feminismo

Shulamith Firestone (7 de enero de 1945 - 28 de agosto de 2012) Escritora y feminista canadiense-estadounidense de origen judío.

Figura importante en la historia del feminismo radical y de la tercera ola del feminismo. Fue cofundadora de los tres grupos grupos feministas radicales de Nueva York: New York Radical Women, Redstockings y New York Radical Feminists. 



Es especialmente conocida por su libro: La dialéctica del sexo: el caso de la revolución feminista publicado cuando tenía 25 años, en septiembre de 1970, convertido en un influyente libro en la historia del movimiento feminista.

Firestone extendió las teorías marxistas de opresión de clase para ofrecer un análisis radical de la opresión de las mujeres, argumentando que la inequidad sexual surge de la carga de la maternidad, que se transfiere a las mujeres por pura casualidad biológica.

El libro, fue traducido a varios idiomas y situó a Firestone a la vanguardia de las feministas de la segunda ola, junto a Betty Friedan, Kate Millett y Germaine Greer.




Naomi Wolf dijo sobre el libro en 2012: "Nadie puede entender cómo ha evolucionado el feminismo sin leer este punto de referencia radical y provocador de la segunda ola".​ Poco después de escribir el libro se retiró de la vida pública.

Está considerada por algunas investigadoras como una de las primeras feministas radicales que se ocupa en restablecer los vínculos con el sufragismo, de manera concreta con el ala radical Elizabeth Cady Stanton, Susan B. Anthony, etc.


sábado, 9 de enero de 2016

Simone de Beauvoir.



Simone de Beauvoir (París, 9 de enero de 1908 - 14 de abril de 1986) Escritora, profesora, filósofa y feminista francesa.

Simone de Beauvoir es una de las intelectuales francesas más importantes del siglo pasado, un icono de la reivindicación femenina y de los movimientos que luchan tanto por la equidad de género como, en general, por erradicar las prácticas sociales que reducen a la mujer a un segundo plano.


Su pensamiento se enmarca dentro del existencialismo y algunas obras, como El segundo sexo, se consideran elementos fundacionales del feminismo.
Vivió el cruce de corrientes de pensamiento particularmente estimulantes como el existencialismo y el marxismo, con las cuales dialogó para formar su propia manera de entender y, lo más importante, cuestionar el mundo.


Escribió novelas, ensayos, biografías y monográficos sobre temas políticos, sociales y filosóficos. Sin embargo, el tema fundamental de la actividad intelectual, literaria y social de Simone fue la mujer. Pensaba que para rescatar a la mujer era preciso devolverle su libertad. Pero una libertad total: una libertad condicionada  deja de ser libertad. Al mundo que se derrumba, construido por los hombres, hay que oponer un mundo nuevo, no construido por las mujeres, sino por ellas y por los hombres, iguales en todo, especialmente en su dignidad humana. Y sólo desde la libertad total, proyectada hacia el futuro, surgirán la trascendencia auténtica y el éxito. Para lo cual es necesario que hombres y mujeres en correlación asuman su tarea humana. Porque vivimos en un mundo en el que lo único importante son los hombres.



Fue pareja del también filósofo Jean Paul Sartre. Sin embargo, nunca se casaron ni vivieron bajo el mismo techo. Ambos vivieron en completa libertad, practicando la poligamia y sintiéndose felices con el lazo que habían creado entre ellos. Este esquema relacional novedoso se cimentaba en el rechazo profundo y visceral del modo de vida burgués. Sartre propuso la fórmula de su relación: «Entre nosotros se trata de un amor necesario, pero conviene que también conozcamos amores contingentes".



Simone de Beauvoir fue escolarizada desde sus cinco años en el Cours Désir, donde solía enviarse a las hijas de familias burguesas. Desde su niñez, De Beauvoir destacó por sus habilidades intelectuales, que hicieron que acabase cada año primera de su clase.

