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sábado, 3 de marzo de 2018

El Hombre juega,la Mujer trabaja



General las Mujeres tienen que aguantar la carga mental que supone estar pendiente de todas las tareas de su familia (planificarlas, coordinarlas, tomar decisiones…). Todos somos capaces de reconocer situaciones que están ligadas con este concepto, aunque no se le haya puesto nombre hasta hace poco tiempo. La ilustradora francesa Emma Clit fue una de las impulsoras del concepto carga mental a través de su cómic Me lo podrías haber pedido (aquí puedes leerlo español), en el que lo visibiliza con viñetas de escenas cotidianas que despiertan más de un “a mí me ha pasado lo mismo”.





La psicóloga Ana Kovacs explica que “es agotador y frustrante tener siempre presente en la cabeza la idea del ‘tengo que ocuparme yo". La actitud, la motivación, el cansancio y la manera personal de abordar las situaciones juegan un papel determinante a la hora de gestionar la carga mental. Tanto para ellas, como para ellos. En ese modo personal de abordarlo, Kovacs incide en que aún hoy existe un hándicap fundamental para las mujeres: “El modo de actuar de las personas es en gran parte heredado, de ahí que muchas mujeres asuman como propias las tareas de la casa y el cuidado de los hijos, les resulta extraño y poco común pensar en la posibilidad de compartirlo porque no lo han visto antes”.


La dedicación media diaria de las mujeres españolas a la casa y a los niños siempre es mayor, en todos los tipos hogares. Lo desvelan los últimos datos del INE, que se apoyan en la Encuesta del Empleo del Tiempo de 2010: en el caso de los hogares formados por una pareja e hijos, la dedicación de la mujer asciende a 4 horas y 45 minutos diarios y la de ellos, a 2 horas y 34 minutos. Esta diferencia de tiempo es casi la misma en el caso de las parejas sin hijos, en las que ellas invierten 4 horas y 37 minutos cada día y los hombres 2 horas y 34 minutos.




La carga mental puede considerarse un factor de riesgo para la salud. Según Kovacs, el mundo actual nos brinda “mayores recursos pero también más exigencias”. “Y nuestra capacidad sigue siendo, por el momento, limitada, por eso tenemos que cuidar nuestro recurso más valioso: nuestra salud mental”, afirma. 


Según un informe de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), el 48,7% de las mujeres sufre estrés frecuente, frente al 31,5 % de hombres.
Aunque cada hogar es un mundo distinto y no hay métodos infalibles para fomentar la conciliación, que los dos miembros de la pareja tengan responsabilidades es fundamental: “Cada vez que no dejamos espacio para que el otro actúe le impedimos hacer y lo descalificamos, lo ahogamos y lo despojamos de su valía”, dice Kovacs.
Además, es muy fácil que uno de los dos se acomode a la situación de que sea el otro quien soporte la carga mental del hogar, tal y como visibilizaba la ilustradora Clit con frases como “nunca me pediste que lavase los platos” o “si no lo he hecho es porque no me has pedido ayuda”.

La invisibilidad de la carga mental fomenta que muchas mujeres no lo contabilicen como trabajo, pero lo es. Y eso, sumado a las tareas remuneradas, al cuidado personal, a la formación, o al ocio es inasumible para una persona.
Kovacs advierte que muchas mujeres consideran que compartir las funciones de coordinar, pensar y tomar decisiones puede ser sinónimo de “pérdida de poder”, incluso se sienten culpables por no ocupar “el lugar principal”. Pero esas sensaciones hay que combatirlas con dos realidades: la primera, que somos limitadxs, y la segunda, que somos dos y que el hogar es de ambos.

Texto: Brenda Valverde



miércoles, 3 de enero de 2018

El largo camino de las Niñas hacia la Igualdad



Pongámonos las gafas de ver de una “niña normal y corriente”. ¿Qué ha visto en un “día normal y corriente”, por ejemplo en esta Navidad? Veamos. La publicidad le habrá bombardeado o bien con muñecas lloronas y meonas necesitadas de cuidados, o con esbeltas barbies ataviadas con refulgentes trajes y rubias melenas para peinar; junto a carritos bebé, escobas o cocinas.

Para la hermana mayor habrá reparado en la oferta de perfumes capaces de extasiar a los hombres; y para mamá mágicos detergentes, con portentoso poder de reluz y blancura.

En las películas, se habrá topado con vigorosos héroes. En las noticias, habrá normalizado a presentadoras embutidas en sugerentes vestidos, presentadores que conducen la política, hombres que prescriben sobre ciencia o economía, icónicos futbolistas y relatos donde la mujer es protagonista porque ha sido asesinada por su pareja o por un depredador sexual.

En los programas festivos habrá observado que las chicas lucen más carne que ropa, y que de esta guisa son capaces de entonar las campanadas engullendo las uvas a 0 grados.

