Sarah
Josepha Buell Hale (Newport, 24 de octubre de 1788 – Filadelfia, 30 de abril de
1879) Escritora en lengua inglesa y la primera mujer norteamericana en ser
editora de una importante revista femenina.
Desde las páginas de la
revista publicó artículos y editoriales sobre la educación de las
mujeres, defendió la necesidad que recibieran una educación superior, y abogó
para la fundación de universidades solo para mujeres, motivo por el cual
ayudó a fundar la Vassar Universidad.
En
1860 la Baltimore Female College le otorgó una medalla "por los servicios
prestados en la causa de la educación femenina". También
publicó las obras de Catharine
Beecher, Emma Willard y otras que
defendían de la educación de las mujeres.
Es
la autora de la canción infantil "Mary had a Little Lamb".
Sus
padres Gordon Buell y Martha Whittlesay creían en la educación igual para ambos
géneros, y ante la imposibilidad de recibir estudios superiores por ser mujer,
fue educada en casa por su madre y su hermano mayorHoratio quién había asistido a la Universidad
de Dartmouth, completó su formación autodidácticamente hasta llegar a ser
maestra de primaria
En
1823 publicó una colección de sus poemas con el título The Genius of
Oblivion. Cuatro años más tarde, en 1827, publicó su primera novela,
en los EE.UU. con el título Northwood: Life North and South
y en Inglaterra con el título A New England Tale. Fue una de las
primeras novelas que trataban el tema de la esclavitud y a la vez mostraba
las virtudes de la Nueva Inglaterra la cual tenía que ser el modelo a seguir
para la prosperidad nacional. La novela tuvo un éxito inmediato y apoyó la
reubicación de los esclavos afroestadounidenses liberados en Liberia.
Llegó
a ser una escritora afamada y se trasladó a Boston para ocupar el cargo de
editora de la revista Ladies'Magazine, donde trabajó de 1828 hasta
1836.
En
1830 publicó la colección de Poems for Our Children la cual incluía
la poesía "Mary Had a Little Lamb" que fue famosa en 1877 pues Thomas Edison la utilizó para hacer su primera
grabación en su fonógrafo recientemente inventado.
En
1833 fundó la Seaman's Aid Society (Sociedad de Ayuda a los Marineros)
que apoyaba a las familias de marineros de Boston que morían en el mar.
Madame
de Staël (París, 22 de abril de 1766 –14 de julio de 1817), cuyo nombre era Anne-Louise
Germaine Necker fue una escritora suiza, considerada francesa por su vida e
influencia en la vida cultural parisina.
Madame
de Staël fue una figura estelar, intelectual muy famosa por su vida y su obra en toda la Europa
romántica. Brilló desde su adolescencia en los círculos ilustrados del París
revolucionario y luego en su exilio suizo y en sus viajes por Europa. Destacó
por sus ideas políticas y sus ensayos: tanto sus novelas sentimentales de corte
feminista y aire prerromántico (Delphine y Corinne) como sus dos extensas obras
de crítica cultural y comparatista (De la littérature y De l’Allemagne) que lograron
pronta y asombrosa difusión en Europa
Seguidora
de los filósofos franceses del siglo XVIII, ya a los 22 años escribió una Carta
sobre el carácter y las obras de Jean-Jacques Rousseau.
En
1786 contrajo matrimonio y tuvo tres hijos con el embajador de Suecia en París.
Convirtió su salón en uno de los principales centros literarios y políticos de
la capital francesa.
Durante
la Revolución francesa tomó arte activa apoyando a
Talleyrand, pero tras la caída de la
monarquía, abandonó Francia (1792) y viajó a Suiza. Allí se volvió a encontrar
con Benjamin Constant, a quien había
conocido en un viaje anterior y con quien mantuvo unas borrascosas relaciones
sentimentales hasta 1808.
Sus
primeros ensayos y su novela Delphine, en la que preconiza la libertad
de elección sentimental sobre los convencionalismos sociales, la sitúan dentro
del naciente movimiento romántico.
En
1797 regresó a París y se sintió fascinada por la figura de Napoleón Bonaparte. Sin embargo, éste se mostró
receloso ante una mujer dedicada a la política que participaba en intrigas
palaciegas y ante la que se evidenciaba su escasa elocuencia. Tras una serie de
desencuentros le ordenó que saliera de París. Podía vivir en Francia, pero no
en París.