Tras la ruina familiar, sus padres compartían la convicción de que, dada la mediocre condición económica en la que se hallaba la familia, la única esperanza de mejora social para sus dos hijas eran los estudios.



Con solamente quince años, ya estaba decidida sobre la forma de este destino: quería ser escritora. Tras haber aprobado el bachillerato en 1925, De Beauvoir empezó sus estudios superiores en el Instituto Católico de París, institución religiosa privada a la que solían asistir las muchachas de buena familia. Allí completó su formación matemática, mientras que ampliaba su formación literaria en el Instituto Sainte-Marie de Neuilly. 




Tras su primer año universitario en París, logró obtener certificados de matemáticas generales, literatura y latín.

En 1926, se dedicó a estudiar filosofía y obtuvo en junio de 1927 su certificado de filosofía general.

En 1928 acabó licenciándose en letras, con especialización en filosofía,  tras haber aprobado también unas certificaciones de ética y de psicología. Sus estudios universitarios concluyeron con la redacción de una tesina sobre Leibniz, culminación de sus estudios superiores.


En 1929, tras haber sido profesora agregada de filosofía, Beauvoir, se preparó para ser profesora titular. Su primer destino fue Marsella. Sartre obtuvo a su vez un puesto en Le Havre en marzo de 1931 y la perspectiva de separarse de él destrozó a De Beauvoir. Para que pudiesen ser nombrados en el mismo instituto, Sartre le propuso que se casasen. Pese a su amor profundo por él, ella se negó. En La fuerza de las Cosas, explicó el porqué:


“Tengo que decir que no pensé en aceptar aquella propuesta ni un segundo. El matrimonio multiplica por dos las obligaciones familiares y todas las faenas sociales. Al modificar nuestras relaciones con los demás, habría alterado fatalmente las que existían entre nosotros dos. El afán de preservar mi propia independencia no pesó mucho en mi decisión; me habría parecido artificial buscar en la ausencia una libertad que, con toda sinceridad, solamente podía encontrar en mi cabeza y en mi corazón”.


 




Mantuvo relaciones amorosas con algunas de sus alumnas, entre ellas, Olga Kosakiewitcz y Bianca Bienenfeld: el pacto que la unió a Sartre le permitía conocer estos “amores contingentes”.

También mantuvo una breve relación con un alumno de Sartre, apodado “el pequeño Bost.

Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, la pareja Sartre-De Beauvoir fue destinada a París.

De 1936 a 1938, De Beauvoir enseñó en el liceo Molière, del que fue despedida tras haber entablado una relación amorosa con Bianca Bienenfeld, una de sus alumnas.

Las editoriales Gallimard y Grasset rechazaron su primera novela, Primaldad de lo espiritual, escrita entre 1935 y 1937, que se publicó tardíamente en 1979 con el título Cuando predomina lo espiritual.

La Invitada se publicó en 1943; en esta novela, la escritora describía, mediante personajes ficticios, la relación entre Sartre, Olga y ella misma, a la vez que elaboraba una reflexión filosófica sobre la lucha entre las conciencias y las posibilidades de la reciprocidad. Fue un éxito editorial inmediato que la llevó a ser suspendida en junio de 1943 de la Educación Nacional, tras la presentación de una denuncia por incitación a la perversión de personas menores en diciembre de 1941 por la madre de Nathalie Sorokine, una de sus alumnas. 




Se la reintegró como profesora tras la Liberación; durante la Ocupación trabajó para la radio libre francesa («Radio Vichy»), donde organizó programas dedicados a la música.

Con Sartre, Raymond Aron, Michel Leiris, Maurice Merleau-Ponty, Boris Vian y otros intelectuales franceses de izquierda, fue la fundadora de una revista, Les Temps Modernes, que pretendía difundir la corriente existencialista a través de la literatura contemporánea.


