Este
descubrimiento proporcionó una elucidación temprana de la naturaleza del código
genético.
En
su vida profesional, Barnett fue microbióloga y se incorporó al Laboratorio de Biología Molecular de
Cambridge, donde trabajó como asistente principalmente con Crick y
posteriormente con Brenner, con quien permaneció muchos años hasta que él se
marchó y ella se jubiló.
Durante
este largo período, Barnett participó en varios de los importantes avances del
siglo XX en biología molecular y genética.
Linda
Matar (1925 - 2023) Activista libanesa por los derechos de las mujeres.
Se
unió a la Liga de los Derechos de las Mujeres Libanesas en 1953.
Se
convirtió en presidenta de la liga en 1978, presidiendo durante 30 años.
También
fue presidenta del Consejo Libanés de Mujeres de 1996 a 2000.
Participó
en más de 50 conferencias en todo el mundo.
Matar
comenzó a luchar por la igualdad de género en el Líbano cuando comenzó a
trabajar en una fábrica de seda a los 12 años. Allí se dio cuenta por primera
vez de las injusticias que sufrían los trabajadores libaneses en la sociedad en
1938, cuando dejó de ir a la escuela para trabajar en la fábrica y tuvo que
asistir a clases nocturnas para mantener a sus padres.
Posteriormente,
Jean Said Makdisi declaró en una entrevista sobre Matar: «A diferencia de sus
contemporáneas, Matar era una feminista que provenía de las fábricas. Tuvo una
socialización diferente. Conocía a teóricas feministas como Simone de Beauvoir
, aunque no necesariamente las leyó en su época; su postura feminista se basaba
en su experiencia como mujer trabajadora».
Además
Matar decidió dedicarse a la lucha por los derechos de las mujeres libanesas.
Matar
se convirtió primero en miembro regular de la Liga de los Derechos de las
Mujeres Libanesas.
Posteriormente,
ascendió a Secretaria General. Finalmente, en 1978, fue presidenta de la Liga.
En
1980, Matar presentó una lista de leyes que establecían la plena igualdad entre
hombres y mujeres libaneses. Propuso la igualdad entre hombres y mujeres en
todas las leyes relativas al estado civil, la herencia y el derecho penal.
Además,
Matar fue cofundadora de múltiples organizaciones privadas de mujeres libanesas.
Representó
los derechos de las mujeres libanesas en más de 50 conferencias en todo el
mundo.
Matar
también recibió reconocimiento por sus logros, por parte de una
revista francesa, cuando fue votada como una de las "100 mujeres que están
moviendo el mundo".
Birgitte
Elise Esmark (1841 - 1897) Fue una malacóloga noruega.
Se considera la primera zoóloga noruega.
También
fue la primera mujer en recibir apoyo financiero para su trabajo científico de
la Kongelige Frederiks Universitet en 1879, cinco años antes de que esta se
abriera a las mujeres.
Las
contribuciones de Esmark como malacóloga impulsaron el conocimiento de los
moluscos terrestres y de agua dulce en Noruega, tanto modernos como fósiles,
con especial atención a los moluscos de las regiones árticas.
Alrededor
de los 27 años, viajó a Madeira, a un sanatorio, durante dos años para
recuperarse de la tuberculosis. Durante su estancia en la isla, comenzó a
estudiar moluscos. Recolectó moluscos e insectos que donó al museo.
Al
regresar a Noruega, Esmark prosiguió su interés por los moluscos y se dedicó a
estudiarlos seriamente a pesar de no poder matricularse en la Universidad de
Kristiania, que en aquel entonces aún estaba cerrada al público femenino.
Recibió
una beca para recolectar en Nordland y Finnmark de la Universidad Real
Frederik, donde su tío, Lauritis Esmark, era profesor de zoología.
En
1884 publicó una tesis sobre los moluscos terrestres y de agua dulce de
Noruega.
Entre
1880 y 1887, Esmark publicó seis artículos.