Lo normal es que papá se haya ofrecido a “ayudar” a mama poniendo alguna que otra mesa.

Por el salón habrán circulado magazines que proponían a las reinas de la casa soluciones exprés de rejuvenecimiento, cremas anticelulíticas, melenas de seda, moda encajada como guantes en lánguidas jovencitas, reportajes de maduras pasadas por el Photoshop, recetas de cocina y trucos para reforzar las armas de mujer.

En el restaurante le ofrecerían la carta de vinos a papá y, por supuesto, la cuenta. Ahí la hermana mayor fue la señorita y mamá la señora, ante la certidumbre de que mamá posee marido y prole y que la crema facial efecto flash no hizo milagros.

Por el centro comercial habrá visto a alguna chica en semicueros ofreciendo globos, en la joyería a muchachas guapas con el imperativo laboral de llevar los labios pintados de rojo, y en la sección droguería a vendedoras mayores con los labios a su aire.

En Navidad, la niña promedio ha respirado rosa intenso, como el chicle igualmente pegajoso, por muy revolucionaria que pueda ser mamá y ella sea quien le escoja las lecturas.

El colegio, los amigos y la televisión ya se encargan de dividirle el mundo en dos bloques diferentemente coloreados.

En cuanto crezca, percibirá que la industria del consumo le cobrará una tasa rosa en los productos que se suponen son para ellas, y el mundo laboral la colocará bajo una lupa y le negará el mismo salario que a ellos.

Por eso bien está que conozca por qué en dos meses habrá que seguir conmemorando el día de la mujer trabajadora. Y que a las grandes revoluciones como la de 2017, hay que acompañarlas de microluchas para hacer frente al eufemístico micromachismo, un virus que está por todas partes.



Gloria Lomana , periodista y analista política.

sábado, 29 de abril de 2017

Concienciar sobre el Sexismo y Educar en Igualdad de Género






La educación es la principal herramienta para combatir el sexismo y prevenir problemas tan graves como la violencia de género. Te proponemos que descubras en estos vídeos las distintas caras de esta desigualdad.


Vídeos que pueden contribuir a concienciar sobre el sexismo, reflexionar sobre gestos que vemos y palabras que oímos cada día, y educar en igualdad de género, tanto a escolares como a adultos.

48 cosas que las mujeres escuchan a lo largo de su vida (y los hombre no). “No seas tan mandona”, “¿Por qué eres tan sensible?”, “Estarías muy guapa si te esforzaras un poco”, “¿No quieres tener hijos? ¿No te preocupa sentirte vacía?”, “¿No le importa a tu marido que ganes más que él?”. Estas son algunas de las frases que el Huffington Post recopila y que ilustran lo asimilado que está el sexismo en nuestra sociedad. El vídeo encuentra su respuesta y complemento en 48 cosas que los hombres escuchan a lo largo de su vida, otro ejemplo de sexismo desde la perspectiva masculina






¿Qué significa hacer algo #ComoNiña? Expresiones “como una niña” conllevan una concepción de la mujer peyorativa. Es algo malo, una especie de insulto que merma la confianza de las chicas, especialmente durante la pubertad, cunado son más vulnerables. Este vídeo muestra cómo funciona







Daisy tiene algo que decir sobre la ropa de Tesco. Esta niña de 12 años cuestiona los distintos mensajes que aparecen en las camisetas, en función de si estas son para niñas o para niños. A los niños se les invita a cumplir sus sueños, a vivir aventuras y a ser héroes; mientras que a las niñas se les dice “Hey!”





Querido papá, me van a llamar puta. Este escalofriante vídeo producido por la ONG Care Norway demuestra cómo los micromachismos, que tanto hombres como mujeres toleramos y aceptamos en nuestro día a día, son el germen de problemas tan graves como la violencia de género. Para reflexionar sobre todas aquellas cosas que no debemos dejar pasar en la lucha contra el sexismo.




A bout de la rue. Este cortometraje del realizador francés Maxime Gaudet refleja a la perfección el miedo que experimentan muchas mujeres a la hora de volver a casa por la noche. El acoso callejero es el tipo de acoso sexual más habitual y, aunque ocurre a diario, no está penado por ley.




Los géneros en la publicidadEn las últimas décadas poco ha evolucionado el tratamiento de la mujer en la publicidad y, en especial, en los anuncios de moda. Esta es frecuentemente estereotipada como un objeto, y suele presentar una actitud sumisa. Mientras que los hombres se muestran fuertes, dominantes y agresivos. Este vídeo lo muestra con todo tipo de ejemplos


Texto:

domingo, 5 de marzo de 2017

Cortometrajes contra la #ViolenciaDeGénero





16 #Cortometrajes contra la #ViolenciaDeGénero
Esta selección de cortometrajes nace de la intención de aportar un granito contra esta lacra social de la violencia de género. Mientras muera una Mujer, no podemos dejar de intentar hacer luchar contra ella y, en este sentido, la enseñanza, no siendo el único lugar para esa lucha, no deja de ser uno privilegiado.



