jueves, 29 de octubre de 2020

Johanna Spyri . La autora de "Heidi"


Johanna Spyri (Hirzel, 12 de junio de 1827- 7 de julio de 1901) Escritora suiza. Es conocida mundialmente por su relato infantil “Heidi”.


Johanna fue una niña sensible, con enorme amor por la música, las aves y las flores de los campos alpinos y de los bosques cercanos a su hogar.

A los 14 años, Johanna fue a vivir a Zúrich a la casa de una tía, y allí asistió durante dos períodos lectivos a clases de idiomas extranjeros contemporáneos, al mismo tiempo que tomó lecciones de piano. Luego pasó un año en un internado de la ciudad de la Suiza francófona, Yverdon.

Su afición musical siempre fue evidente. Le gustaba mucho el piano, hasta que escuchó el sonido del arpa.

Entre 1845 y 1852, Johanna se transformó en maestra de sus hermanas menores, mientras aprovechaba el tiempo libre para hacer lecturas que fueron enriqueciendo su capital intelectual y espiritual. En las épocas de vacaciones, su afinidad con la naturaleza la llevaba hacia la región de Chur, escenario que luego sería trasladado como la principal escenografía de la acción de Heidi.

En 1852, su vida cambia radicalmente. Bernard Spyri un amigo de su hermano Theodor, desempeña  tareas de editor del diario Confederated Newspaper. En una oportunidad, cuando Bernard visita a Theodor, conoce a Johanna, se enamora de ella y terminan casándose.




 




La pareja se trasladó a vivir a Zurich .Johanna no se adaptó a la nueva vida en la ciudad y cayó en una depresión de la que solamente consiguió salir cuando nació su único hijo, Bernhard, en 1855.

Fue cuando Johanna había superado los cuarenta años, que empezó a escribir. Su primer libro, firmado como J.S. se publicó en 1871. Una hoja en la tumba de Vrony fue un libro editado para recaudar fondos para la Cruz Roja Internacional, que en aquellos años colaboraba para ayudar a los heridos en la guerra Franco-Prusiana.

En aquella época oscura para Europa, Johanna empezó a entretener a su hijo relatándole historias de una niña inspiradas en sus propias experiencias de la infancia. Aquel fue el inicio de una larga lista de libros protagonizados por Heidi. El primero de todos se publicó en 1880.

Heidi está considerada como una de las obras más vendidas de la historia de la literatura, eclipsando el resto de la producción literaria de la autora, que ascendió a más de veinte novelas.


Además de la serie de "Heidi", otros libros de la autora son: Grittli, Jörli, La pequeña salvaje, El lago de los ensueños, Luisita, Sin patria, Sina y Perdido y encontrado.



lunes, 26 de octubre de 2020

Njinga ,la reina de Angola que se convirtió en "hombre" para poder reinar



Reina Nzinga, (Kabasa, c. 1583 — Matamba, 17 de diciembre de 1663)  También llamada Ana de Sousa o Ngola Ana Nzinga Mbande.

Reina ("Ngola") de los reinos de Ndongo y de Matamba, en el sudoeste de África, en el siglo XVII.

Su título real en kimbundu - "Ngola" -, fue el nombre utilizado por los portugueses para denominar la región (Angola).

Es una de las mujeres africanas más célebres por resistir la colonización europea. Dirigió durante cuatro décadas (1620-1660) la guerra contra los portugueses en Angola


Nacida en el reino de Ndongo, en la actual Angola, a finales del siglo XVI, lo que se conoce de su infancia es que creció en la corte real, que el rey era su hermanastro y su madre una sirvienta.

La primera aparición de Njinga en fuentes bibliográficas históricas data de 1622, cuando llega a Luanda —la actual capital angoleña, entonces el principal asentamiento portugués en la zona— diciendo ser emisaria del rey con la encomienda de firmar un tratado de paz que pusiera fin a décadas de guerra entre Ndongo y los portugueses.

Cuentan las crónicas europeas que el gobernador, creyendo encontrarse ante una figura menor, le indicó que se sentara en una alfombra, delante de su sillón. Njinga entonces le ordena a una de sus sirvientas que se ponga a cuatro patas, se sienta sobre ella a modo de silla y, ya a la misma altura que el gobernador, procede a exponer las razones de su visita. El resultado de este encuentro: un tratado por el que los portugueses reconocen la soberanía de Ndongo, se comprometen a desmantelar uno de sus fuertes y a poner fin a las hostilidades, a cambio de acceso a su territorio para los tratantes de esclavos y misioneros. La propia Njinga se convirtió al cristianismo, bautizándose como Ana de Sousa, como parte del acuerdo.

