sábado, 20 de septiembre de 2014

Romaine Brooks.“Ladrona de almas“



Romaine Brooks (1 mayo 1874 - 7 diciembre 1970) Pintora estadounidense.

She specialized in portraiture and used a subdued palette dominated by the color gray.Se especializó en el retrato y utilizó una tenue paleta dominada por el color gris. Brooks ignored contemporary artistic trends such as Cubism and Fauvism , drawing instead on the Symbolist and Aesthetic movements of the 19th century, especially the works of James McNeill Whistler .

Brooks ignoró las tendencias artísticas contemporáneas como el cubismo y el fauvismo y se inclinó  por  los simbolistas y estéticos movimientos del siglo XIX especialmente por las obras de James McNeill Whistler . Her subjects ranged from anonymous models to titled aristocrats.




Brooks had an unhappy childhood after her father abandoned the family;Pasó varios años en Italia y Francia como un estudiante de arte pobre, entonces heredó una fortuna tras la muerte de su madre en 1902. La riqueza le dio la libertad de elegir sus propios temas. She often painted people close to her, such as the Italian writer and politician Gabriele D'Annunzio , the Russian dancer Ida Rubinstein , and her partner of more than 50 years, the writer Natalie Barney . Pintó a menudo personas cercanas a ella, como el escritor y político italiano Gabriele D'Annunzio , la princesa de Polignac, la bailarina rusa Ida Rubinstein y su compañera, la escritora Natalie Barney



En 1910 tuvo su primera exposición individual en la prestigiosa galería Durand-Ruel . Se presentan trece pinturas, casi todas mujeres o niñas. Some were portraits; Algunos eran retratos; others showed anonymous models in interior scenes or against monochromatic backgrounds, often with pensive or withdrawn expressions. otros mostraban modelos anónimas en escenas de interiores o sobre fondos monocromáticos, a menudo con expresiones pensativas o solitarias.




Sus temas variaron desde modelos anónimas a aristócratas. She is best known for her images of women in androgynous or masculine dress, including her self-portrait of 1923, which is her most widely reproduced work. [1] Es conocida por sus imágenes de mujeres andróginas o con indumentaria masculina, incluyendo su autorretrato de 1923, que es su obra más reproducida. Although she lived until 1970, she painted very little after 1925. She made a series of line drawings during the early 1930s, using an "unpremeditated" technique resembling automatic drawing , then virtually abandoned art, completing only a single portrait after World War II .





Se puede decir que  los retratos de Brooks que empiezan con la cruz de Francia se han interpretado como la creación de nuevas imágenes de mujeres fuertes

The paintings were generally naturalistic , showing an attentive eye for the details of Belle Époque fashion, with parasols , veils , and elaborate bonnets on display. [10]



Se la llamó “ladrona de almas“, sobrenombre que aún se utiliza al hablar de sus pinturas

Romaine Brooks (1874-1970)





Reconocimientos:
Después de la guerra, Brooks recibió la Cruz de la Legión de Honor por sus esfuerzos de recaudación de fondos.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Diccionario para Mujeres Libres: Zorra



La costumbre de insultar a las mujeres con nombres de animales viene de antiguo. También es antiguo el desprecio del patriarcado por las mujeres inteligentes. Si vemos la definición de Zorra  en cualquier diccionario podemos ver lo siguiente:
1.m. y f. Nombre común de diversas especies de mamíferos carnívoros.
2. Persona astuta: “no lograrás engañarle porque es muy zorro”.
4. f. vulg. desp Prostituta.
5. vulg. desp. Mujer que acostumbra a mantener relaciones sexuales con hombres diferentes.
El sexismo es patente: la persona astuta puede ser un zorro, en masculino, y entonces es admirada como persona lista e inteligente. Pero si la palabra se  aplica a una mujer, entonces la mujer es peligrosa .Peor aún, deja inmediatamente de ser “femenina” porque para  la visión del patriarcado ser una mujer lista e inteligente es un insulto y es incompatible con “los atributos femeninos”. También hay que señalar que la palabra zorro no se utiliza de manera despectiva, como en femenino, para designar a la palabra Prostituto. Y por supuesto nunca se utilizaría para designar peyorativamente a un “hombre que acostumbra a mantener relaciones sexuales con mujeres diferentes”

Para Victoria Sau la palabra Zorra forma parte del terrorismo verbal masculino, tal es así, que  el Diccionario ideológico de la Lengua Española cita ochenta y seis términos que quieren decir lo mismo que Zorra. Yagüello (*) nos recuerda que existe una regla general: Toda palabra cuyo referente sea del sexo femenino (por inocente, prestigiosa o favorable que sea) puede servir para designar a una prostituta. Inversamente, todo sinónimo de puta puede aplicarse a la mujer en general. Cualquier mujer puede ser llamada Zorra en un momento dado aunque no tenga nada que ver con la prostitución.