Esmark
se distinguió por su meticulosa investigación sobre los moluscos y sus
hábitats. Cabe destacar su esfuerzo por registrar el tipo de suelo de cada
molusco que encontró, una práctica poco común en su época.
Esta
atención al detalle demostró su reconocimiento de la importancia del tipo de
suelo para determinar la distribución de las especies, práctica que desde
entonces se ha convertido en la mejor práctica en este campo.
Uno
de sus artículos especializados se centró en los moluscos fósiles del grupo
Pisides, comúnmente conocidos como almejas uña , recolectados en el sur de
Noruega .
A
pesar de sus logros como zoóloga, Birgithe Esmark era conocida por el público
en general por sus labores filantrópicas.
A
finales del siglo XIX y en la década de 1890, prevalecieron los debates
sociales sobre la reforma social y la mejora de las condiciones de vida de la
clase trabajadora.
Esmark dedicó sus esfuerzos a los barrios obreros de Kristiania.
Colaboró con la condesa Ida Wedel Jarlsberg en la creación de diversas
instituciones de ayuda a los pobres.
María
Luisa Pérez Herrero (1898-1934) Pintora española.Fue una de las escasas
pintoras españolas que se especializaron en el paisajismo, junto con Flora
López Castrillo (1878-1948).
María
Luisa estudió en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de la Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde fue discípula del pintor Muñoz
Degrain.
Perteneció
a la promoción de 1915 junto a nombres como la escritora Rosa Chacel
(1890-1994), que se formó en escultura, Gregorio Prieto (1897-1997) o José Frau
(1898-1976).
Durante
sus estudios, María Luisa Pérez-Herrero consiguió en 1918 el Premio
Extraordinario de Pintura de Paisaje y la Medalla de la Escuela.
Su
primera participación en una exposición tuvo lugar cuando aún era estudiante.
La recién creada Asociación de Alumnos de la Escuela de Bellas Artes organizó
en el mes de mayo de 1919 una muestra colectiva en los salones del Círculo de
Bellas Artes en la que participaron 29 alumnos.
Ese
mismo año ganó una beca de paisaje que otorgaba la Escuela de Pintores del
Paular, perteneciente a la Cátedra de Paisaje de la Academia de San Fernando,
para residir y trabajar durante el verano en el Monasterio de El Paular (Sierra
de Guadarrama).
Al
concluir la residencia, la Sociedad Amigos del Arte organizó una exposición en
la que Pérez Herrero consiguió el primer premio con su cuadro “Un rincón de la
iglesia” (1919), que fue reproducido en la revista “La Esfera”.
María
Luisa también fue socia de la AEPE Asociación Española de Pintores y
Escultores, en cuyo Salón de Otoño participó en la primera edición de 1920, en
1923 y 1925.
En
1920 debutó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con un lienzo titulado
“Jardín de la Isla Aranjuez” y continuó participando en la siguiente edición de
1922, en la que presentó “Frondas estivales. Aranjuez” y “Jardín de Aranjuez”
consiguiendo una Tercera Medalla.
Siguió
exponiendo en este evento en las sucesivas ediciones de 1924, 1926, 1930, 1932
y 1934.
En
1923 recibió una beca de viaje y formación por parte de la Junta para
Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas para residir en París.
Ese
mismo año inauguró una muestra individual en el Círculo de Bellas Artes, a la
que asistió el rey Alfonso XIII y adquirió algunas obras.
Al
año siguiente, el Ministerio le concedió varias prórrogas de la beca de
formación y gracias a ello viajó a Bélgica, Bretaña e Italia, donde durante
tres meses realizó vistas de Venecia, Florencia, Roma y Nápoles.
Con
todas las pinturas ejecutadas en sus viajes, en
1927
celebró otra monográfica en el Lyceum Club Femenino, asociación de mujeres,
feminista e intelectual presidida por la pedagoga y humanista María de Maeztu,
que estuvo en activo desde su fundación en 1926 hasta la guerra civil.
