Mostrando entradas con la etiqueta Mujer y Fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujer y Fotografía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Leonor Martínez Baroja .Fotógrafa



Leonor Martínez Baroja (Cenicero, España 1926).Fotógrafa hispano-argentina.

Leonor emigró con su madre y su hermana a Argentina con solo tres años, siguiendo los pasos de un padre que pocas veces se ganó tal apelativo.

Aprendió a leer de muy chica con las "letras grandes" de La Nación, los pocos ratos que su madre, sirvienta, les podía dedicar.

En el 36, al inicio de la Guerra Civil, volvió en un barco de vuelta a España, donde se crió con sus abuelos y con sus tíos, "que siempre estaban en el campo". No fue al colegio. 


Andurreaba por las calles del pueblo y por la noche leía la revista de toros a su abuela. "Se pasaba mucha hambre". Si podía, robaba huevos y conejos. "Yo me hice una machorra, las niñas conmigo no querían ni jugar", recuerda mientras saca una fotografía donde se la ve con "el único juguete" que tuvo en su vida, un barrilete de hojalata.

Pasó cuatro años en dos conventos de la Rioja y a los 15 años su madre le reclamó desde Argentina.

Viajó desde Galicia con una maleta de cartón y una botella de rope. "Lo único que me dieron". Llegó hecha una "salvaje". "Es que en el pueblo nadie se bañaba".




A los pocos días, su madre le buscó un trabajo de interna en Buenos Aires. "Eran 70 pesos, una plata, pero yo le dije que quería ser artista". Su madre le arreó una paliza que la tuvo tres meses en el hospital. "Me dio con un zapato en la espina dorsal".

Se escapó. Fue hilando trabajo tras trabajo. De niñera, cuidando a enfermos, en un taller de costura, en una fábrica de textil...

Se apuntó al partido, al Comunista, claro. Allí conoció a su marido, con el que años más tarde tendría dos hijas y adoptaría su apellido, Marsicano.

Repartía folletos por las calles en plena dictadura peronista. Precisamente la propia fábrica donde trabajaba fue en una en la que se iniciaron las huelgas contra el peronismo.

Un día vio a una chica retocar fotografías y aquello le gustó. Un compañero del partido le dio la dirección de Anatole Saderman , un reconocido fotógrafo, experto retratista. Se convirtió en su ayudante. De él aprendió que "la cultura profunda debe ser sin ostentación y a ser una persona decente con lo que haces".

Por entonces empezó a leer de política, de historia, "empecé a enterarme del porqué de las guerras. Era hermoso, me apasionaba".

Retocaba diapositivas para otros fotógrafos y en el año 55 ganó el Segundo Premio de Retrato Internacional de una conocida asociación de Buenos Aires



Con sus primeros ahorros se compró una Rolleiflex, que todavía guarda en otra maleta, con otras cuatro cámaras de época, entre ellas una Hasselblad. "Sacaba fotos del barrio". Le encantaban las pintadas de protesta: "Había una que decía 'El que afloja, pierde'; son muy ingeniosos los argentinos".

Iba a los talleres de pintores y escritores y les retrataba. A cambio, recibía un cuadro, un dibujo.

Seguía acudiendo a las manifestaciones del partido. Contra los peronistas. Contra Videla. "Me escondía la cámara debajo del poncho y hasta los policías me ayudaban a pasar la barrera". Hacía fotos aquí y allá. "Lo que más me gustaba era la crónica, el personaje con el suceso, la calle, y los retratos, claro". Pocas veces cobraba. Era su afición pasional. Su marido le construyó con maderos un laboratorio en el patio de la casa. Dos días a la semana revelaba. "Casi no tenía tiempo, me dedicaba cuando acostaba a las niñas".

En Banfield, el barrio donde vivía, colocó su marido un escaparate en la estación con su trabajo. La gente le llamaba para que le hiciera fotos.

Siguió pasando la vida con su cámara al hombro. Ya de mayor fue a la escuela. Qué ironía:"Yo, que ya había leído a Marx". 




Hace unos años volvió a España para quedarse. Su único patrimonio, sus fotos. Antes, en un último intento por salvar su legado, acudió a la Secretaría de Cultura de Argentina. "Me dijeron que mis fotografías no representaban al país". ¿Y no habla con sus hijas? "No, no, me apartaron de mis nietos; me invitaban y yo hablaba de política, y dejaron de invitarme... ellos están muy alto en el peronismo... ya me acostumbré".