De forma paralela, continuó sus producciones personales: tras la publicación de varios ensayos y novelas donde hablaba de su compromiso con el comunismo, el ateísmo y el existencialismo.


Simone consiguió independizarse económicamente y se dedicó plenamente a ser escritora. Viajó por numerosos países (EE. UU., China, Rusia, Cuba...) donde conoció a otras personalidades comunistas como Fidel Castro, Che Guevara, Mao Zedong o Richard Wright. En los Estados Unidos, entabló una relación pasional con el escritor americano Nelson Algren con quien mantuvo una intensa relación epistolar, llegando a intercambiar unas trescientas cartas.




Obras:

La invitada (1943), donde exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que abordó igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944)

Los Mandarines, publicado el 1945, marcó el reconocimiento de su talento literario por la comunidad intelectual: se le otorgó por esta novela el prestigioso Premio Goncourt.

Su consagración literaria tuvo lugar el año 1949: la publicación de El segundo sexo, del que se vendieron más de veintidós mil ejemplares en la primera semana, causó escándalo y fue objeto de animados debates literarios y filosóficos. (*)








A partir de 1958, emprendió la escritura de su autobiografía, en la que describe el mundo burgués en el que creció, sus prejuicios, sus tradiciones degradantes y los esfuerzos que llevó a cabo para deshacerse de ellos pese a su condición de mujer. Una serie de obras autobiográficas, cuatro en total, entre las que destacan Memorias de una joven formal (1958)
En 1964, publicó Una muerte muy dulce, que relata la muerte de su madre. La eutanasia o el luto forman el núcleo de este relato cargado de emoción. A lo largo de su luto, a la escritora le acompaña una muchacha que conoció entonces: Sylvie Le Bon, estudiante en filosofía. La relación que unió a las dos mujeres era ambigua: madre-hija, de amistad o de amor.

En su cuarto escrito autobiográfico, Final de cuentas, (1972), De Beauvoir declaraba que compartió con Sylvie el mismo tipo de relación que la unió, cincuenta años antes, a su mejor amiga Zaza. Sylvie Le Bon fue adoptada oficialmente como hija por la escritora, y se la nombró heredera de su obra literaria y de sus bienes.





La vejez (1970), centrada en la situación de la ancianidad en el imaginario occidental y en donde criticó apasionadamente su marginación y ocultamiento.

Tras la muerte de Sartre en 1980, publicó en 1981 La ceremonia del adiós, donde relató los diez últimos años de vida de su compañero sentimental. Este texto se completó con la publicación de sus conversaciones con Sartre grabadas en Roma entre agosto y septiembre de 1974.

Ensayos:

Para qué la acción (1944).Para una moral de la ambigüedad (1947).El existencialismo y la sabiduría de los pueblos (1948)
América al día (1948).El segundo sexo (1949).El pensamiento político de la derecha (1955).La larga marcha (Ensayo sobre China) (1957).La vejez (año 1970).

Memorias y diarios:

Norteamérica al desnudo (1948).Memorias de una joven formal (1958).La plenitud de la vida (1960).La fuerza de las cosas (1963)
Una muerte muy dulce (1964).Final de cuentas (1972).La ceremonia del adiós (1981).Diario de guerra: septiembre de 1939-enero de 1941 (edición póstuma a cargo de Sylvie Le Bon de Beauvoir) (1990).Cahiers de jeunesse, 1926-1930.
Teatro:

Las bocas inútiles (1945).

Correspondencia:

Cartas a Sartre (1990).Cartas a Nelson Algren: un amor transatlántico (1998).Correspondance croisée avec Jacques-Laurent Bost (1937-1940).

En 2008 se creó en su honor el Premio Simone de Beauvoir por la Libertad de las Mujeres, más conocido simplemente como Premio Simone de Beauvoir.
 