En
1929 fue seleccionada para participar en la Exposición Internacional de
Barcelona, celebrada en el Palacio de Congresos.
Durante
la inauguración de la Exposición Nacional el 23 de mayo de 1934, María Luisa
sufrió un ataque repentino de apendicitis. El jurado decidió adquirir uno de
los dos cuadros presentados en la exposición con el título “Urdiáin (Navarra)”,
que hoy se encuentra en paradero desconocido.
En
diciembre de ese mismo año se celebró una exposición retrospectiva de sus obras
en el Círculo de Bellas Artes a modo de homenaje póstumo.
El
Museo Nacional Reina Sofía conserva en su colección el lienzo “Venecia”
(c.1929) que se encuentra en depósito en el Museo Provincial de Lugo.
Por
desgracia, su carrera profesional llena de éxitos y actividad se vio truncada
en 1934 cuando falleció con sólo 36 años.
Kobylianska fue principalmente autodidacta y recibió
solo cuatro años de educación formal en idioma alemán.
Escribió sus primeras obras en alemán, a partir de
1880. Además de dominar el alemán, hablaba ucraniano y polaco.
En 1868 su padre aceptó un trabajo en Suceava y se
mudó con su familia. Allí conoció a Olha Ustyianovych, la hija del escritor
ucraniano Mykola Ustyianovych.
En 1891 se trasladó a Chernivtsí. Allí conoció a
Natalia Kobrynska (Ozarkevych) y a la doctora Sofía Okunevska, quienes la
animaron a leer mucho y a escribir en ucraniano.
En 1894 se convirtió en una de las fundadoras de la
Asociación de Mujeres Rutenas en Bucovina, cuyo programa incluyó en su folleto
el escrito «Algo sobre la idea del movimiento feminista».
Una de sus obras más destacadas que plasmó sus
opiniones políticas y sociales fue la novela "Princesa", publicada en
el periódico Bukovina en 1895, que fue su primera obra publicada en idioma
ucraniano, en lugar de en alemán.
En 1896 escribió Arystokratka, seguida de Impromptu
phantasie y Valse melancolique en 1898. La última constituyó un tratamiento
pionero del amor entre personas del mismo sexo y se basó en parte en las
propias experiencias de Kobylianska.
En la década de 1890, había disfrutado de una
relación romántica con el crítico literario masculino, Osyp Makovei, que había
defendido el trabajo de Kobylianska y se sentía cómodo con el tema de los
personajes femeninos fuertes, independientes y educados que afirmaban su
derecho a la realización sexual.
Sin embargo, más tarde se separaron y en 1901
Kobylianska conoció a la escritora Lesya Ukrainka. El encuentro produjo una
unión intensamente apasionada que se mantuvo a través de correspondencia, ya
que la enfermedad y sus circunstancias personales les impidieron vivir juntas.
Sus otras novelas conocidas"La tierra", 1902 y "El
domingo por la mañana recogió hierbas", 1909).
Algunos de sus relatos de ese período fueron «Juda»
y «La carta de un soldado convicto a su esposa» entre otros.
En 1918 se opuso firmemente a la unión de Bucovina
con Rumania, lo que resultó en su persecución por parte de las nuevas
autoridades rumanas.
En 1940, cuando la unión Soviética ocupó Besarabia y
el norte de Bucovina, le dio la bienvenida a las tropas de ocupación
soviéticas. Se le concedió la ciudadanía soviética y fue admitida en la unión
de Escritores Soviéticos de Ucrania.
En 1941, cuando este territorio fue devuelto a Rumanía
el gobierno rumano ordenó que la escritora compareciera ante un tribunal
militar. Antes de que se completara su juicio, el 21 de marzo de 1942, Olha
Kobylianska murió a la edad de 78 años.
En 2006 se creó el Premio Literario Olha Kobylianska
al mejor trabajo literario, artístico operiodístico, e investigación científica sobre el
tema de la mujer en la sociedad ucraniana.