Cientos de fotografías, negativos y diapositivas retratando casi medio siglo de Argentina. Las protestas antiperonistas. Los grafitis de las calles. Las gentes y los mercados de San Telmo o el Barrio Sur, "al que cantaba Borges, donde nació Buenos Aires". Las Madres de la Plaza de Mayo, en cuya primera manifestación ya estuvo ella. También hay muchos retratos, a artistas e intelectuales de la época. A Ernesto Sábato, a los pintores Carlos Alonso, Juan Carlos Castagnino o Raquel Forner -"Me decía que la única que la podía fotografiar era yo"- o al fotógrafo Anatole Saderman, un maestro del retrato, su maestro. "Estuve 10 años con él, me enseñó todo".

"No me interesa fotografiar hombres que no luchan, un hombre que ha bajado los brazos no me interesa"

Más información en :

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Kati Horna .Fotógrafa feminista,solidaria y libertaria



Kati Horna (Budapest, 19 de mayo de 1912 - Ciudad de México, 19 de octubre de 2000) Fotógrafa anarquista. Mujer feminista,solidaria y libertaria, como ella misma se definió

Desde que era joven su madre le insistió que debía tener una carrera para valerse por sí misma; por ello, en 1931 se trasladó a Berlín, para comenzar a aprender fotografía.

Ahí se relacionó con el grupo de Bertold Brecht y con la Bauhaus, al tiempo que trabajaba para la agencia Dephot (Deutsche Photodients).

Con la escalada del nazismo, Kati Deutsch regresó a Budapest, para encontrarse con que su padre ya había sido apresado. En ese momento su madre decidió financiarle un curso en el taller del fotógrafo Jósef Pécsi, a quien Kati consideraría su maestro.



Al término del curso con Jósef Pécsi en 1933, Kati Deutsch huye a París, donde trabajó retocando fotografías de moda y fotos fijas para cine.

Ahí conoció y convivió y fue pareja del fotógrafo Robert Capa. También se reencontró con Chiki Weisz, quien en ese momento manejaba el estudio de Capa y quien más tarde se encontraría en México.

En  París completó su formación y realizó varios reportajes para la agencia francesa Agence Photo. De esta época son sus famosos trabajos titulados El mercado de las pulgas (1933) y Reportaje de los cafés de París (1934).





En este lugar también surgiría su primer acercamiento al surrealismo con su acercamiento la Asociación de Artistas Alemanes en París, que se reunían en el Café des fleurs en Montparnasse. Con uno de ellos, Wolfang Burger, desarrolló la serie Hitler Eye, que consiste en imágenes de un huevo parodiando a Hitler.



En 1937, durante la Guerra Civil Española, Kati Deutsch, con su cámara Rolleiflex y con ideales anarquistas, viaja a Barcelona junto con Robert Capa como foto-reportera encomendada por la Confederación Nacional del Trabajo para retratar la situación de los pueblos colectivizados de Aragón, que tenían como objetivo servir como propaganda al gobierno republicano en el exterior del país




Pacifista y anarquista, su fotografía representa la memoria de lo cotidiano. Y en esa cotidianidad, siempre está la presencia de las Mujeres: las madres combativas, las milicianas, las “mujeres libres”, las niñas y las ancianas.


]Durante esa misma época, otras fotógrafas, como Tina Modotti y Gerda Taro , llegaron a España para documentar la lucha armada.




En Barcelona, Kati Deutsch trabajó para distintos organismos y publicaciones republicanas. Entre ellos destaca su trabajo como colaboradora en las publicaciones anarquistas Tierra y libertad, Tiempos nuevos y Mujeres libres, así como su trabajo como redactora en la revista Umbral: semanario de la Nueva Era, donde conoció a José Horna, quien pronto se haría su marido y de quien tomaría el nombre.
 




A la vez fotografió la vida cotidiana en distintas poblaciones, imágenes que han sido reconocidas por su emotividad.

José Horna  trabajaba en ese momento haciendo mapas para los republicanos. Sin embargo, pronto es apresado por los nacionalistas, por lo que Kati Horna lo ayuda a escapar hacia París, llevándose los negativos de sus fotografías consigo y que mostraría hasta el año de 1979, cuando la democracia ya estaba establecida en España y los puso a disposición del Ministerio de Cultura.