Madame
de Staël se trasladó a Alemania, donde visitó a Goethe y Schiller, y a Viena, donde conoció y editó al Príncipe de Ligne.
Trasladado
a Coppet su «salón», en él eran habituales algunas de las figuras más
importantes de su época: Madame Récamier, Benjamin
Constant, Mathieu de Montmorency...
En
1807 publicó Corinne,
una nueva novela. También destacaría Alemania, que Napoleón destruyó en 1810,
cuando estaba a punto de ser publicada, y que se vio obligada a editar en Londres
en 1813, y sus Cartas, memorias políticas publicadas en 1788. Además,
escribió novelas, ensayos y trabajos históricos y críticos.
Tras
la Restauración regresó a Francia,
donde murió en 1817.
Maria
Anna Walburga Ignatia Mozart (30 de julio de 1751 – 29 de octubre de
1829).Conocida como Marianne, fue una famosa música austriaca del siglo XVIII.
Marianne es
un ejemplo de la injusta condición que han sufrido las Mujeres a lo largo de la
Historia por el solo hecho de serlo, pues mientras su hermano Wolfgang Amadeus Mozart pudo continuar con
su música, Maria Anna fue obligada a casarse y a abandonarla de cara al
público, aunque siguió dando clases de piano de manera privada.
A
los 7 años de edad, su padre comenzó a enseñarle a tocar instrumentos de
teclado e inicialmente pareció ser una potencial niña prodigio.
Leopold
llevó a ella y a su hermano en viajes a muchas ciudades, tales como Viena y
París, para explotar sus talentos. Al principio se destacó como excelente
intérprete en clave y piano.
De
cualquier forma, dada la opinión de sus padres, frecuente en la sociedad de su
época, se hacía imposible que continuara su carrera. Desde 1769 en adelante, ya no se le permitió mostrar su talento artístico
en los viajes con su hermano, ya que había alcanzado la edad de contraer
matrimonio.
Durante los años 1770, mientras Wolfgang triunfaba
artísticamente en Italia junto a su padre, Marianne debía permanecer en su casa
junto a su madre. Igualmente tuvo que quedarse en casa con su padre mientras
Wolfgang visitaba París y otras ciudades (1777-1779) con su madre.
Existen
evidencias de que Marianne escribió composiciones musicales, como pueden ser
las cartas de Wolfgang alabando su trabajo, pero la voluminosa correspondencia
de Leopold jamás menciona alguna de sus composiciones, y tampoco ha sobrevivido
hasta hoy ninguna de ellas.
En
contraste con su hermano, quien peleaba con su padre y finalmente desobedecía
sus deseos respecto a aspectos cruciales (elección de carrera y de esposa),
Marianne permanecía completamente servil frente a los deseos de su padre. Se
enamoró de Franz D´Ippold, capitán y tutor privado, pero fue forzada por su
padre a desechar su propuesta de matrimonio y finalmente contrajo matrimonio en
1783 con un magistrado millonario.
Continuó
ejerciendo como profesora de piano y tocando este instrumento, a pesar de
quedarse ciega, hasta su muerte en 1829.
Jeanne
Villepreux-Power (Juillac, Limousin, Francia, 24 septiembre 1794 - 25 enero
1871) Pionera en el campo de la biología
marina. En 1832 fue la primera persona en crear acuarios para experimentar con
los organismos acuáticos.
El biólogo Inglés
Profesor Richard Owen se refirió a ella como la "Madre de la acuarofilia."Y
según el zoólogo Edmond Perriery se la considera la precursora de las
estaciones de biología marina
Creó 3 tipos de acuario: un acuario de vidrio para su estudio, una copa
sumergible en una jaula, y una jaula para los moluscos más grandes que anclaba
en el mar.
In Sicily she began to study natural history, in particular she
made physical observations and experiments on marine and terrestrial animals.En Sicilia, comenzó a estudiar la historia natural haciendo
observaciones físicas y experimentos en
animales marinos y terrestres. She wanted
to inventory the island's ecosystem . [6] In 1834, a professor,
Carmelo Maravigna, wrote in the Giornale
Letterario dell'Accademia Gioenia di Catania that Villepreux-Power should be credited with the invention of the
aquarium and systematic application of it to the study of marine life. [7] She
created 3 types of aquarium: a glass aquarium for her study, a submersible
glass one in a cage, and a cage for larger molluscs that would anchor at sea. [4]
Her first book was published in 1839 describing her experiments, called Observations et expériences
physiques sur plusieurs animaux marins et terrestres . [4] Quería hacer un inventario de los ecosistemas de la isla. Se
le atribuye el desarrollo de los principios de la acuicultura sostenible en
Sicilia.