En el Diccionario para Mujeres Libres, Zorra es un término positivo, porque nos encanta ser astutas, listas e inteligentes, por eso la definición sería:

Zorra: Mujer astuta que está de vuelta de todo, incluso sin haber ido.

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(*)Yagüello:”Las palabras y las mujeres”

Texto e Imagen: Ana & Heterónimas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Ruby Bridges Hall. La primera afroamericana en asistir a una escuela de "blancos".




Ruby Bridges Hall (Tylertown, Mississippi, 8 de septiembre de 1954 ) La primera afroamericana en asistir a una escuela de "blancos".

A la edad de 4 años se mudó con sus padres a Nueva Orleans, en el estado de Louisiana. En 1960, a la edad de 6 años, sus padres eran miembros de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color y aceptaron participar en el sistema de integración racial de Nueva Orleans. Ruby, protegida por agentes federales, fue la primera afroamericana que acudió a un colegio de educación primaria, hasta ese momento "sólo para blancos".

Aunque la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. había declarado la segregación ilegal desde 1954, todavía había una fuerte oposición de parte de los gobiernos y ciertas comunidades en los estados sureños.


Para acceder a las escuelas de blancos, los niños negros debían demostrar que tenían el suficiente nivel académico. Así, los sometían a un test de cuyo resultado dependía que tuvieran o no la oportunidad de asistir a esas escuelas.

Rudy fue una de los seis niños y niñas que resultaron aptos y la única que se decidió a asistir a la escuela. Para las familias no era una decisión cualquiera, aunque las leyes aprobaran la integración, la sociedad, estaba muy en contra de la medida. No era una decisión fácil ni libre de consecuencias.

Bridges asistió a clases durante todo un año sola, porque los padres de los otros niños no querían que estuvieran cerca de ella debido al color de su piel.

Cinco décadas más tarde, habló con la BBC sobre su experiencia personal y el vital papel que jugó en romper las barreras raciales en Estados Unidos:


“Recuerdo que ese día todo el mundo parecía estar muy emocionado. Los vecinos vinieron a casa por la mañana para ayudarme a salir para la escuela. Alguien golpeó a la puerta y cuando mis padres abrieron pude ver unos hombres blancos muy altos en trajes, con bandas amarillas en los brazos. «Somos policías federales. Nos ha enviado el presidente de Estados Unidos». Estaban ahí para escoltarme a la escuela.

Entré al auto con ellos. No sentí miedo. Llegamos a la escuela y había un montón de personas en la entrada y agentes de policía a caballo y en motocicletas. Todo parecía como un gran evento. Viviendo en Nueva Orleans, pensé que se trataba de las fiestas de Mardi Gras.

Jamás imaginé que todo eso era por mí, que habían organizado una manifestación para impedir que yo acudiese a la escuela. Portaban pancartas, coreaban consignas: «Two, four, six eight, we don’t want to integrate». Los policías federales me tomaron y me metieron rápidamente en el edificio hasta la oficina del director. Vi como la gente de afuera entraba apresurada y me miraban por la ventana, gritando. Fueron a todas las aulas para sacar a sus hijos. Se los llevaron a casa dejando el colegio desierto.

Durante todo el día hubo gritos y más gritos. Unos aparecían sosteniendo una pequeña caja, que era un ataúd de bebé en el cual habían colocado una muñeca negra.


Cuando regresé el segundo día, la escuela estaba vacía. El rector me esperaba en el descanso de la escalera y me indicó dónde quedaba mi clase. Cuando entré vi a una mujer que dijo: «Hola, soy tu maestra -mi nombre es Sra. Henry». Lo primero que pensé fue, «¡Es blanca!», porque nunca había tenido una profesora blanca y no sabía qué esperar.