1.Equis o corazón, un joven controla el móvil a su novia. #ViolenciaMachista  #LaSuerteDeQuererte ¡Nuevo!
2.Mannequin Challenge contra la violencia de género realizado por las alumnas y alumnos de 1º y 2º de Bachillerato de Artes Escénicas del IES María Pérez Trujillo.
3.   "Tú eres la flor de tu vida". Prevención contra la violencia de género en el IES María Pérez Trujillo. ¡Nuevo!
4.   "Amores que matan", un cortometraje de Iciar Bollaín (2000), "sobre Violencia de Género, predecesor de su película "Te doy mis ojos""Amores que matan" es un corto de 20 minutos que nos acerca a la ideología machista y nos permite explicitar algunos de los valores sobre los que se construye esta ideología. Nos aproxima también a otra manera de ser hombre, la de aquellos que se relacionan con las mujeres en plano de igualdad, y hacen pública su oposición a los malos tratos a las mujeres y su rechazo al uso de la violencia contra sus parejas. Al mismo tiempo, "Amores que matan" nos invita a reflexionar sobre si es posible la rehabilitación de los hombres maltratadores. ¡Nuevo!
5. Fêmina domus, #cortometraje sobre "la condición de mujer": cortometraje ganador de la VII edición del Festival Notodofilmfest, dirigido por Jaime Fernández Miranda en el año 2009. En Fêmina domus, se cuenta una historia que engloba a tres generaciones de mujeres, de las cuales dos de ellas dejan ver su incertidumbre ante la vida. El eje central de la historia gira en torno a unas golosinas que al comerlas, uno de los efectos que provoca es que las mujeres sienten el deseo irreprimible de realizar constantemente labores del hogar. Se trata de un compuesto que hace que las mujeres regresen al espacio doméstico y ejerzan el rol que se espera.
6.   Dolor: Un hombre desesperado busca una última oportunidad. Una visión un tanto irónica sobre el encadenamiento que se produce en las relaciones tóxicas y la violencia de género.
7.   El Maltrato "Sutil". Un cuento sobre como la sociedad genera en la mujer una falta de autoestima que facilita el maltrato.
8.   Pero si yo no le he hecho nada. Cortometraje sobre violencia de género.
9.   Behind Closed Doors (Detrás de la Puerta Cerrada). Este corto es un poco fuerte, como fuerte es la lacra de la que habla. Obviamente no es para cursos pequeños, pero creo que puede ser interesare trabajarlo para tratar un tema tan sangrante ante el que debemos mostrar tolerancia cero.Un niño se encuentra preocupado por sus padres en conflicto y se siente perseguido por el monstruo que habita en su armario. Debe enfrentarse a sus demonios y derrotar al verdadero mal que existe detrás de la puerta cerrada. Los continuos maltratos que sufren él y su madre desencadenarán que un día el monstruo despierte para nunca jamás volver a ocultarse.
10.One Billion Rising. Levántate para eliminar la Violencia contra la Mujer en un evento mundial.
11. A través de mis pupilas. Corto ganador del primer premio en el concurso de Cortometrajes contra la Violencia de Género organizado por la Delegación del Gobierno de Aragón, realizado por Carlota Laborda, alumna de primero de Bachillerato IES Benjamín Jarnés de Fuentes de Ebro.
12.El orden de las cosas. Un cortometraje para trabajar la violencia de género, duro por momentos.
13. Muda. Sin habla. Ahogada en un grito de auxilio. Muda de voz y de vista. Pero, ¿y si se pudiesen cambiar las cosas? ¿Y si existiese una salida? ¿Crees que es normal? Cortometraje sobre la violencia de género en los jóvenes.
14.  Sin pensarlo dos veces. 4º premio:en el concurso " es +, cine para ser la voz de quienes callan". Ojalá fuera cierto siempre. Muchos desgraciados sucesos no pasarían. Es necesaria la implicación de toda la sociedad para terminar con esta lacra.
15.     "Querido papá, me llaman zorra": 1 de cada 3 mujeres en el mundo experimentará violencia física, psíquica o sexual en su vida, por lo general de una pareja masculina (OMS). Demuestra que tú no toleras la violencia contra las mujeres. Comparte este cortometraje y participa en CARE #DearDaddy. Todo el mundo puede hacer algo, y los padres tienen una responsabilidad especial y una oportunidad única para evitar que su hija se convierta en una víctima de la violencia. !Comparte este cortometraje con otros padres!
16.  "Danza". Cortometraje contra la violencia de género.
17.   Una sola mujer: vídeo homenaje a todas las mujeres que de una u otra manera sufren en el mundo. Apoyar a las mujeres en todo el mundo. http://song.unwomen.org . De China a Costa Rica, desde Mali a Malasia, aclamados cantantes y músicos, hombres y mujeres, se han unido para difundir un mensaje de unidad y solidaridad: Somos "Una mujer". "Una Mujer" fue escrita para la Mujer de la ONU, para celebrar su misión y trabajar para mejorar la vida de las mujeres de todo el mundo. Este año, el Día Internacional de la Mujer se centra en la eliminación de la violencia contra las mujeres - en la violación de los derechos humanos graves que afecta a 7 de cada 10 mujeres y es una de las principales prioridades de la Mujer de la ONU. "Una Mujer" nos recuerda que juntos podemos superar la violencia y la discriminación: "We Shall Shine" .  Para las letras, los créditos completos y más información sobre los artistas visita: http://song.unwomen.org
18.   ¿Otro más? Corto sobre violencia de género realizado por los alumnos de 1º de Bachillerato de Artes Escénicas del I.E.S. María Pérez Trujillo bajo la dirección de los compañeros Germán Gil y Mª Antonia Pérez con guión de los alumnos. En el maquillaje participó el Ciclo Medio de Estética.
19. Jóvenes contra la trata. La Trata: una expresión de violencia de género y hacia la infancia es un proyecto que desarrolla Save the Children en Vitoria-Gasteiz. El proyecto, dirigido a alumnos de 4º de ESO, 1º Y 2º de Bachiller y Ciclos formativos de grado medio, pretende contribuir a concienciar y sensibilizar a la población joven de Vitoria-Gasteiz sobre el delito de la trata de personas como una forma de violencia de género ejercida contra mujeres y niñas, ante el desconocimiento existente sobre esta grave vulneración de los Derechos Humanos. Save the Children junto con su grupo juvenil, JCT -Jóvenes Contra la Trata llevó a cabo sesiones de sensibilización en torno al tema de la trata y el tráfico de personas, en las que participaron 230 alumnos/as.
20.Violencia en el ascensor (experimento social) #Acoso #Machismo #ViolenciadeGénero. Todos tenemos una responsabilidad que no podemos eludir. Sin comentarios. Se comenta solo (desgraciadamente).
22.    Subir y bajar, #cortometraje contra la Violencia de género.
23.  Abre tu puerta, un spot que intenta "colaborar en la lucha por erradicar esta lacra social de la violencia de género.