El segundo sexo
 
Simone de Beauvoir se convirtió en precursora del movimiento feminista al describir a una sociedad en la que se relega a la mujer a una situación de inferioridad. Su análisis de la condición femenina, en ruptura con las creencias existencialistas, se apoya en los mitos, las civilizaciones, las religiones, la anatomía y las tradiciones. Este análisis desató un escándalo, en particular el capítulo dedicado a la maternidad y al aborto, entonces equiparado al homicidio. Describía el matrimonio como una institución burguesa repugnante, similar a la prostitución en la que la mujer depende económicamente de su marido y no tiene posibilidad de independizarse.



 El segundo sexo está considerada una de las obras más relevantes, a nivel filosófico, del siglo XX. Escrito en 1949 fue un rotundo éxito de ventas. Su autora comenzó a escribirlo cuando reflexionó, a propuesta de Jean-Paul Sartre, sobre lo que había significado para ella el ser mujer. Comenzó a investigar acerca de la situación de las mujeres a lo largo de la historia y escribió este extenso ensayo que aborda cómo se ha concebido a la mujer, qué situaciones viven las mujeres y cómo se puede intentar que mejoren sus vidas y se amplíen sus libertades.

Es una de las obras fundacionales del Feminismo y utiliza los conceptos existencialistas para indagar acerca de la vida de la mitad de la humanidad. También es considerada una obra enciclopédica, pues aborda la identidad de las mujeres y la diferencia sexual desde los puntos de vista de la psicología, la historia, la antropología, la biología, la reproducción y la relación afectivo-sexual.

La teoría principal que sostiene Beauvoir es que "la mujer", o más exactamente lo que entendemos por mujer  es un producto cultural que se ha construido socialmente. La mujer se ha definido a lo largo de la historia siempre respecto a algo: como madre, esposa, hija, hermana... Así pues, la principal tarea de la mujer es reconquistar su propia identidad específica y desde sus propios criterios. Muchas de las características que presentan las mujeres no les vienen dadas de su genética, sino de cómo han sido educadas y socializadas. La frase que resume esta teoría es muy célebre: "No se nace mujer: llega una a serlo".

Tras escribir este ensayo y recibir multitud de cartas escritas por mujeres diciendo que ahora comprendían mejor sus vidas, la filósofa se dio cuenta de que hacía falta un cambio social y político, por lo que se hizo feminista. El segundo sexo es considerado hoy como la obra principal de referencia de la corriente denominada feminismo de la igualdad.


Este ensayo de casi un millar de páginas aspira a manejar una pluralidad de registros que van desde lo biológico, lo psicoanalítico, pasando por lo histórico y lo marxista.

La mira es puesta en principio, desde lo exterior, en particular desde la mirada masculina. Y a renglón seguido se desplaza hacia una descripción interna de la infancia de la mujer, de su iniciación sexual, de la época de madurez y por último de la ancianidad.

Se pasa luego a considerar y describir a la mujer en situación. Y desfilan entonces la madre, la prostituta, la lesbiana, la narcisista, la enamorada, la mística... El propósito o hilo de conducción es destacar todo lo que en las diferentes circunstancias llevan a creer en la inferioridad de la mujer y en los efectos que la interiorización de esta creencia promueve en lo que concierne a sus elecciones vitales, sea la de contraer matrimonio o abandonar una carrera antes emprendida. 



Por otro lado se explica que, en un mundo en el que predominase la igualdad de los sexos, tanto hombres como mujeres estarían contribuyendo a la propia liberación del propio sexo. Ya que si la mujer tuviese claramente definidos sus propios objetivos, se focalizaría menos sobre el hombre y ante el hecho de una menor constricción éste obtendría una mayor libertad.