Resultó ser la mejor maestra que jamás tuve y amé la escuela por ella. Era una mujer que había llegado desde Boston para enseñarme porque los profesores de la ciudad rehusaban darle clase a niños negros. Fue como una segunda madre para mí y nos convertimos en las mejores amigas.





domingo, 7 de septiembre de 2014

Irene Manton. Botánica



Irene Manton ( Londres, 17 de abril 1904   - 13 de mayo 1988 ) Botánica, algóloga, pteridóloga británica


Estudió en el Instituto Educacional Froebel, donde manifestó muy pronto una pasión por las Ciencias naturales, interés que compartía con Sidna, su hermana, y se sintieron alentadas por su madre. Le gustaban tanto las Ciencias Naturales que se pasaba todo su tiempo libre en el Museo de Historia Natural de Londres.

Con su hermana, se fue a la St Paul’s Girls School, donde la administración la veía como una tonta incurable (demostrando talento para la música) y el consejo de sus padres era interrumpir sus estudios. Pero hizo caso omiso a ese consejo y pasó sus exámenes brillantemente. Fue entonces cuando descubrió el trabajo de Edmund Beecher Wilson (1856-1939): The Cell de 1902, que tendría gran influencia en su vida; decidiendo dedicarse a la botánica y al estudio de los cromosomas.

Irene Manton también se dedicó a la pintura y a la literatura clásica china, así como a la moda. Fue nombrada la Mujer del Año en 1975, y el magazine Vogue la presentó en uno de sus números.

Premios:

1954, Premio Trail

sábado, 6 de septiembre de 2014

Clémence Augustine Royer.Economista, antropóloga, escritora, filósofa, feminista y agnóstica.



Clémence Augustine Royer (Nantes,Francia, 21 abril 1830 -6 febrero de 1902). Economista, antropóloga, escritora, filósofa, feminista y agnóstica.

Fue una mujer ecléctica y autodidacta

Se hizo popular por ser la primera persona que tradujo El origen de las especies de Charles Darwin al francés, aunque hizo mucho más que eso. El largo prefacio de la primera edición francesa de Clémence causó un verdadero escándalo. Se posicionó frente a Darwin de igual a igual, añadió al texto notas y observaciones personales y hasta le tachó de no ser «suficientemente audaz». Su postura era claramente anticlerical, negaba las doctrinas religiosas y discutía la aplicación de la selección natural a la humanidad.




Clémence Royer fue una gran defensora de los derechos civiles de las mujeres. Clémence peleó contra las tácticas sociales que impedían el acceso al saber por parte de las mujeres y fomentó la educación autodidacta con los cursos públicos que ella misma impartía, como base de la enseñanza popular. Sin embargo no reivindicó el derecho al voto para el sexo femenino, ya que según ella era necesario liberar a las mujeres de la influencia de la Iglesia mediante la educación antes de poder ejercer sus derechos políticos.

Como buena feminista, no pudo decir que no a Marguerite Durand  y al periódico La Fronde, un diario escrito y dirigido íntegramente por mujeres y para mujeres. En él contribuyó tanto con textos de contenido científico como social. De hecho ella fue una pionera en reconocer la influencia de la ciencia en la sociedad. No se especializó en una rama de la ciencia en concreto y no hacía distinción entre la ciencia y la filosofía. Concretamente, Clémence creía que la ciencia debía ser el fundamento de la filosofía y que ésta debía guiar a la sociedad. Este concepto social de la ciencia y el conocimiento parece muy contemporáneo y además es algo muy defendido en los últimos años por parte de algunos divulgadores. Clémence Royer se nos adelantó.




En cuanto a su faceta de economista. En su obra Teoría del impuesto o el diezmo social propone una reforma radical y muy avanzada para su época: la instauración de un impuesto sobre la renta proporcional y progresivo, ya que los impuestos indirectos «empobrecen a los pobres» según su propia expresión. Proponía reducir las desigualdades en el siglo XIX desgravando los alimentos mientras el estado financiaba el gasto público.

A pesar de ser una mujer polémica y fuera de los cánones establecidos fue la primera en ser invitada a formar parte de la Sociedad Antropológica de París y premiada con la Legión de Honor. No solo tradujo la obra más famosa de Darwin, al que admiraba profundamente a pesar de sus críticas, sino que trabajó sobre la teoría de la evolución publicando sus propias conclusiones en el libro Orígenes del hombre y la sociedad. Clémence pensaba que «la mujer es el animal que el hombre menos conoce».

Fuente: Wikipedia y principia.io

viernes, 5 de septiembre de 2014

Daphne du Maurier. Una escritora "de cine"




Daphne du Maurier (13 de mayo de 1907 - 19 de abril de 1989), nieta del escritor y dibujante George du Maurier, fue una escritora británica famosa por novelas como Rebeca , publicada en 1938, y Mi Prima Raquel, ambas llevadas al cine.  Las películas Jamaica Inn y Los pájaros de Alfred Hitchcock también se basaron en relatos suyos.