Texto: Jesús Hernández
Imagen: Manipulación de una imagen de Sofia Bonati

jueves, 12 de enero de 2017

La Violencia contra las Mujeres es consecuencia del Machismo, no de unos pocos hombres malos



Los argumentos del posmachismo para cuestionar la violencia de género no tienen límites.

Una de las características del posmachismo es decir una cosa y la contraria para generar confusión, que es el objetivo para conseguir que no haya posicionamiento social frente a la desigualdad y que todo siga igual. Veamos cómo lo hace respecto al matrimonio y la violencia de género.

El machismo cuestiona el matrimonio entre personas del mismo sexo, y dice que viene a desvirtuar el modelo tradicional de familia, o sea, el impuesto por la cultura que lo ha considerado como el único válido, llegando a pedir que la unión entre personas del mismo sexo se haga de forma diferente, que se denomine de otra forma y que no tengan los mismos derechos. Con ese posicionamiento reconoce de forma clara la influencia del modelo de relación que la cultura ha establecido a lo largo de los siglos, el cual admiten que actúa como una referencia que lleva a reproducirlo y a facilitar la vía de expresión de lo que significa la relación, ese compromiso nacido del amor, a través del mismo, incluso en parejas diferentes a la clásica hombre-mujer.




Ese planteamiento muestra cómo el machismo viene a reivindicar la autoría del matrimonio, de la familia, de los papeles de los hombres y mujeres dentro de ella, así como algunas formas de organizar la relación y dinámica dentro de ese contexto, desde la distribución rígida de roles, funciones, espacios y tiempos, hasta la idea de autoridad, respeto, sacrificio, entrega... en las personas que forman la relación o familia. En cambio, ese mismo machismo creador de la relación no dice nada sobre la violencia que el propio modelo incorpora cuando entiende que la dinámica entra en conflicto y el orden necesita ser restablecido desde el criterio de autoridad que representa el hombre. Una violencia que, en lo particular, lleva a muchas mujeres a decir lo de "mi marido me pega lo normal"; de hecho, el 44% de las mujeres que no denuncian afirman no hacerlo porque la violencia que sufren "no es lo suficientemente grave" (Macroencuesta, 2015); y en lo social hace que mucha gente piense que ante la violencia de género no hay que actuar por ser un "asunto de pareja".