Dos años más tarde, el rey de Ndongo muere en circunstancias misteriosas y su hermanastra —es decir, Njinga— pasa a ocupar el trono con apoyo portugués. Su ascenso no fue fácil y jamás le faltaron enemigos, pero lo compensó con un talento diplomático y estratégico excepcional.

Ndongo era un Estado muy descentralizado, donde una serie de clanes y nobles elegían a un rey o ngola con poder de arbitraje pero con escasa capacidad ejecutiva. En la corte, el ngola solía rodearse de ikijo, sirvientes leales sin conexiones con los clanes, que gradualmente se convirtieron en una fuente de poder independiente.

Njinga comprendió la fuerza potencial de estos, los ikijo, y cultivó su apoyo, gracias a lo cual consolidó su poder pese a la férrea oposición de los clanes.

Aunque ocupaba el trono, Njinga seguía siendo una outsider. Su legitimidad era constantemente cuestionada: mujer, hija de sirvienta, fuera de la línea de sucesión y sin apoyo de ningún clan. Su situación se volvió aún más precaria cuando los portugueses rompieron su alianza y decidieron armar a uno de sus contrincantes.

Njinga incrementó el número de ikijo, reclutando a esclavos fugados de los asentamientos portugueses. Pero necesitaba más soldados y que fueran leales. Fue entonces cuando pensó en los Imbangala: temidos guerreros nómadas que el resto de poderes de la zona  —incluyendo los portugueses y su propio hermanastro— empleaban a menudo como mercenarios. Njinga fue más allá, incorporándolos a su reino y convirtiéndose ella misma en Imbangala. No solo adoptó sus títulos y costumbres, que incluían canibalismo, sacrificios humanos e infanticidio: también adaptó el ejército de Ndongo a sus técnicas y normas y acogió a los principales líderes Imbangala en su corte.

La estrategia funcionó durante un tiempo. Pero la tradición Imbangala prohibía la sucesión hereditaria y Njinga quería que su hermana –conocida por su nombre cristiano, Doña Bárbara– le sucediese. Además, tenía que lidiar con líderes Imbangala que jamás aceptaron su legitimidad. Así las cosas, optó por reconfigurar sus alianzas: desplazó la capital a Matamba, un reino vecino en declive con precedentes de mujeres en el trono, y se coronó reina.
Desde Matamba, Njinga reorientó las rutas comerciales mediante ataques militares para obligar a las caravanas de esclavos a pasar por sus territorios (y cobrar los aranceles correspondientes). Después firmó un acuerdo con los holandeses, por el que se comprometían a echar a los portugueses de la zona  —lo que consiguieron, en 1641— a cambio del monopolio sobre el comercio de esclavos. En poco tiempo, Matamba se convirtió en uno de los reinos más prósperos y poderosos de la región.

Desgraciadamente para Njinga, unos años más tarde los holandeses decidieron abandonar Angola, lo que forzó un giro de 180 grados en su política exterior.

Tras 25 años de hostilidad contra los portugueses, Njinga firmó en 1656 un nuevo acuerdo con ellos –parecido al de 1622– y juró nunca haber abandonado su fe cristiana. Con este acuerdo, que duraría hasta su muerte siete años después, Njinga consiguió por fin una situación estable y que su legitimidad como gobernante no se viese cuestionada.

Mediante alianzas fluidas con sectores sociales tradicionalmente ignorados (sirvientes, esclavos, mercenarios), tácticas militares innovadoras y un aparato ideológico destinado a encontrar precedentes que justificaran su posición, Njinga pasó de ser la hija de una sirvienta bien ubicada a la reina indisputable de dos reinos.

Además de los problemas derivados de su origen, Njinga tuvo que lidiar con un obstáculo aparentemente infranqueable: ser mujer. Y para eso no había precedente ni corte de esclavos o mercenarios con que imponerse. Consciente de ello, había iniciado su reinado como regente, mientras el heredero de consenso, su sobrino, llegaba a la mayoría de edad. Pero la estrategia tenía fecha de caducidad.