Sus padres  le dieron una educación exquisita y sus buenas relaciones le permitieron publicar sus primeros escritos en la revista de su tío.

 Residió en el castillo de Menabille, una fabulosa mansión situada en la costa de Cornualles, que le sirvió como escenario de algunas de sus obras y en donde tuvo tres hijos. Con poco más de veinte años, escribió su primera novela.




Además de sus obras más conocidas, por haber sido llevadas al cine, escribió muchos relatos en los que refleja mujeres traumatizadas o perversas, cuya insatisfacción no calma con la misma muerte. Es el caso de los relatos "El manzano", "El joven fotógrafo" o "Bésame otra vez, forastero" (El Nadir, 2005, Valencia). 



Historias de crueldad y ambientes cargados de energías negativas, que se adelantan a los que luego trazó Patricia Highsmith.

Fue tan famosa que alcanzó la distinción de Dama de su Majestad






Tradicionalmente, la novela se vendió como un romance gótico en el que el héroe y la heroína vencían a las mujeres malvadas que los separaban.

En cambio, recientemente, algunas críticas feministas han dado una visión muy diferente de la historia, que ha pasado a verse como una novela gótica que relata los peligros que las mujeres sufren bajo el control patriarcal de sus maridos. Esto implicaría que la novela de du Maurier no podría leerse como un romance tradicional que fomenta el patriarcado, como sugería la anterior interpretación. A través de una lectura desde los estudios góticos y los estudios de género, la villanía en esta novela no tiene que ver exclusivamente con el género de los personajes y, por lo tanto, los roles de víctima y villano no pueden equipararse a la feminidad y la masculinidad, respectivamente. En cambio, se sugiere que la villanía en Rebecca está directamente ligada al hecho de estar en una posición de poder dentro del patriarcado, y que lo que lleva a los personajes (hombres y mujeres) a cometer actos de villanía es el deseo de perpetuar el sistema patriarcal y mantener su posición de poder




En psicología, se conoce como Síndrome de Rebeca a la aparición patológica de celos hacía una ex-pareja de la pareja actual. El nombre de este síndrome se toma a partir de esta novela.

En castellano se denomina rebeca al tipo de chaqueta que llevaba Joan Fontaine en la película

jueves, 4 de septiembre de 2014

Caddy Adzuba. Luchadora contra la violencia sexual de las Mujeres y Niñas



Caddy Adzuba (Bukavu, República Democrática del Congo, 1981). Periodista, abogada licenciada en Derecho por la Universidad Oficial de Bukavu, locutora y activista por los derechos de la mujer, la infancia y la libertad de prensa en el Congo.

Es miembro de la Asociación de Mujeres de Medios de Comunicación del Este de Congo, gracias a la cual se han realizado distintas alegaciones a la Corte Penal Internacional y al Senado de los Estados Unidos, denunciando la violencia sexual que sufren las mujeres de este país, que está en guerra desde 1996.

Adzuba es presidenta de AFIDEP, asociación que trabaja con niñas para el Desarrollo y Promoción de Valores Humanos, que opera en Bukavu desde 2004 y cuyo objetivo es formar a lideresas.

También es miembro fundadora de la red Un Altavoz para el Silencio. 






En la actualidad, Caddy Adzuba trabaja en Radio Okapi, una emisora que surgió como iniciativa de la ONU y que retransmite en todo el territorio de R.D. Congo.

En su trayectoria profesional destaca su compromiso en la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión, y su denuncia de la violencia que se ejerce contra las mujeres y de la utilización de las niñas y niños como soldados. Ha sido amenazada de muerte desde que denunció la violencia sexual que sufren las mujeres de su país, en guerra desde 1996. Ha estado a punto de morir asesinada en dos ocasiones y tiene protección de Naciones Unidas.



Premios:

En 2009 recibió el premio internacional de periodismo Julio Anguita Parrado de la Federación de Sindicatos de Periodistas.

Premio Internacional ‘Libertad de Prensa’ de la Cátedra UNESCO




Es Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2014 .El Jurado le ha concedido el galardón por ser un "símbolo de la lucha pacífica contra la violencia que afecta a las mujeres, la pobreza y la discriminación, a través de una labor arriesgada y generosa".