El trabajo avanza mediante la indagación a los más creíbles estudiosos de los temas sin distinción de sexo, sean médicos, psicólogos, novelistas y, al mismo tiempo, busca que las mujeres se abran declarando sus experiencias, sea en el ámbito del amor o en otros. A esta altura comienza a sostenerse la necesidad de la integración social de lo femenino, con los mismos derechos que los hombres y con los mismos deberes, y con todas las conquistas que todo ello comporta: igualdad en los salarios, posibilidad de control de los nacimientos, acceso legalizado al aborto y a todos los reconocimientos civiles, políticos, jurídicos que han poseído y poseen los hombres.

El trabajo se abre con una introducción y es seguida de tres secciones: Destino, Historia y Mitos. Se cierra con una conclusión.


Lo que la autora quiere dejar bien puntualizado es el rol inferior que la mujer ha cumplido históricamente. Sea en el amplio marco de la comunidad global, o en el más estrecho de la vida familiar. Se busca señalar que a lo largo de los tiempos los hombres han procurado regir solos el mundo, abandonando a la mujer a la tentación de consagrarse por completo a los quehaceres de la vida matrimonial y al cuidado de los hijos.

Esta situación se pudo sostener por una creencia: la interiorización femenina de la propia incapacidad. Y la otra: la creencia de que quedarse soltera la habría de poner en riesgos económicos o sociales. A este respecto, toda la comunidad en los diversos momentos de la historia ha reafirmado la inferioridad femenina y la necesidad de que tener una familia y un marido contribuirían a completar su ser "carenciado".

El matrimonio y los hijos son obra de hombres y mujeres, pero en conjunto son tareas que siempre han comportado mayores responsabilidades para ellas que para los hombres. Tal rol las ha atado y les ha impedido pensar en una realización fuera del hogar. La responsabilidad de esta situación histórica de hecho no es sólo de las mujeres. Los dos sexos han contribuido para que se sostuviera. Y así como las mujeres no deberían abandonar sus cometidos específicos y propios, los hombres deberían comprender que deberían restarse de la presión expresa o implícita para que lo hiciese. Categóricamente se establece, y no está de más remarcarlo, que en un mundo de iguales, ambos sexos se beneficiarían. Sólo tal igualdad y la liberación posibilitarán papeles social y político de mayor envergadura, de la mujer.

La actividad de Simone de Beauvoir fue, junto con la Gisèle Halimi y Elisabeth Badinter, central para obtener el reconocimiento de los maltratos sufridos por las mujeres durante la guerra de Argelia, así como para la obtención del derecho al aborto en Francia. 
Fue una de las redactoras del importantísimo Manifiesto de las 343, publicado en abril de 1971 por la revista Le Nouvel Observateur. Con Gisèle Halimi, fundó también el movimiento Choisir, que tuvo un papel determinante en la legalización del aborto.

Entradas en este blog. Frases de Simone de Beauvoir:

Videos:



Documental "No se nace mujer" (2007) de Virginie Linhart http://www.youtube.com/watch?v=tb0LONwpB2w


Simone de Beauvoir Pequeña Biografía http://www.youtube.com/watch?v=Q2YMEdjip4k




Documentary on Simone de Beauvoir  (Inglés) http://www.youtube.com/watch?v=JBJ-E7l9HFk

Simone de Beauvoir: 1975 Interview (English Subs)

Simone de Beauvoir y el existencialismo feminista

Frases de Simone de Beauvoir
Simone de Beauvoir - Letras Intimas https://www.youtube.com/watch?v=V-O3Uet3xnI


"Why I am a feminist":

sábado, 10 de mayo de 2014

El sufragismo como " amenaza a la familia". Las Sufragistas y Los/as Anti-Sufragistas


El movimiento sufragista  luchó infatigablemente por conseguir los principales objetivos del movimiento feminista: la incorporación de la mujer al trabajo , el derecho de voto, la mejora de la educación, la capacitación profesional y la apertura de nuevos horizontes laborales y la equiparación de sexos en la familia como medio de evitar la subordinación de la mujer y la doble moral sexual. En algunos países como Gran Bretaña la  Unión Nacional de Sociedades de Sufragio Femenino llegó a contar con más de 100.000 miembros, y centraba su labor en la propaganda política, convocando mítines y campañas de persuasión siguiendo,al principio, siempre una estrategia de orden y legalidad. Las reivindicaciones de la Unión se fueron ampliando, e incluían, además del derecho de voto, el derecho de las mujeres a recibir el mismo salario que un hombre por el mismo trabajo, el derecho de las mujeres a ser las tutoras legales de sus hijos, junto a los padres, y la incorporación de las mujeres a la carrera judicial.