Así que, llegado el momento, Njinga hizo asesinar a su sobrino y probó otra táctica: tomar maridos a los que les daba el título nominal de rey mientras ella detentaba el poder real. Aunque aparentemente eficaz, el problema de este sistema era que ninguno de los maridos tenía legitimidad ante la corte (de lo contrario no hubieran aceptado el trato), con lo cual en la práctica menoscababa el soporte ideológico que tanto le había costado fraguar.

Ante esta situación, en la década de 1640 Njinga tomó una decisión que zanjó su problema: se convirtió en hombre. Se cambió el título, sus maridos pasaron a ser oficialmente concubinas y a vestirse con ropas de mujer y les obligó a vivir con sus doncellas (a las que no podían tocar, bajo pena de muerte). Formó a sus damas en técnicas de lucha y las convirtió en su guardia personal. Ella misma empezó a liderar sus tropas durante las batallas y llegó a ser un espadachín temido y formidable, habilidad que retuvo hasta muy avanzada edad.

El misionero italiano Giovanni Antonio Cavazzi, que pasó varios años en su corte y llegó a oficiar su funeral, cuenta cómo en 1662, con más de 80 años, Njinga le sorprendió con una demostración de hábil manejo de espadas durante un desfile.

Njinga moriría un año después, dejando como sucesora a su hermana Bárbara. Durante el siguiente siglo, la mayoría de gobernantes de Ndongo-Matamba fueron mujeres. Y ya no se discutió su derecho a serlo.

Para saber más: un punto de partida es la biografía escrita por la experta Linda Heywood, así como los textos de historiadores como John Thornton o Joseph C. Miller. Para investigar las fuentes originales, el Monumenta Africana de Antonio Brasio contiene muchas de las cartas escritas por la propia Njinga y los textos de misionarios capuchinos, como Giovanni Cavazzi da Montecuccolo o Antonio Gaeta da Napoli, describen con detalle la vida en su corte
Fuente:

viernes, 23 de octubre de 2020

Alice Augusta Ball y la lucha contra la Lepra


Alice Augusta Ball (Seattle, 24 de julio de 1892 – Hawái, 31 de diciembre de 1916) Científica y química estadounidense

Desarrolló un extracto de aceite inyectable, el aceite de chaulmoogra que fue el único tratamiento más efectivo contra la lepra hasta la aparición de los antibióticos en 1940.​

Fue la primera mujer norteamericana de ascendencia africana que se graduó en la Universidad de Hawái con un máster.




Ingresó en la Universidad de Washington para estudiar Química.

Al cabo de cuatro años de estudio obtuvo un bachelor's degree (título de grado) en Química farmacéutica y Farmacia.

También publicó un artículo de diez páginas, junto con su profesor de farmacia, en el prestigioso Journal of the American Chemical Society. Se titulaba «Benzoylations in Ether Solution».

Tras graduarse, Ball recibió una beca para estudiar en la Universidad de California Berkeley y en la Universidad de Hawái.Decidió mudarse a Hawái para estudiar un máster en química. En 1915 fue la primera mujer y la primera afroamericana de Estados Unidos en obtener un título de máster de la Universidad de Hawái.

En sus estudios de postgrado en la Universidad de Hawái, Ball investigó la composición química y el principio activo del Piper methysticum (kava) para su tesis de máster.


Ball introdujo un nuevo tratamiento para la enfermedad de Hansen (o lepra) que continuó utilizándose hasta la década de 1940.

martes, 20 de octubre de 2020

Claudine Bouzonnet-Stella .Grabadora francesa.

 
Claudine Bouzonnet-Stella (7 de julio de 1636 –1 de octubre de 1697) Grabadora francesa.

La mayoría de sus grabados los realizó a partir de obras de Nicholas Poussin o de su tío Jacques Stella, de quien recibió su educación artística.

 
Estudió arte en París con su tío, el pintor Jacques Stella, que después de haber colaborado con varios grabadores durante muchos años antes de lograr un éxito considerable como pintor, decidió abrir su propio taller para producir grabados a partir de sus diseños. Para ello, contrató a sus sobrinos, Claudine, Antoinette, Francoise y Antoine, quienes se mudaron de Lyon a sus apartamentos en el Museo del Louvre. 


 
Sin embargo, es probable que Claudine también recibiera formación en grabado de otro profesional, ya que las actividades de grabado de su tío se habían limitado al aguafuerte


Después de la muerte de Stella en 1657, Bouzonnet-Stella se convirtió en directora del taller, y el rey le otorgó derechos exclusivos para publicar grabados a partir de los diseños de su tío.