Fabricación de móviles y la violación de mujeres en el Congo


martes, 2 de septiembre de 2014

El Hambre Perpetua de Ser Hermosa y la Sed de Ser Amada



Jean Rhys pensaba que el hambre perpetua de ser hermosa y la sed de ser amada eran la maldición de Eva, pero las hijas de Lilith escupimos sobre Adán y el padre que le fecundó. Escupimos sobre un patriarcado atroz, feroz y voraz .Y añado (por si cuela) la reflexión de Marco Aurelio:"….su misma proximidad a la podredumbre añade al fruto una belleza singular."
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 De "Si el esplendor de la rosa se marchita con la nieve, entonces contempla la belleza de la nieve."(Ana & Heterónimas) http://deseosyquimerassociedadilimitada.blogspot.com.es/2012/01/si-el-esplendor-de-la-rosa-se-marchita.html#comment-form



Biografía de Jean Rhys http://goo.gl/z3UsH7

lunes, 1 de septiembre de 2014

Jean Rhys. El Ancho Mar de la Vida





Jean Rhys (Roseau, 24 de agosto de 1890 - 14 de mayo de 1979). Novelista caribeña de la primera mitad del siglo XX. Británica nacida en Las Antillas, en la isla de la Dominica.

Emigró a Inglaterra a los 16 años y trabajó como actriz. En 1920 se trasladó a París, donde empezó a escribir animada por el novelista Madox Ford. Publicó su primer relato en 1924, y su primera novela, “Posturas “(más tarde llamada Cuarteto), en 1928.

La ficción de Rhys refleja su visión pesimista del mundo y su simpatía hacia los desvalidos, en especial hacia las mujeres atrapadas en vidas que no son capaces de cambiar.


Rhys publicó otras tres novelas “Después de dejar al señor Mackenzie” (1930), “Viaje a la oscuridad” (1934) y “Buenos días, medianoche” (1939) antes de abandonar la literatura. Pero no fue hasta la publicación de su novela “Ancho mar de los Sargazos” en 1966, cuando fue considerada una figura literaria de relevancia. Ancho mar de los Sargazos es la precuela de la novela de Charlotte Brontë, Jane Eyre.


Jean Rhys trabajó como artista bohemia. Durante este periodo de su vida, Rhys vivió casi en la pobreza. Sin embargo fue durante este periodo cuando se familiarizó con el arte modernista y la literatura, y cuando se convirtió en alcohólica, problema que mantuvo durante toda su vida. Sus experiencias en la sociedad patriarcal y los sentimientos de sentirse desplazada influyeron y formaron parte de algunos de sus trabajos, así como su difícil niñez, en la que no acabó de ser aceptada ni por la sociedad criolla ni por la europea de su isla natal.




Su estilo se caracteriza frecuentemente por su mezcla de técnicas modernistas y de sensibilidades propias de la sociedad caribeña de la que provenía.

En 1979 se publicó su autobiografía inacabada, Sonríe, por favor.




 
Las Mujeres de Jean Rhys (*)





La mayoría de las obras de Rhys tratan sobre mujeres que se ven desplazadas de sus ambientes naturales y dejadas al capricho de sociedades con pobres valores familiares, en una muestra de su propia experiencia.

La vulnerabilidad y la ausencia de un proyecto vital plausible, agravadas por el hecho de encontrarse próximas a las horas crepusculares de su existencia, representan una constante en la trayectoria de estas modernas heroínas de bulevar. Y también su inútil intento de aceptar los “roles sociales”, tal como vienen asignados, en un universo convencional que les repugna. “No sirve de nada querer adaptarse, hay que haber nacido con esa mentalidad”: una frase que cualquiera de ellas podría suscribir.



Anna Morgan es una muchacha “temblorosa y soñadora”, cuya indolencia determina que las circunstancias gobiernen su vida; en la mirada esquiva de Julia Martin se advierte que “jamás podría triunfar en una carrera azarosa, por muy dispuesta que se encontrase a ser astuta y actuar sin escrúpulos, como  hacen todos los seres débiles en su lucha por sobrevivir, sin que los fuertes los dominen y subyuguen”.

Todas ellas, en algún momento, consiguen mantener un precario equilibrio, treguas de corta duración, casi siempre finalizadas de modo abrupto. Una especie de “juego ruin” que las condena a subsistir a cualquier precio –a la postre, siempre el mismo: la autodestrucción–, es decir, la pérdida definitiva de la “sabiduría y el alma” que, en la práctica, se traduce en una vida sin objeto, inútil y vacía.