En 1839 publica su primer libro, “Observaciones et expériences físicos
sur plusieurs animaux Marins et terrestres” en el quedescribe sus experimentos
En 1842 publica su segundo libro, Guida per la Sicilia, dondeestudia los moluscos y sus fósiles, en
particular, el Argonauta
argo
. At the time, there was uncertainty
over whether the Argonaut species produced its own shell, or acquired that of a
different organism (similar to hermit
crabs ). En ese momento, había incertidumbre sobre si la
especie Argonaut producen su propia concha, o la adquiere de un organismo
diferente (similares a los
cangrejos ermitaños ). Villepreux-Power's work
showed that they do indeed produce their own shells. [6] El trabajo de
Villepreux-Power demostró que en realidad producen sus propias conchas
Villepreux-Power was also concerned
with conservation, and is credited with developing sustainable aquaculture
principles in Sicily. [4]Jeanne Villepreux-Power fShe was the first woman member of the
Catania Accademia Gioenia, and a correspondent member of the London Zoological Society and sixteen other
learned societies. [8]ue la primera mujer miembro
de la Academia de Catania Gioenia, y miembro correspondiente de la Sociedad Zoológica de Londres y otras dieciséis sociedades científicas.
In 1997 her name,
"Villepreux-Power," was given to a crater on Venus discovered by the Magellan
probe . [8] En 1997 su nombre,
"Villepreux-Power", se le dio a un cráter en Venus descubierto por la
sonda
Magellan .
Ida
Laura Pfeiffer (Viena, 14 Octubre 1797 –27 de octubre
de 1858) Viajera y escritora de libros de viajes. Fue una de las primeras
mujeres exploradoras, cuyos libros fueron tan popularesque se tradujeron a siete idiomas. Dio
dos vueltas al mundo y sus libros le dieron fama y gloria
She was a member of geographical societies of both
Berlin and Paris, but not of Royal
Geographical Society in London due to her sex.Fue miembro de las Sociedades
Geográficas de Berlín y París, pero no de la
Real Sociedad Geográfica de Londres , porque no aceptaban a las
Mujeres.
Fue
la primera mujer en convivir con la tribu de los batak, caníbales de la isla de
Sumatra .
Hasta
los 10 años Ida Pfeiffer vivió como si fuese un niño. Era la menor de seis
hermanos varones de los que aprendió a trepar por los árboles, tirar piedras y
llevar los pantalones altos dejando ver las heridas que delatan algunas peleas
con pandillas enemigas. En casa estaban prohibidos los gestos de cariño. Los
abrazos. Los besos. El entusiasmo.
Cuando
su padre, un comerciante rico, murió y su madre tomó el timón de la casa, concibió
el propósito urgente de hacer de su única hija una dama vienesa.
Este
fue el primer conflicto en una vida de exploradora que tendría después
sucesivas encrucijadas. Primero le pusieron unas faldas largas untadas en
almidón. Después le buscaron un profesor de piano del que se enamoró, más tarde
le enseñaron a hacer punto y por último le endosaron a un novio distinguido que
no se correspondía con el chico que ella buscaba. Un desastre ingobernable para
quien estaba viviendo una expansión psíquica y muscular incompatible con ser
una joven manipulada. La docilidad no encajaba con el carácter de Ida, que algunos
años después tiró por tierra el absurdo “negocio” de ser una mujer de su casa.
Para
escapar algún día con toda la fuerza por delante, aceptó casarse con Mark Anton
Pfeiffer (de ahí su apellido), un abogado con poderes en el gobierno de
Austria. Un hombre viudo y 24 años mayor que ya arrastraba un hijo adulto. Era
1820. Ida tenía 20 años y un futuro diseñado a plazo fijo. Pero aquel hombre
noble bajó siete peldaños en la escala social al denunciar la corrupción que
alentaban algunos funcionarios en Viena. Ese pecado le llevó casi a la ruina.
Ida,
por su cuenta, asumió trabajos de profesora de música y de dibujo para salir de
la asfixia. Crió a los dos hijos. Participó activamente en la reconversión
industrial de la familia (de ricos a pobres) y en 1835 se divorció como quien
se alivia de luto. Ya está sola. Y escribe: "¡Dios sabe lo que sufrí
durante los 18 años de matrimonio. No por los malos tratos de mi marido, sino
por las dificultades de una situación catastrófica, por la necesidad y la vergüenza!...