En el mismo año emitió Juegos y pasatiempos de la infancia, un conjunto de 50 láminas que ella misma había grabado a partir de una serie de dibujos de Stella.

En 1667, publicó Pastorales, un conjunto de 16 grabados de temas rurales.

Su técnica combinaba aguafuerte y grabado

domingo, 18 de octubre de 2020

Annie Smith Peck. “Mi casa está donde está mi baúl"



 
Annie Smith Peck (19 octubre 1850 a 18 julio 1935) Alpinista, aventurera y sufragista  estadounidense.


En 1914, Peck se convirtió en presidenta de la Liga de Sufragio Juana de Arco
En 1917  fue admitida como miembro de la Royal Geographical Society.

En 1928 fue admitida en la Sociedad de Geógrafos de la Mujer.

El pico norte de la cordillera peruana de la Cordillera Blanca, Huascarán fue nombrado Cumbre Ana Peck en honor de Peck.

Era una ardiente sufragista y oradora destacada. Dio numerosas conferencias durante muchos años en todo el mundo, y escribió cuatro libros que fomentan los viajes y la exploración.



Peck creció en Providence, donde asistió a la Escuela de Jóvenes Damas del Dr. Stockbridge y a la Preparatoria Providence.

En 1872 Peck se graduó de la Escuela Normal de Rhode Island, una escuela preparatoria para maestros.

Enseñó brevemente latín en Providence High School, pero quería asistir a la Brown University como lo habían hecho su padre y sus hermanos; sin embargo, se le negó la admisión a la universidad por ser mujer

En lugar de asistir a la Universidad de Brown, Peck se mudó a Saginaw, Michigan, con la intención de vivir sola y mantenerse.

Encontró trabajo como preceptora y profesora de idiomas y matemáticas en la escuela secundaria Saginaw, donde permaneció hasta 1874.

Mientras enseñaba en Saginaw, Peck decidió continuar su educación al obtener un título universitario de una universidad. Cuando escribió a su casa para contarle a su familia sobre sus planes, pensaron que era una "locura perfecta" que quisiera asistir a la universidad y graduarse a los veintisiete años.



En 1874, Peck se matriculó en la Universidad de Michigan, que  había abierto  sus puertas a las mujeres en 1871.

En 1878, Peck obtuvo un título universitario con honores de la Universidad de Michigan con una especialización en lenguas griegas y clásicas y una maestría en griego de la universidad en 1881.

Enseñó latín en la Universidad de Purdue de 1881 a 1883.

En 1884, Peck viajó a Europa, donde continuó su educación en Hannover, y en Atenas.

En 1885, Peck se convirtió en la primera mujer en asistir a la Escuela Americana de Estudios Clásicos en Atenas, donde estudió arqueología.


A partir de 1892 se ganaba la vida como profesora, montañista y autora de guías de viaje. A medida que Peck comenzó a escalar, dar conferencias y explorar en América Latina, también promovió el panamericanismo (paz entre las Américas) y la educación geográfica a través de sus conferencias y publicaciones.


Peck escaló el Pico de Orizaba de 18.406 pies (5.610 m) y también el Popocatépetl en México en 1897. En ese momento, su ascenso a Orizaba fue el ascenso más alto en América que una mujer haya hecho.

En 1900, se subió Monte Cristallo en los  Dolomitas, el Jungfrau en Suiza 's Berner Alpen, y el Fünffingerspitze en Austria.

En 1902, Peck ayudó a fundar el American Alpine Club.

En 1903, viajó a Sudamérica, buscando las montañas más altas.

Peck rivalizó con la exploradora y escaladora Fanny Bullock Workman  

Workman seguía poseyendo el récord mundial más alto en ascenso de altitud.

En 1911, a la edad de 61 años, Peck escaló uno de los cinco picos en Coropuna de 21.083 pies (6.426 m) en Perú.

Peck, una ardiente sufragista, cuando llegó a la cima de Coropuna, Peck colocó una pancarta de "Votos para las mujeres" en la cumbre.

Escribió un libro sobre sus experiencias llamado Una búsqueda del ápice de América: escalada de alta montaña en Perú y Bolivia. Donde incluia la conquista de Huascarán, con algunas observaciones sobre el país y las personas (1911). Su famosa cita, "Mi casa es donde está mi baúl", se originó en este libro.


Peck también continuó escalando montañas en su vejez. Subió el Monte Madison de 1.638 metros (5.374 pies) de New Hampshire, su montaña final, a la edad de ochenta y dos años.