En la imagen emitida contra el sufragio de las mujeres se ve a un hombre haciendo las tareas del hogar y cuidando de su hijo. Y se puede leer :
“Todo el mundo trabaja. Menos mi mujer. Ella es Sufragista”.
“Yo quiero votar,pero mi mujer no me deja”







Estas reivindicaciones, que desde la perspectiva actual, nos parecen tan obvias, tuvieron una enorme oposición y  resistencia a las que  durante largas décadas se tuvo que enfrentar las sufragistas en su lucha por el derecho de sufragio femenino. 


En la imagen  contra el sufragio femenino se puede leer :“¿Qué es un hogar sin una Sufragista?”






Los argumentos basados en la discriminación por género fueron los que prevalecieron. Deshacer las tradicionales barreras entre lo público, terreno masculino, y lo privado, terreno femenino, autorizando el acceso de las mujeres al espacio público era considerado como un peligro para el orden social establecido y para el reparto de roles por género.


En la imagen anti-sufragista  se puede leer “¡Dónde, Oh  Dónde ¡ ¿Dónde estará mi errante esposa hoy?”






Muchos hombres, y bastantes  mujeres, estaban convencidos de que cuestionar abiertamente el prototipo femenino de “ángel” y “reina” del hogar, abriría incertidumbres respecto al futuro de la institución familiar y de su capacidad como reproductora del sistema social. De hecho, fue la percepción del sufragismo como una amenaza a la familia lo que impidió su aceptación social.



En la imagen emitida contra el derecho de las mujeres a votar se puede leer: 
“Qué es una Sufragista sin un sufrido esposo”





 El caso británico es el mejor ejemplo de movilización anti-sufragista, no sólo entre los hombres sino también entre las mujeres. En noviembre de 1908, se fundó en Londres la Liga Nacional de Mujeres Anti-Sufragio (Women's National Anti-Suffrage League). Su primera presidenta fue la popular novelista, Mary Ward. Los líderes de la Liga Anti-Sufragio insistían en que la gran mayoría de las mujeres británicas no estaban interesadas en conseguir el derecho de voto y advertían contra el peligro de que un pequeño grupo de mujeres organizadas forzaran al gobierno a cambiar el sistema electoral.


En la imagen emitida contra el sufragio de las mujeres se puede leer: 
“Mi esposa se ha unido al Movimiento Sufragista. Desde entonces no he dejado de sufrir”
 






Un buen ejemplo de la mentalidad de estas mujeres lo podemos ver en las manifestaciones de Lady Musgrave, presidente de la sección de East Grinstead de la Liga Anti-Sufragio, en un mitin en 1911, recogidas en un periódico:
"(...) afirmó estar completamente en contra de la extensión del derecho de voto a las mujeres, ya que pensaba no sólo no traería ningún bien a su sexo, sino que, por el contrario, haría mucho mal. Citando las palabras de Lady Jersey afirmó: "No pongáis sobre nosotras esta carga adicional". Las mujeres, en su opinión, no eran iguales a los hombres ni en resistencia ni en energía nerviosa, incluso, en su conjunto, tampoco en inteligencia".



En la imagen emitida contra el voto de las mujeres se puede leer:
“Ten cuidado! Esto es un aviso a las Sufragistas.”