Esta normalidad de la violencia de género dentro del modelo de relación no se debe a que la violencia se vea como algo normal de forma general, puesto que no se acepta en otros contextos, sino a que el modelo de relación está por encima de las circunstancias y de los elementos necesarios para recuperar el orden que lo sustenta una vez que se ha alterado, incluyendo entre esos instrumentos a la propia violencia. Esto es la violencia de género, la violencia construida sobre las referencias culturales que presentan a los hombres como autoridad y guardianes del orden que ellos mismos han creado, y a las mujeres como sometidas y amenaza de ese orden.

No existe una construcción cultural para la violencia que pueda ejercer una mujer contra un hombre, ni contra la que pueda desarrollar un hombre contra otro hombre o una mujer contra una mujer en una relación homosexual. Podrá haber violencia en estos casos, pero no cuenta con la normalidad como argumento ni como justificación.


“La existencia de violencia en las parejas del mismo sexo lo que demuestra es la violencia de género como referencia impuesta por la cultura a la hora de enfrentarse a los problemas o conflictos que se producen en su seno, no lo contrario.



Y ante la violencia de género secular que ha sido sistemáticamente ignorada por la sociedad y sus leyes, y que incluso ha contado con atenuantes y justificantes de todo tipo, incluso legales, el argumento actual del posmachismo es que no existe y que las razones para que un hombre agreda y asesine a su mujer son muy diferentes; por ejemplo, el recurrido argumento de los celos. Y dicen que si un gay puede asesinar a su pareja por celos, un hombre también puede asesinar a su pareja por celos, como explicación de que la violencia de género no existe.

Todo ello forma parte del posmachismo para intentar desvirtuar la violencia de género a través del cuestionamiento de su realidad y de su desvinculación de la desigualdad histórica, o sea, del machismo. Evidentemente, no lo consigue, pero conviene destacar dos elementos de su estrategia bajo este argumento para desenmascarar sus tácticas.

En primer lugar, sorprende que el mismo posmachismo que reivindica su modelo de familia como una creación propia de sus valores, exigiendo un uso exclusivo y que todo lo que se aparte de su modelo no sea denominado "matrimonio" ni equiparado en derechos, en cambio no reconozca que la violencia que se produce dentro de ese modelo de relación como parte de su normalidad no se entienda como el origen de la violencia en las relaciones homosexuales, y pretenda presentar la violencia en las relaciones entre dos hombres o dos mujeres como propia y al margen de la construcción cultural machista que lleva a entender que la violencia puede formar parte de las relaciones.

Es decir, por un lado dicen que el matrimonio, la paternidad, la maternidad y otros elementos son suyos y propios de ese tipo de relación y, en cambio, la violencia que cultural e históricamente forma parte de ese mismo contexto de relación dicen que no es propia y que es un problema al margen. Curioso planteamiento.

En segundo lugar, llama la atención la facilidad con la que desde el posmachismo son capaces de conocer el sentido de la conducta y el significado de los hechos en determinadas circunstancias. Lo hacen, por ejemplo, cuando sin más pruebas que su palabra son capaces de afirmar que todas las denuncias que no terminan en sentencia condenatoria son falsas. No necesitan investigación, ni instrucción, ni un juicio, ellos directamente sólo con sus ideas condenan a las mujeres como reas de un delito de denuncias falsas. Y lo mismo ocurre cuando hablan de que los hombres "matan por celos", y no por violencia de género, simplemente porque ellos lo dicen. Para ello no dudan en dar veracidad al hombre asesino que afirma que mató a su mujer "porque quería dejarlo", y entender que esa motivación no nace del control y la posesión, ni que la mujer podía querer dejar la relación por los motivos que considerara, entre ellos la violencia, y concluyen sin pudor que todo se ha debido a los celos.

Quizás no sepan que todos los asesinos elaboran sus homicidios sobre una serie de razones y motivaciones: unos porque la mujer "los quería dejar", otros porque era una "mala madre", o porque quería "quedarse con la casa", o porque era una "mala mujer", o porque se había "reído de ellos".... Ninguno de ellos mata "sin querer". Y esa construcción de los argumentos se hace desde la posición de fuerza y poder que ellos ocupan en la relación, y desde la cual ejercen la violencia hasta llegar al asesinato. Afirmar, como hacen ahora, que esos argumentos no tienen nada que ver con la violencia de género es una falacia, además de una perversidad dirigida a esconder la violencia y la desigualdad que les dan los privilegios que disfrutan y que no quieren perder.

El análisis de las sentencias de los homicidios por violencia de género que realiza el Observatorio del CGPJ muestra cómo en la inmensa mayoría, los homicidios no tienen nada que ver con los celos, ni con las denuncias falsas, ni porque son "malas madres"... Decir que esos argumentos son los motivos de los homicidios al margen de la violencia de género es parte de la mentira que busca desviar la atención de la realidad para ocultar el verdadero significado de la violencia de género, que es el machismo.