A su llegada a París, Kati Horna siguió trabajando, destacando su reportaje Lo que va al cesto (1939). Sin embargo, con la invasión nazi a Francia y al no tener papeles la pareja corría el riesgo de ser arrestada, por lo que deciden pedir ayuda a la Embajada Mexicana, quienes por órdenes del presidente Lázaro Cárdenas estaban aceptando a gente refugiada.






En octubre de 1939, Kati y José Horna llegan al puerto de Veracruz, México, y se trasladan a la Ciudad de México. Una vez establecidos ahí, Kati Horna se reencuentra con su amigo Chiki Weisz, quien era pareja de la pintora surrealista de origen inglés Leonora Carrington.

Ahí los Horna crean vínculos con otros artistas e intelectuales que vivían en el exilio, como Gunther Gerzso, Walter Gruen, Remedios Varo y Benjamín Péret, quienes se reúnen en su casa en la calle de Tabasco, en la colonia Roma.

Sin embargo, la amistad que Kati Horna estableció con las pintoras surrealistas Remedios Varo y Leonora Carrington sería de gran relevancia, no sólo para su vida en México, sino para su obra.

Para 1943 las tres vivían en la colonia Roma, por lo que compartían gran parte de su tiempo y sus labores cotidianas. De ahí surgieron una serie de retratos e imágenes surrealistas donde Horna retrató y colaboró con las pintoras.




En 1963, la muerte de José Horna y Remedios Varo unió más a Leonora Carrington y a Kati Horna, con lo que comenzaron a trabajar en proyectos juntas.

 Entre estas colaboraciones están las fotografías que tomó de los espectáculos montados por Alejandro Jodorowsky, entre el que destaca Penélope, para el que Carrington diseñó la escenografía y el vestuario.

La fotógrafa también colaboró con importantes publicaciones como: Mujeres, S.nob –donde publicó fotografías con tendencia surrealista–, Mapa (1940), Revista de la Universidad de México (1958 a 1964), Tiempo (1962), Perfumes y modas (1956), México this Mouth (1961-1965), Revista de Revistas (1963).

Además, trabajó como profesora de fotografía en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (1973-1999) y en la Universidad Iberoamericana.

Entre sus foto-reportajes más destacados se encuentran: La Castañeda (1945), Fetiches de S.nob (1962), Sucedió en Coyoacán (1962), Mujer y Máscara (1963) y Una noche en el sanatorio de muñecas (1963).




Otra de sus facetas fue la de fotógrafa de arquitectura, en la que participó con arquitectos como Pedro Ramírez Vázquez, Carlos Lazo y Ricardo Legorreta haciendo memorias de distintas construcciones. Algunas de estas fotografías aparecieron en las revistas Arquitectos de México, Arquitectura ENA, Obras, Arquitectura y Calli.

Kati Horna falleció en octubre del año 2000. Su trabajo es motivo de frecuentes exposiciones y homenajes tanto en España como en México y otros países. Sin embargo, se cree que su trabajo no es tan conocido porque en vida se negó a participar en exposiciones o hacerse publicidad, por lo que gran parte de sus fotos, especialmente su obra surrealista, fueron encontradas por su hija hasta después de su muerte





martes, 22 de noviembre de 2016

Dora Maar



Dora Maar (Tours, Francia, 22 de noviembre de 1907 - París, 16 de julio de 1997) Pintora, artista plástica, fotógrafa y escultora francesa.

Su padre, Joseph Marković, era un arquitecto croata que hizo distintos proyectos en Sudamérica, y su madre, Julie Voisin, era una violinista francesa, originaria de Tours. Dora creció en Argentina.

Es conocida también  por su relación con Picasso ,a la que su familia se opuso fervientemente.