El odio y las burlas hacia las Sufragistas era tal que se podían ver publicadas a imágenes como está:
“Lo que yo haría con las Sufragistas”




Afortunadamente, las sufragistas eran mujeres valientes, independientes y tenaces y no estaban dispuestas a abandonar su lucha por muchos obstáculos, burlas y penalidades que sufrieran.
“Nosotras queríamos mostrar que podíamos avanzar o conseguir la libertad humana a la que aspiramos sin utilizar violencia alguna. Hemos sido decepcionadas en esta ambición pero todavía podemos dar a nuestras almas el consuelo de que la violencia registrada no ha sido formidable y de que las más fieras de las sufragistas están más preparadas para sufrir daño que para infligirlo”. Millicent Garret Fawcett



En la imagen se puede leer:
“Las Mujeres traen al mundo a todos los votantes. Permitidlas votar”




La ausencia de resultados de la estrategia moderada hizo que a principios de siglo Emmeline Pankhurst creara la Unión Social y Política de las Mujeres (Women’s Social and Political Union). Sus miembros eran conocidas como las “suffragettes”. Mientras en el Parlamento se discutía las reformas legislativas que permitieran el acceso del voto a la mujer, la WSPU, además de los tradicionales medios de propaganda como los mítines y las manifestaciones, recurrió a tácticas violentas como el sabotaje, el incendio de comercios y establecimientos públicos, o a las agresiones a los domicilios privados de destacados políticos y miembros del Parlamento.
 


En la imagen se pueden leer los argumentos que proponían las sufragistas para que las mujeres fueran equiparadas en derecho de voto a los hombres:
“Lo que las Mujeres pueden ser y aún así no pueden votar: Alcaldesa, enfermera, madre, doctora, profesora y trabajadora en una fábrica.
Lo que los Hombres pueden haber sido y aun así no perder el voto: Convicto, loco, propietario de esclavos, inválido para trabajar, borracho.”






“Nos tiene sin cuidado vuestras leyes, caballeros, nosotras situamos la libertad y la dignidad de la mujer por encima de toda esas consideraciones, y vamos a continuar esa guerra como lo hicimos en el pasado; pero no seremos responsables de la propiedad que sacrifiquemos, o del perjuicio que la propiedad sufra como resultado. De todo ello será culpable el Gobierno que, a pesar de admitir que nuestras peticiones son justas, se niega a satisfacerlas”.Emmeline Pankhurst









A la creciente represión gubernamental, las “suffragettes” respondieron con huelgas de hambre en la cárcel a las que la administración respondió con la brutal alimentación forzada. La respuesta del gobierno a las protestas contra esta cruel práctica fue realmente original.








El parlamento aprobó la conocida como “Ley del Gato y el Ratón” por la cual las mujeres, es decir, los “ratones”, serían liberadas por las autoridades, el “gato”, cuando su estado físico fuera preocupante. Sin embargo, una vez recuperadas físicamente volvían a ser detenidas y encarceladas.








Antes de la guerra mundial, la virulencia de la protesta sufragista hizo que los partidos políticos comenzasen a reconsiderar su actitud ante el voto femenino.
La primera guerra mundial marcó una tregua en las demandas sufragistas, y tras el conflicto, en el que las mujeres acumularon méritos como la mano de obra que permitió el funcionamiento de la economía, el sufragio femenino tuvo que ser finalmente reconocido.



He dejado para el final esta imagen porque, aunque  creo que se podía clasificar en origen como anti-sufragista,  a mí me parece completamente acorde con el movimiento feminista, ya que pone énfasis en que los hombres también pueden ser buenos padres y encargarse del hogar igual que lo hacen las mujeres.
Traducida al español diría algo así :“Qué es un hogar sin un padre?. No me importa si ella no vuelve nunca más.”




miércoles, 29 de febrero de 2012

Emmeline Pankhurst y El Movimiento Sufragista.