Por eso resulta muy pobre decir que, como hay otros homicidios en contextos similares, por ejemplo, en las relaciones homosexuales, no existe violencia de género. La existencia de violencia en las parejas del mismo sexo lo que demuestra es la violencia de género como referencia impuesta por la cultura a la hora de enfrentarse a los problemas o conflictos que se producen en su seno, no lo contrario. No la niega, sino que la demuestra como realidad histórica anterior a la existencia de parejas del mismo sexo.

El posmachismo intenta manipularlo todo para mantener su poder y privilegios, pero cada vez queda más al descubierto y en evidencia, como ocurre cuando se hacen dueños del modelo de relación de pareja y familiar, y al mismo tiempo intentan presentar la violencia que lo ha caracterizado como algo al margen del mismo.

La violencia contra las mujeres es consecuencia del machismo, no de unos pocos hombres malos, sino de toda una sociedad que acepta la cultura de la desigualdad y su violencia como forma de convivencia, y ve en las políticas y medidas a favor de la Igualdad una amenaza y un ataque a sus posiciones privilegiadas.

Miguel Lorente
  Imagen:Omar GALLIANI

domingo, 11 de diciembre de 2016

Mitos sobre la Agresión Sexual



En nuestra sociedad todavía existen gran cantidad de mitos y creencias falsas en torno a las agresiones sexuales. En este apartado explicamos cuáles son. Ayúdanos a compartirlo y difundir la verdad sobre la violación.

Mitos sobre la agresión sexual

  • “Sólo hay agresión si hay penetración”
La violencia sexual reviste muchas formas diferentes. Cualquier acto que atente contra la libertad sexual de la víctima es un acto de violencia sexual y un delito que se debe denunciar.

  • “No es algo tan serio”

Cuando el agresor es un conocido de la víctima (por ejemplo, si la violación ocurre después de una cita), algunas personas pueden intentar justificar la agresión con argumentos del tipo “no es una violación de verdad, sólo se equivocó o se le pasó un poco la mano”.
Lo cierto es que conocer previamente al agresor, tener una cita con él o incluso haber tenido sexo consentido previamente (o estar teniéndolo en el momento de la negativa) no quita gravedad al trauma de la agresión sexual. Todos tenemos derecho a decir “no”, independientemente de las circunstancias.


  • “No me puede pasar a mí”

Los estudios revelan que cualquiera puede ser víctima de una agresión sexual, sea cual sea su clase social, orientación sexual, raza, grupo religioso… Todos deberíamos estar informados sobre el problema de las agresiones sexuales y saber cómo actuar ante ellas.


  • “Las mujeres hacen denuncias falsas de violación para vengarse de su ex pareja o de un hombre que les ha rechazado”
  •  
Las denuncias falsas de violación no son en absoluto frecuentes. Además, las denuncias falsas se dan en todos los crímenes, no sólo en casos de agresión sexual o violencia de género.
Tras la denuncia, se abre un proceso legal para valorar las pruebas y esclarecer los hechos. Al igual que en otros delitos, entra en juego la presunción de inocencia y es necesario probar que la violación ha tenido realmente lugar. Por ello, es extremadamente raro que un inocente acabe en la cárcel por una denuncia falsa de violación.
El verdadero problema no son las denuncias falsas, sino el gran porcentaje de agresiones sexuales que quedan impunes a pesar de que hay muchos motivos para denunciar.

Mitos sobre el agresor

  • “Los violadores son gente enferma, locos, extraños, con mala pinta”

En realidad, la incidencia de trastornos psicológicos entre los agresores sexuales es similar a la del resto de la población.

  • “La mayoría de las víctimas son violadas por desconocidos en lugares aislados”

Las violaciones de desconocidos se denuncian con mayor frecuencia, pero sólo constituyen un tercio del total. Es más frecuente que el agresor sea un conocido de la víctima o incluso una persona de su total confianza.

  • “Los violadores reinciden nada más salir de la cárcel”

Antes de ser detenidos, los agresores sexuales sí que suelen reincidir: la denuncia es la única manera de evitarlo. Después de salir de la cárcel, no es frecuente que vuelvan a cometer este tipo de delitos.

  • “Los violadores han sido víctimas de abusos sexuales en la infancia”

Los estudios desmienten esta creencia: entre los agresores sexuales hay tanto víctimas de abuso sexual infantil como personas con una infancia normal. Además, las víctimas de abusos en la infancia no tienen por qué convertirse en agresores sexuales de adultos.

Mitos sobre la víctima



  • “Las víctimas de agresiones sexuales son casi siempre mujeres jóvenes”
Los abusos sexuales también se dan en menores, y, aunque es menos frecuente, en hombres adultos, así como en mujeres de todos los tipos y edades.

  • “Ella se lo buscó”

La violación tiene más que ver con el poder y el control que con la provocación o el deseo sexual. Todos tenemos derecho a gozar de nuestra libertad sexual y a estar protegidos ante las agresiones sexuales. El único culpable de una violación es el agresor.