Tenía que ocuparme de todo en la casa. Tenía hambre y frío. Trabajaba en
secreto para ganarme un salario. Había días que no tenía más que pan seco para
ofrecer a mis pobres niños".
Esperó
a que los chicos fuesen mayores y, cuando se independizaron, comenzó a diseñar
la hoja de ruta de su estampida.
En
1842, con 45 años y la salud quebrada, se marchó a Tierra Santa descendiendo por el
Danubio. Sin compañía. Con el dinero justo. Era el primer destino de una
aventura que se prolongó durante 16 años. Estaba convencida de que había que
desatar las maromas que la degradaron durante demasiado tiempo y deshacer a
dentelladas su condición de animalito amaestrado. Así que hizo testamento y se
echó al mundo.
La
expedición continúa durante nueve meses más por Turquía, Grecia y Egipto.
Escribe. Anota. Sortea peligros. Acumula experiencias y va por la tierra sin
equipaje, con una bolsa de piel para el agua y alimentándose de arroz y pan,
con un puñadito de sal. Regresa triunfal a Viena.
Publica su primer libro y resulta que tiene un
best seller entre manos. Ya traza planes para otro viaje y diseña una nueva
expedición sola por Islandia, Noruega y Suecia. Vuelve para cuatro meses a
Viena, escribe otro libro sobre el viaje y, ahora sí, está segura de empezar la
gran aventura: una vuelta al mundo.
A Ida Pfeiffer le sucede que ya no sabe detenerse. La familia quedó
atrás. Ella no tiene el centro de gravedad en el pasado, ni en la nostalgia, ni
en nada que le hiciera recordar que también fue huésped de una vida normal.
Está transformando en triunfo su huida, su sed de cosas nuevas, su desalojo de
la normalidad
En
1846 embarca hacia Río de Janeiro y allí comienza la gran aventura. Viaja por
América del Sur. Se adentra en el Amazonas conviviendo con los indígenas que le
dan cuartelillo. Camina descalza y sortea nubes de mosquitos que le dejan el
cuerpo grabado a fuego y con la sangre justa para seguir avanzando.
Está
fabricada de una determinación que le impide derrumbarse por muchos golpes que
le asestes. Es como si tuviese un cerebro y un cuerpo con más proteínas que el
resto. Escribe sin tregua sobre cada uno de los paisajes, de los indígenas, de
los animales, de las penurias, de los espantos. Así va dando cuerpo a su vuelta
al mundo, para que no se le olvide.
Pasa
por Tahití. Se detiene en China, de donde sale al galope. Le fascina la India y
decide instalarse nueve meses. No tiene demasiada prisa. Camina, busca coches
de caballos, se aloja en lugares infames. Da lo mismo. Nada puede doblegar su
ánimo, ni siquiera ese grado de suciedad apasionada de algunos rincones
dispuestos para el viajero auténtico. Cruza el desierto por Bagdad en una
caravana de camellos y sube, después de más caravanas, hasta Rusia, donde pisa
calabozo confundida con una espía. En 1848 está de nuevo en Viena. Publica
Viaje de una mujer alrededor del mundo, recauda y prepara la siguiente
aventura.
Embarca
en Londres con destino a Ciudad del Cabo, continúa por Singapur y, a la contra
de todos los exploradores del mundo, se adentra en la selva de Borneo. Muy
pocos salen vivos de aquellas entrañas. Pero Ida Pfeiffer, como si estuviese
reclinada en una escalinata en vez de atrapada en un laberinto de flúor,
complica más su supervivencia mezclándose con la tribu de los dayakos, cuyo
pasatiempo era rebanar cabezas de extranjeros y clavarlas en picas dispuestas a
modo de parterre. "Me estremeció, pero no pude dejar de preguntarme si,
después de todo, nosotros, los europeos, no somos realmente igual de malos o
peores que estos salvajes despreciados. ¿No está cada página de nuestra
historia llena de horribles actos de traición y asesinato?", escribió.
Pero
aún necesitaba más estímulos y de Borneo pasó a Sumatra a presentarse ante la
tribu de los batak, delicados “gourmets” de carne humana de los que apenas se
sabía que nunca habían aceptado a un europeo entre sus filas. Menos a Ida
Pfeiffer. Tanta fue la confianza alcanzada que sus nuevos compadres intentaron
trincharle un muslo por probar cómo era la antropofagia cuando se mezclaba con
la amistad. Al final salió de allí viva y con las dos patas.