Emmeline Pankhurst (Goulden; 15 de julio de 1858 – 14 de junio de 1928) Activista política británica y líder del movimiento sufragista. Su nombre, está asociado con la lucha por el derecho a voto para las mujeres ya que Emmeline Pankhurst fue una de las fundadoras del movimiento sufragista británico.


Pertenecía a  una familia con una tradición de la política radical, esto, unido a que  Emmeline se casó en 1879 con Richard Pankhurst , abogado y defensor de movimiento del sufragio de las mujeres, le dio a Emmeline el respaldo, la audacia y  la valentía para luchar por lo que realmente creía.

Richard Pankhurst    era el autor de los “Hechos de propiedad de la mujer casada” de 1870 y 1882, que permitía a las mujeres  mantener las ganancias o bienes adquiridos antes y después del matrimonio.




En 1889 Emmeline Pankhurst  fundó la Liga en Favor del Derecho al Voto de la Mujer (Women's Franchise League)  

En 1903 fundó la Unión Política y Social de la Mujer (Women's Social and Political Union WSPU), un movimiento reivindicativo, entre cuyos miembros estaban Annie Kenney,  Emily Wilding Davison, Dama Ethel Smyth y sus hijas Christabel y Sylvia.

 Para llamar la atención sobre sus demandas, sus actividades fueron adquiriendo un tono cada vez más agresivo. Empezaron a usar tácticas tales como la rotura de escaparates o las agresiones a agentes de policía. 





En 1889 Emmeline Pankhurst  fundó la Liga en Favor del Derecho al Voto de la Mujer (Women's Franchise League)  



En 1903 fundó la Unión Política y Social de la Mujer (Women's Social and Political Union WSPU), un movimiento reivindicativo, entre cuyos miembros estaban Annie Kenney,  Emily Wilding Davison, Dama Ethel Smyth y sus hijas Christabel y Sylvia







Para llamar la atención sobre sus demandas, sus actividades fueron adquiriendo un tono cada vez más agresivo. Empezaron a usar tácticas tales como la rotura de escaparates o las agresiones a agentes de policía.

Desde 1908 hasta 1913, Emmeline Pankhurst fue arrestada y encarcelada en varias ocasiones.

Realizó varias huelgas de hambre en señal de protesta durante los periodos que pasó en prisión. Describió su primer encarcelamiento: "como un ser humano en el proceso de ser transformado en una bestia salvaje."




Además, Pankhurst quedó horrorizada por los gritos de las mujeres que estaban siendo alimentadas por sonda durante las huelgas de hambre. En su autobiografía escribió: "Mientras viva, nunca podré olvidar el sufrimiento que experimenté durante esos días, cuando los gritos taladraban mis oídos".


[





En 1906, el periodista del Daily Mail Charles Hands se refirió a estas mujeres violentas usando el término "suffragette" (en vez del comúnmente usado "sufragista"). Pankhurst y sus aliadas adoptaron el término como propio y lo usaron para diferenciarse de los grupos más moderados.

La última mitad de la primera década del siglo fue una época de melancolía, soledad y mucho trabajo para Pankhurst.

En 1907 vendió su hogar en Mánchester y comenzó estilo de vida ambulante, viajando de lugar en lugar mientras daba discursos y participaba en marchas para apoyar el sufragio femenino. Se hospedaba en casas de amigxs y hoteles, llevando sus pocas posesiones en maletas.

En 1913 pronunció uno de sus discursos más famosos Freedom or death, en Connecticut.


En 1918   su lucha y sus esfuerzos se vieron recompensados cuando se aprobó la ley que concedía el derecho de voto a las mujeres mayores de 30 años.





Pankhurst es mencionada en la canción "Sister Suffragette" (Hermana Suffragette) de la película musical ganadora de un premio Óscar, Mary Poppins. La canción fue escrita por los hermanos Sherman. (https://www.youtube.com/watch?v=L5ChxaZcUw4)



Suffragettes In England-Emmeline Pankhurst