  • “La mejor manera de olvidar una violación es actuar como si nunca hubiera ocurrido”

Hablar sobre la agresión sexual puede ser una parte esencial de la recuperación. Además, silenciar el delito en lugar de denunciar no contribuye en absoluto a solucionar el problema. Sin embargo, ninguna víctima debe ser obligada a hablar sobre la agresión, ni en público ni en privado.

  • “La víctima de una violación jamás va a poder llevar una vida normal ni disfrutar del sexo”

Afortunadamente, es totalmente posible superar la violación. Acudir a una asociación de ayuda a víctimas de agresión sexual permite encontrar el apoyo y los recursos necesarios para dejar atrás el trauma de la agresión.



Mitos sobre el abuso infantil*






Según C.A.V.A.S, casi la mitad de lxs menores abusadxs no presenta síntomas. Más adelante, en la adolescencia, sí que pueden darse bloqueos y disfunciones sexuales. Además, el tipo de alteraciones psíquicas que se presentan en caso de abuso sexual también pueden darse en casos de maltrato y abandono.
Un comportamiento hipersexuado en un niño no siempre indica un abuso. Es posible que el menor sea testigo de escenas sexuales con frecuencia, sufra otro tipo de carencias afectivas o imite comportamientos sexuales como demanda de atención.
El abuso sexual sólo es evidente en un 10% de los casos, cuando se presentan síntomas físicos que pueden ser reconocidos por un médico.

  • “Lxs menores nunca inventan abusos sexuales”

Este caso puede darse como forma de apartar a una figura no deseada o justificar fracasos escolares o absentismo.

  • “La madre a menudo conoce y consiente el abuso al/la menor”

En más del 90% de los casos la madre desconoce el abuso. Cuando lo sabe y lo oculta, suele deberse a una situación de dependencia económica o emocional.

  • “El agresor suele ser una persona ajena al entorno habitual del /la menor”

En el 70% de los casos el abusador es un miembro de la propia familia, y en un 20% un conocido cercano.

  • El abuso infantil familiar sólo se da en ambientes deprimidos”

Aunque es cierto que es más frecuente en este tipo de ambiente, los abusos a menores se dan en familias de todas las clases sociales.

  • “El agresor es una persona conflictiva, extraña o que ha sido víctima de abusos”

En la mayoría de los casos el abusador tiene un comportamiento aparentemente normal, por lo que no es fácil de detectar.

  • “Los abusos infantiles siempre dejan secuelas en la víctima”

Los efectos psicológicos del abuso infantil dependen de muchas variables: el tiempo que dure la agresión, el tipo de prácticas, la relación con el agresor, el carácter del menor… Una intervención temprana reduce el riesgo de secuelas a largo plazo.


Fuente: https://www.mehanviolado.com/tag/mitos-sobre-violadores/

viernes, 25 de noviembre de 2016

25 de noviembre. Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres


La convocatoria fue iniciada por el movimiento feminista latinoamericano en 1981 en conmemoración a la fecha en la que fueron asesinadas Las hermanas Mirabal en República Dominicana.

En 1999 la jornada de reivindicación fue asumida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 el 17 de diciembre de 1999 invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la violencia contra la mujer

Manifestamos nuestro más contundente rechazo a la Violencia contra las Mujeres; una sangrante consecuencia de la discriminación y de la ausencia de prevención, protección y derechos necesarios para combatir lo que constituye una flagrante violación de los Derechos Humanos.

Denunciamos que durante 2015 han sido asesinadas 60 mujeres y 38 en lo que va de 2016, en un contexto de políticas y actuaciones institucionales prácticamente inexistentes, con un gobierno que ha ignorado su responsabilidad para combatir y eliminar la violencia contra las mujeres, una prioridad que debe considerarse una cuestión de Estado.

Los recortes en políticas de igualdad y contra la violencia de género, sumados a la falta de compromiso en la prevención de la violencia de género, por parte del Gobierno, impiden reducir la violencia estructural que se ha visto agravada por factores como el desempleo de las mujeres, la precariedad laboral, la feminización de la pobreza, la desprotección social, los retrocesos en educación para la igualdad, y la pérdida de derechos laborales y sociales.




Denunciamos déficits en el desarrollo, aplicación y evaluación de la Ley orgánica 1/2004 contra la violencia de género y de la Estrategia Nacional para la erradicación de la violencia contra la mujer (2013-2016), carencias que se evidencian en los ámbitos laboral, policial, jurídico, servicios sociales, sanitario y educativo.


 Resulta impactante que, en 2015, de las 60 mujeres asesinadas solo 9 presentaron denuncia y solo 4 tenían medidas de protección en vigor. En el ámbito policial y judicial hay que analizar los distintos mecanismos y eslabones que fallan en la cadena de atención, seguimiento y protección de las víctimas; la deficiente coordinación institucional y policial y entre los órganos y servicios judiciales; el insuficiente número de juzgados de violencia, de Unidades de valoración integral del riesgo; la falta de formación en materia de igualdad y contra  la violencia de operadores, profesionales y del personal que atiende a las víctimas; son cuestiones prioritarias que debe abordar el nuevo Ejecutivo.