Satisfecha
de su inmersión tribal, apuntó ahora hacia San Francisco (EEUU) y los Andes
para regresar a Viena en 1948. Sólo le quedaba una parada más, la de
Madagascar. Publicó “Mi segundo viaje alrededor del mundo”.
Pero
de aquellas expediciones además de recoger plantas, insectos, moluscos, vida
marina y muestras de minerales,cuyosespecímenes cuidadosamente documentados fueron vendidos al
Naturhistorisches en Viena y al Museo de Historia Natural de Berlín ,Ida
trajouna enfermedad tropical, quizá la malaria.
Consumida
por la enfermedad, murió en Viena en 1858. A los 61 años. Nunca viajó por
vanidad.
Fuentes: Wikipedia y El Mundo(
firmado por @Antoniolucas75)
Mary
Anning (Lyme Regis, 21 de mayo de 1799 – 9 de marzo de 1847) Paleontóloga,
coleccionista y comerciante de fósiles inglesa.
Conocida
en todo el mundo por los numerosos hallazgos de importancia que realizó en los
lechos marinos del período Jurásico en Lyme Regis, donde vivía. Desentierra lo
que parece el esqueleto de ictiosaurio que la convirtió en un portento de la
paleontología con solo 12 años de edad.
Su
trabajo contribuyó a que se dieran cambios fundamentales a principios del siglo
XIX en la manera de entender la vida prehistórica y la historia de la Tierra.
Su
temprana pasión por la búsqueda de fósiles la heredó de su padre, a quien
acompañaba regularmente a los acantilados próximos a la costa de Lyme Regis, al
suroeste del Reino Unido, enclave donde realizó sus descubrimientos más
importantes.
La
mayoría los vestigios prehistóricos allí hallados datan de la era jurásica, y
reúnen el primer esqueleto de ictiosauro en ser identificado correctamente, los
primeros dos esqueletos de plesiosauros en ser encontrados, el primer esqueleto
de pterosaurio encontrado fuera de Alemania y algunos fósiles de peces
importantes.
Sus
observaciones tuvieron un papel importante en el descubrimiento de que los
fósiles de belemnites contienen sacos de tinta fosilizada y de que los
coprolitos, conocidos como piedras bezoar en esa época, son heces fosilizadas.
Cuando el geólogo Henry De la Beche pintó Duria Antiquior, la primera escena
sobre el tiempo profundo que tuvo una difusión elevada, se basó en su mayoría en
los fósiles que Anning había encontrado y vendió copias en su beneficio.
Todos
los hallazgos hicieron tambalear las teorías creacionistas que por aquel
entonces dominaban el debate científico, y erigieron los pilares de la teoría
de la evolución por selección natural que formularían Lamarck y Charles Darwin
años después.
Esta
contribución de inestimable cuantía quedó difuminada por su carencia de
estudios universitarios, sumada al sexismo y clasicismo de la élite científica
de la época, que otorgó el mérito del descubrimiento los restos fósiles a los
naturalistas que los compraron.
Tuvo
que transcurrir mucho tiempo hasta ser reconocida como “madre de la
paleontología” y nombrada Miembro de la Sociedad Geológica de Londres.
Fernán
Caballero era el seudónimo utilizado por la escritora española Cecilia Böhl de
Faber y Larrea (Morges, Cantón de Vaud, Suiza, 24 de diciembre de 1796 –
Sevilla, España, 7 de abril de 1877). Tomo el seudónimo de la población
ciudadrealense de Fernán Caballero, aunque también escribía utilizando el de
Corina.
Fernán
Caballero inicia la novela realista española, pues el corpus narrativo anterior
se circunscribía a un tipo de relato cuyos puntos de partida consistían en
imitaciones románticas de tipo histórico o social, y en breves cuadros de
costumbres cuya objetividad se diluía, por regla general, entre la sátira y el
humor. Con la publicación de La Gaviota, año 1849, comienza un ciclo narrativo
que abrirá el paso a la gran novela española de la segunda mitad del siglo XIX.
Durante
sus primeros años vivió en Alemania hasta que regresó con su familia a la
ciudad de Cádiz en 1813, a la edad de 17 años.
