domingo, 14 de diciembre de 2025

Inessa Armand. Política y revolucionaria


Inessa Armand (1874- 1920) Política y revolucionaria francesa que vivió la mayor parte de su vida en Rusia.

 

Armand se crio junto a su abuela y su tía, ambas profesoras que vivían en Moscú

 

A los 18 años se casó con Alexander Armand, el hijo de un rico industrial textil ruso, con el que tuvo cuatro hijos.

 

Juntos abrieron una escuela para hijos de campesinos en los alrededores de Moscú. En este tiempo Armand también ingresó en una organización caritativa dirigida a mujeres que ejercían la prostitución en la capital rusa.

 

En 1903 ingresó de forma clandestina en el Partido Obrero Socialdemócrata influida por las ideas revolucionarias de su cuñado, Boris Armand.

 

 

En 1907 fue condenada por distribuir propaganda ilegal a dos años de destierro en Mezén, ciudad del norte de Rusia.

 

En noviembre de 1908 Armand escapó de Rusia y retornó a París, donde conoció a  Lenin y otros líderes revolucionarios exiliados en Francia. Inessa interrumpiría sus trabajos para doctorarse y comenzaría a colaborar estrechamente con los comunistas alcanzando la secretaría del Comité de Relaciones Exteriores que se formó para coordinar todos los grupos bolcheviques en Europa occidental.

 

 

Armand volvió a Rusia en julio de 1912 para colaborar en la organización de la campaña bolchevique a la Duma.

 

Dos meses después fue arrestada y encarcelada. No sería liberada hasta marzo de 1913 y bajo fianza. Una vez más abandonó de forma ilegal Rusia para vivir con Lenin y Nadezhda Krupskaya en la región polaca de Galitzia donde escribió artículos para la revista feminista y revolucionaria Rabotnitsa, “(la) trabajadora”, en ruso.

 

Durante la Primera Guerra Mundial, apoyó a Lenin en la distribución de propaganda antibelicista en Europa.

 

También ayudó a Lenin a fundar una escuela de formación marxista en la comuna francesa de Longjumeau.

 

En marzo de 1915, Armand se mudó a Suiza y organizó allí la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, opuesta a la guerra.

 

Tras la Revolución rusa y hasta 1920 estuvo al frente de la jefatura de Zhenotdel, una organización que reclamaba la igualdad de sexos en el Partido Comunista y los sindicatos soviéticos.

 

Desde allí, apoyó la legislación a favor del aborto, luchó contra la prostitución, e impulsó la mejora de protección social de madres e hijos y la participación política en el régimen de las mujeres obreras y campesinas.

 

Durante la primavera de 1920 impulsó la aparición del periódico comunista Kommunistka, entre cuyos temas destacaban «los aspectos principales de la emancipación femenina y si debía efectuarse un cambio profundo en la relación entre sexos».

 

Sus restos descansan en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin de Moscú.