Maar tuvo una gran preparación intelectual y artística, primero en la pintura y luego en la fotografía, por la que, desde muy joven, formó parte de los círculos más vanguardistas del París de los años 20 y 30.Conoció a Henri Cartier-Bresson






En casi un millar de fotografías, tan sólo hay dos en las que sonríe. Dora era una persona callada, orgullosa, muy inteligente y de una ironía fina a veces teñida de cierta maldad. Le gustaba disfrazarse de siglos anteriores. Ése es un aspecto de ella que aparece en muchos otros collages.
Se emancipó con prontitud y se convirtió a la vez en un símbolo para la alta sociedad parisina




A finales de los años 20, Maar formaba parte del círculo de los surrealistas. Conoció a Henri Cartier-Bresson, Man Ray a Brassaï. Era amiga íntima de André, Jaques Breton, Paul Éluard y Nusch Éluard. Con George Hugnet tuvo una breve historia amorosa.




Sus fotografías de personajes de perdedores y excluidos de la sociedad eran aplaudidas y valoradas entre los expertos.


Amante del mundo de la alta costura, se movía como pez en el agua en los ambientes de la alta burguesía y entre las mesas de los cafés que frecuentaban los artistas de toda índole. Ideológicamente simpatizaba con los partidos políticos de izquierda, aunque, a diferencia de Picasso, no llegó a militar en ninguno de ellos.




Su manera de entender la fotografía y su popularidad entre los surrealistas le sirvieron a Dora para entrar en la vida de Picasso. Muy segura de sí misma en aquellos años, Dora Maar llamó la atención del artista. Ocurrió en el café Les Deux Magots. Ella se puso a jugar con una navajita que habitualmente llevaba en el bolso. Haciendo saltar la hoja entre los dedos, no detuvo el juego pese a que la sangre chorreaba por su mano. Picasso quedó hipnotizado y le pidió sus guantes moteados de sangre.





Dedicada en cuerpo y alma a Picasso, Dora documenta con su cámara la compleja realización del mural más famoso del mundo: el Guernica. Su objetivo detalla la metamorfosis de los personajes que ocupan la tela, un trabajo por el que nunca llegó a cobrar nada, ni siquiera los derechos de reproducción que tan bien le hubieran venido en sus difíciles años posteriores.




Ambos comparten amistades, veranos, viajes, trabajo y vida. Y especialmente sexo, algo en lo que Picasso parecía ser tan insuperable como en su pintura.





Pero mientras que para ella no había más mundo, él seguía viendo a otras mujeres. A sus anteriores amantes y a las nuevas. Y la bellísima y deslumbrante Dora pasó a ser la mujer desencajada, rota y llorosa que acabó ingresada en un psiquiátrico. Fue psicoanalizada por Jacques Lacan. Posteriormente, ingresó en el hospital de Sainte-Anne. Le aplicaron electroshock




En 1943 Picasso se enamoró de Françoise Gilot y para Dora se acabó el mundo. La musa divina se convirtió en una loca a la que muchos fueron abandonando. Su amigo Paul Eluard fue una de las pocas excepciones entre los que mantuvieron su amistad hasta el final.




Con el paso de los años, Dora Maar volvió a la pintura pero muy esporádicamente a la fotografía. No se le volvió a conocer ninguna relación amorosa. Para sorpresa de muchos, abrazó el catolicismo con una intensidad que ya nunca abandonaría. Después de Picasso, solo Dios.






Fuentes: Wikipedia y cultura.elpais.com

jueves, 17 de noviembre de 2016

Isabel Muñoz. Fotógrafa



Isabel Muñoz Vilallonga (Barcelona, 1951) Fotógrafa española.

A los veinte años, se traslada a Madrid.

En 1979 decide hacer de la fotografía su profesión matriculándose en la célebre escuela Photocentro. de Madrid y decidió convertir su afición —su otro amor es el baile— en profesión.

En aquel "lugar mágico y lleno de ilusión", como ha descrito en alguna ocasión, conoció al que considera su maestro, Ramón Mourelle.




Al poco empezó a recibir sus primeros encargos para prensa y publicidad y conoció a Tote Trenas, quien la introduce en el mundo de la fotografía para cine. Hizo la fotofija de películas como Sal gorda y Penumbra




En 1982, decidió ampliar su formación en Nueva York. Interesada por encontrar el soporte idóneo para reproducir la textura de la piel, aprendió la técnica de la impresión en platino, un método artesanal en blanco y negro con el que logra que su obra sea reconocible por un lenguaje onírico.

En 1986, regresó a Madrid, donde monta su primera exposición, Toques, en el Instituto Francés.