Es urgente abordar el problema del altísimo número de solicitudes de órdenes de protección que son denegadas, el 38% de las 36.292 que fueron solicitadas en 2015 en los Juzgados de violencia sobre la mujer, lo que supone la indefensión y la imposibilidad de acceder a los derechos establecidos como víctimas de la violencia de género.


En el ámbito laboral, resulta alarmante el escaso uso de prestaciones y derechos laborales que vienen haciendo las mujeres víctimas de violencia, el insuficiente desarrollo de medidas para la contratación y fomento del empleo y la ausencia de colaboración institucional con las organizaciones sindicales que podría garantizar el acceso a los derechos y la difusión de las bonificaciones existentes.






El ámbito sanitario adolece de la adecuada coordinación multidisciplinar para la detección y el tratamiento de las situaciones de violencia contra las mujeres en los centros sanitarios.


Los ámbitos educativo y de medios de comunicación siguen mostrando evidencias de sexismo, ya que no se desarrollan las estipulaciones de la normativa igualitaria y la LOMCE ha supuesto un grave retroceso en la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres, clave para combatir la desigualdad estructural en la que se asienta la violencia contra las mujeres.




Asimismo, rechazamos las agresiones sexuales a mujeres que se vienen produciendo en distintas fiestas populares, y que este año han tenido una mayor visibilidad mediática que ha permitido el rechazo social y la demanda de las organizaciones de mujeres y la sociedad civil de políticas públicas de prevención y de atención social y judicial.

Es por ello que demandamos al nuevo Ejecutivo atender las obligaciones del Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica (Estambul 2011) vigente desde 2014, así como las Recomendaciones del Comité CEDAW de Naciones Unidas, que señalan que la lucha y los recursos deben incluir todas las agresiones sexuales contra las mujeres en la vida social, el acoso sexual en el ámbito laboral, la trata con fines de explotación sexual/laboral de mujeres y niñas y todas las violencias machistas.




Demandamos la corrección de los déficits existentes en la aplicación de la Ley orgánica 1/2004 de medidas de protección integral contra la violencia de género, y manifestamos nuestra voluntad de colaboración institucional para una aplicación integral, completa y eficaz en la erradicación de todas las violencias contra las mujeres.




DEMANDAMOS:
• Un Plan integral para la igualdad y contra la violencia de género, efectivo y consensuado con los agentes sociales, que ofrezca soluciones reales y efectivas contra la violencia machista.

• Implementar nuevas actuaciones y medidas para la contratación y fomento del empleo de las mujeres víctimas de la violencia de género.

• Garantizar y asegurar la difusión de información del conjunto de recursos, derechos y prestaciones existentes.

• Impulsar campañas de sensibilización y formación en el ámbito laboral contra la violencia de género
• Abordar la problemática del alto número de denegaciones de Órdenes de Protección que imposibilita la acreditación como víctima y el acceso a los derechos y prestaciones.

• Optimizar la coordinación institucional y cooperación judicial y policial entre el conjunto de las Administraciones públicas y los distintos profesionales implicados.

• Implantar una educación basada en valores de igualdad entre mujeres y hombres, con la implicación del conjunto de las administraciones educativas, profesionales y familias.

• Desarrollar una atención sanitaria integral, mediante el establecimiento de equipos multidisciplinares que tengan como objetivo la asistencia y prevención de la violencia contra las mujeres.

• Garantizar una cartera básica de servicios y prestaciones sociales para la asistencia integral de mujeres víctimas de la violencia de género.

 



Además, condenamos las atrocidades del Estado islámico, secuestros, torturas y violaciones contra mujeres y niñas; la violencia causada por los integrismos religiosos, guerras y conflictos armados; las víctimas de la trata y la esclavitud sexual; la extrema situación de vulnerabilidad que sufren las mujeres refugiadas, que incluye violencia física y sexual; así como los retrocesos en derechos reproductivos, incluido el derecho al aborto, que ponen en peligro la vida de mujeres y niñas.




Por ello, instamos a los distintos gobiernos, autoridades y organismos europeos e internacionales, a que atiendan los compromisos del Convenio de Estambul (2011), así como los objetivos de la Agenda 2030 de Naciones Unidas que sitúan la igualdad de género y la potenciación de mujeres y niñas en el centro del desarrollo sostenible. Destacamos la Cumbre de la ONU de 2015, donde 93 gobiernos han respondido a ONU Mujeres para la acción, Planet 50-50 para el año 2030: para un toque de igualdad de género, y valoramos muy positivamente la llamada a la importancia de abordar las necesidades, experiencias y las voces de las mujeres refugiadas y migrantes.