Tarde o temprano, todas ellas experimentan la desasosegante sensación de no pertenecer a ninguna parte, de encontrarse a la deriva, ajenas por completo incluso a cuanto hasta hacía poco tiempo podían considerar, en cierta medida, suyo o personal. “No tengo orgullo, ni nombre, ni rostro, ni país. No soy de ninguna parte –reflexiona Sophia Jansen–. Soy como una de esas pajas que flotan al borde de un remolino y que, poco a poco, son llevadas hacia el centro, que las engulle. Al centro muerto, donde todo está en calma…” Julia Martin, a su vez, anhela solo caminar en línea recta hasta un sitio fiable y seguro, pero su recorrido es sinuoso y vacilante, a su pesar, un círculo que la devuelve inexorablemente al punto de partida. Sophia, la silenciosa inquilina del cuarto piso, primera puerta a la izquierda, a quien ya conocemos, recorre las calles de todas las tardes, de todas las horas, atenta únicamente al curso de sus sombríos pensamientos: “Volver al hotel. Al Hotel de la Llegada, al Hotel de la Partida, al Hotel del Futuro… De regreso al hotel sin nombre, en una calle sin nombre…”

Julia se siente “a salvo” encerrándose en su dormitorio; Sophia duerme los domingos durante quince horas seguidas, soñando con no despertar. “Este maldito cuarto –se dice, en cuanto abre los ojos–: Es igual a todos los cuartos en los que he dormido, como lo son todas las calles por las que he caminado… El olor a moho, los bichos, la soledad… Este cuarto, que es parte de la calle, es todo lo que quiero de la vida…”



Cafetines de Montparnasse ,cuando el hambre aprieta y es preciso captar algún cliente, hoteluchos de la Rive Gauche, pensiones del “literario” Bloomsbury, habitaciones en los aledaños de Notting Hill Gate y su depauperada población de ciudadanos de “segunda clase”. París, Londres: campos de batalla urbanos, de neón y concreto, en los que estas mujeres tejen y destejen las horas y los días de sus vidas desperdiciadas, inmersas en una sensación de extrañeza, concepto que, muchos años después, pondría en boga el existencialismo, de pérdida de sus propias señas de identidad, es decir, alienación pura y dura, en el sentido marxista del término.

Esfinges sin secreto que han renunciado a sus sueños y viven, hasta cierto punto, una existencia “prestada”, a la que se añade el don inservible de un tiempo sin contenido ni ilusiones. Cada nuevo día, descienden un peldaño más hacia su hundimiento definitivo. Sus emociones, su capacidad afectiva, no encuentran destinatario…

¿Puede sorprendernos que, víctimas de una severa indigencia espiritual, y ante un “porvenir” presumiblemente desfavorable, en el alma de estos personajes vaya cobrando carta de naturaleza, poco a poco, la idea del suicidio?

“La semana que viene, el mes que viene, el año que viene, me mataré –piensa Sophia Jansen–. No hay apuro, tengo la eternidad aguardándome”.

Marya Zelli, Anna Morgan, Julia Martin, Sophia Jansen son, incuestionablemente, mujeres de ninguna parte, a quienes podemos imaginar, recorriendo con su andar cansino, calles y plazas, bajo la llovizna, o deteniéndose unos momentos, a la luz de las farolas, para encender un cigarrillo, en el anochecer otoñal de cualquier ciudad cosmopolita.



Entrañables en su callada desesperación, en su irrenunciable dignidad, asomadas al ocaso de sus vidas –nada mezquinas, ni vulgares, porque sus almas tampoco lo son–. Corazones cálidos, incluso generosos, cuyo íntimo fulgor, sin embargo, nadie ha sido capaz de percibir. Comparables a personajes de una tragedia, que acaban por metamorfosear el estigma de la fatalidad que las acompaña, en una forma de existencia, acaso la más desgarradora, una especie de mal du siècle para el que no hay paliativos, que las aniquila impunemente en la superpoblada jungla de las grandes urbes.

Por encima de feminismos avant la lettre, más allá de modas literarias perecederas, Jean Rhys, autora de culto, describió con tono magistral a un conjunto de personajes, verosímiles, inmediatos, en situaciones-límite, que trascienden, además, las referencias de época que les son afines, determinando que su breve bibliografía –en especial, la del período reseñado, 1927-1939—posea el indiscutible valor de una rara gema, a lo que sin duda contribuye una prosa impecable, dúctil y plena de vida.

VVAA.
(*)Raúl Teixidó: Las mujeres solitarias de Jean Rhys