Desde 1990 a 2007 recorrió el mundo para plasmar el baile y la danza de lugares como Cuba, Burkina Fasso, Mali, Egipto, Turquía... "Me ha interesado mostrar lo que está detrás del movimiento, los sentimientos. Y me gusta fotografiar desnudos porque son la pureza del ser humano"





Premios:

En 1999 obtiene al premio World Press Photo (en la categoría de Arte y Entretenimiento)

En 2004 (en la categoría Retratos).

En 2009 también fue premio PHotoEspaña

En 2009 recibió la Medalla al Mérito de las Bellas Artes

En 2016 recibe el Premio Nacional de Fotografía que reconoce la obra de un autor/a español/a que haya contribuido "al enriquecimiento del patrimonio cultural de España. Isabel Muñoz lo ha recibido por la combinación en su obra "del compromiso social con la búsqueda de la belleza", ahondando en temas como el cuerpo, el rito o la diversidad cultural". También se subraya "la singularidad de su utilización de una técnica tradicional aplicada a un lenguaje contemporáneo". 




Una prosa formal ante la que Muñoz —siempre pendiente del último gadget para su oficio— ha respondido: "Mi interés ha sido siempre el ser humano. Aunque en las personas haya zonas oscuras, siempre hay una parte de luz, el ser humano no puede vivir sin esperanza".





Su obra se pueden encontrar en la Casa Europea de la Fotografía (MEP) en París, el New Museum of Contemporary Art, de Nueva York, el Contemporary Arts Museum de Houston o en colecciones privadas.





Su trabajo se ha exhibido en el festival PHotoEspaña e instituciones de todo el mundo, como el Chrysler Museum of Art (Norfolk, Virginia, EE UU), el Dansmuseet (Estocolmo), el Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa (A Coruña), la Casa de América (Madrid), la Fototeca Nacional del INAH (Pachuca, México), el Canal de Isabel II (Madrid, CaixaForum (Barcelona y Madrid), el Instituto Valenciano de Arte Moderno o el Musée du Quai Branly (París), entre otros muchos.






domingo, 16 de octubre de 2016

Margaret Michaelis-Sachs.Fotógrafa anarquista



Margaret Michaelis-Sachs, nacida Margarethe Gross, (Dzieditz,1902 – Melbourne, 16 de octubre de 1985) Fotógrafa anarquista austriaca-australiana de origen polaco-judío. Fue la primera mujer en unirse al Instituto de Ilustradores Fotográficos de Australia.

Además de sus muchos retratos, sus escenas arquitectónicas de Barcelona y sus imágenes del barrio judío de Cracovia en la década de 1930 son de un interés histórico perdurable.




En 1922, todavía en Viena, empezó trabajando durante un tiempo en el Sudio d'Ora y después lo hizo durante años en el Atelier für Porträt Photographie.

Continuó con empleos en Binder Photographie en Berlín y Fotostyle en Praga.

En 1929 regresó a Berlín para trabajar de forma intermitente en varios estudios durante los duros años de la Gran Depresión.

En 1933, se casó con Rudolf Michaelis un anarco-sindicalista, arrestado y encarcelado por los Nazis. En diciembre de 1933, tras su excarcelación, la pareja se mudó a España si bien se separaron poco después



En Barcelona, Michaelis abrió su propio estudio, Foto-elis. Colaborando con un grupo de arquitectos, produjo imágenes de documentación de la Arquitectura progresiva que fueron publicadas revistas catalanas como D'Ací i d'Allà y, después del inicio de la Guerra Civil Española, Nova Iberia






En 1937, después de regresar a Polonia, obtuvo un pasaporte alemán, se fue a Londres y en septiembre de 1939 emigró a Australia, trabajando al llegar como sirvienta doméstica en Sydney.





En 1940, abrió su "Foto-estudio", convirtiéndose en una de las pocas mujeres fotógrafas en la ciudad. Se especializó en retratos, especialmente de personas europeas, judías y del mundo del arte. Muchos de ellos fueron publicados en Australia y Fotografía australiana.





 Fue miembro de las asociaciones de fotógrafos de Nueva Gales del Sur y Australia, siendo la única mujer en unirse al Instituto de Ilustradores Fotográficos.