En
1816 se casó con el capitán de
infantería Antonio Planelles y Bardaxí. La pareja se mudó a Puerto Rico donde su esposo fallece.
Después
se trasladó a Hamburgo, al norte de Alemania, donde vivió con su abuela.
Algunos años más tarde se mudó nuevamente a El Puerto de Santa María, España,
donde conoce a Francisco Ruiz del Arco, marqués de Arco Hermoso. En 1822
contrae segundas nupcias con él en Sevilla. En mayo de 1835 enviudó nuevamente.
Poco
tiempo después conoció a Antonio Arrom de Ayala, con quien contrajo matrimonio
en 1837. Pero Ayala estaba enfermo de tisis y con graves problemas económicos
que hicieron que se suicidara en 1863. Quedó así la escritora en la pobreza.
Los duques de Montpensier y la reina Isabel II la protegieron y le brindaron
una vivienda en el Patio de las Banderas del Alcázar de Sevilla, pero la
revolución de 1868 la obligó a mudarse debido a que las casas fueron puestas en
venta.
El
papel de Cecilia Böhl de Faber en la narrativa hispánica es clave. Ha sido
considerada como la impulsora de la renovación de la novela española, que
durante los siglos XVIII y primera del XIX había perdido el brillo que tuvo en
la Edad de Oro.
La
obra narrativa de Fernán Caballero se conecta con su vida de modo muy vigoroso.
En sus ficciones defenderá las ideas tradicionales: sobre cualquier canon
novelístico predominaba, para ella, el dogma antiliberal. Entendió su labor
creativa como la de un investigador del folclore dedicado a rastrear costumbres
llamadas a desaparecer por el empuje del progreso y de las ideas llegadas del
exterior. Sus novelas presentan una serie de escenas hilvanadas por un hilo
conductor de clara ascendencia romántica, regido por la ideología de la
tradición; realidad poetizada por un fuerte deje idealista y deformada por el
gusto moralizante y por las frecuentes digresiones de la autora. Aun así, la
resonancia de sus novelas y su influencia fue considerable, especialmente entre
escritores como Antonio Trueba o Luis Coloma. Galdós reconoció las aportaciones
de Caballero al renacimiento del arte de novelar
Obras:
La
Gaviota se publicó por entregas en El Heraldo en 1849. De inmediato esta novela
escrita originalmente en francés, fue considerada como digna de Walter Scott.
La escribió como reacción contra los folletines sensacionalistas que eran muy
populares en los periódicos; además, daba una visión muy real de cómo se
comportaban y hablaban los españoles de la época. La obra trata del matrimonio
fracasado del doctor Stein con la hija de un pescador, a quien llaman «la
Gaviota». La mujer se enamora de un torero y abandona a su marido para
convertirse en cantante profesional. El doctor Stein sale para los Estados
Unidos y «la Gaviota» regresa finalmente al que son la verdadera razón de ser
de la novela, son absolutamente convincentes, pero evidentemente, no reflejan
la vida española, ya que la autora seleccionó lo que consideró más pintoresco.
Su
novela siguiente fue Clemencia, en la que una mujer desdichada en su matrimonio
acepta esa carga con resignación; Cuadros de costumbres populares andaluces
(1852); La Farisea (1853); Lágrimas, novela de costumbres contemporáneas
(1853); y La familia de Alvareda, novela original de costumbres populares
(1856), escrita en alemán treinta años antes de su publicación en España. Otras
obras suyas son Una en otra, Callar en vida y perdonar en muerte y Con mal o
con bien a los tuyos te ten (todas de 1856); Un servilón y un liberalito, o
tres almas de Dios (1857); Relaciones (1857) y el cuadro de costumbres breve
Deudas pagadas (1860).
Citas
"Sé
justo antes de ser generoso, sé humano antes de ser justo."
"¡La
felicidad! No existe palabra con más acepciones; cada uno la entiende a su
manera."
"Mis
críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto
en literatura."
"Yo
en todos los libros acostumbro a leer el prefacio, porque a veces suele ser lo
mejor de la obra."
§GULLÓN, Germán, «El Realismo castizo y la
novela realista del siglo XIX» [Documento en línea], Antonio
Vilanova, ed., Actas del X Congreso de la Asociación
Internacional de Hispanistas: Barcelona, 21-26 de agosto de 1989, vol. III, Barcelona,
PPU, 1992, pp. 1295-1301. [Consultada: 22/05/2014].