En 1952 la carrera fotográfica de Margaret Michaelis llegó a su fin a raíz de sus problemas de visión. 



domingo, 28 de agosto de 2016

Lisette Model ."Fotografía de la calle"



Lisette Model (Viena, 10 de noviembre de 1901 – Nueva York, 30 de marzo de 1983) Fotógrafa austriaca- estadounidense. Sus imágenes se pueden clasificar como "fotografía de la calle", un estilo que se desarrolló después de la invención de la cámara de mano, lo que hizo posible fotos rápidas y naturales. A través de su propia historia personal complicada, se encontró con conexiones intensamente empáticas  para tratar temas dispares.

"Nunca fotografiar cualquier cosa si no se  está apasionadamente interesado en ella" - se convirtió en su lema.





Lisette era hermana de la también fotógraga Olga Seybert.

En 1920, con 19 años,  Lisette comenzó a estudiar música con el compositor Arnold Schönberg, que, como la propia fotógrafa siempre reconocería, fue una gran influencia para ella. Al mismo tiempo estudiaba canto con Marie Gutheil-Schoder.En 1926, tras la muerte de su padre, la familia se trasladó a París, donde estudió canto con la soprano polaca Marya Freund.

En 1933 dejó la música para dedicarse a los estudios de artes visuales, tomando también clases de pintura con André Lhote, que tenía entre sus estudiantes a Henri Cartier-Bresson y George Hoyningen-Huene).

En esta misma época comienza a estudiar los fundamentos de la fotografía en blanco y negro de mano de su propia hermana Olga Seybert, que ya era fotógrafa profesional, y más bien sin especial interés por la propia fotografía, como la propia Lisette siempre confesó.




No obstante, las técnicas básicas del trabajo fotográfico las aprendió de mano de Rogi André.

En 1934 las hermanas viajaron a Niza a visitar a su madre, que vivía allí. Lisette aprovechó la ocasión para visitar el paseo marítimo de la ciudad y tomar una serie irónica de imágenes de la gente de la alta sociedad local donde captaba su vanidad, soledad e inseguridad. El año siguiente fueron publicadas en la revista Regards, perteneciente al Partido Comunisca Francés y se convertirían en unas imágenes que están entre las más conocidas e importantes de su carrera.

En 1937 fue alumna de la fotógrafa surrealista Florence Henri.



En 1938, ya casada con Evsa Model, Lisette emigró con él a Estados Unidos, que en aquella época era el centro de la fotografía mundial. Pronto entabló amistad con Carmel Snow y Alexei Brodowitsch, director de la revista Harper’s Bazaar, para el cual estuvo trabajando durante 12 años. En ese tiempo y entorno conoció a Ansel Adams y Berenice Abbott.




Inicialmente Model demostró predilección por la temática en torno a los hoteles, bares y locales nocturnos de la costa este de Nueva York, pero también realizó trabajos más formales y retrató a importantes personalidades como Frank Sinatra o Georges Simenon.

Lisette se hizo miembro de la Nueva York Photo League, que fue la institución que realizó la primera exposición de su obra.




En 1940 el Museo de Arte Moderno de Nueva York le compra por primera vez unas obras y unos años después, en 1948, expone en él junto a Bill Brandt y Harry Callahan.

En 1952 comenzó un trabajo sobre el Jazz, retratando, entre otros, a Louis Armstrong y a Ella Fitzgerald.

Desde 1949 impartió fotografía en el Instituto de Artes de San Francisco


En 1951,hasta el momento de su muerte, lo hizo en la New School for Social Research de nueva York, donde llegó de mano de su amiga Berenice Abbott, que ya era profesora allí.

Entre sus alumnos más conocidos en Nueva York están autores de la talla de Diane Arbus, Bruce Weber, Larry Fink o Shelly Rusten.



"I am a pationate lover of the snapshot, because of all photographic images, it comes closest to the truth ... the snapshooter['s] pictures have an apparent disorder and imperfection which is exactly their appeal and their style."

"... photography is an art form which means: human beings expressing their understanding of and connection with life, themselves, and other human beings."




Ver su obra en :

Lisette Model collected by Tod Web and presented by The Evans Gallery


Exposiciones
1940: Moma de Nueva York, exposición colectiva.
1941: Galería de la Photo League en Nueva York.
2000: Kunsthalle Wien de Viena
2010: Fundación Mapfre, Madrid 

[