Esta
tribu surafricana está situada al Nordeste de Pretoria, lacapital del país. Las mujeres se caracterizan
por sus anillos en elcuello que les
producen un alargamiento artificial similar al delas mujeres jirafa de Tailandia.
Las
mujeres ndebele usan varios tipos de adornos que cargan en sus muñecas, brazos
y cuellos, con símbolos que indican la clase social y el estado civil. Utilizan
estos anillos en el cuello, que les da la forma del avestruz, desde el instante
de la boda. Las mujeres van añadiendo anillos y no se los quitan ya jamás.
Duermen y se lavan con ellos puestos.
En
tiempos pasadostodas las mujeres
casadas colgaban cobre y anillos de bronce alrededor de brazos, piernas y
cuellos, ya que simbolizaban la unión y fidelidad a su marido. Y era común la
creencia que estos adornos y anillos tenía poderes de ritual.
Es
deber de una mujer casada siempre que desea honrar y respectar su marido llevar
sus anillos en el cuello, brazos y piernas. Estos últimos a penas las permiten
caminar debido al peso que soportan. También deben usar el amacubi en la cabeza
para honrar y respetar a su marido. El amacubi es algo que pueda cubrir la cabeza,
lo que puede ser una cinta con cuentas simples o mismo un gorro de punto para
elaborar tocados de cuentas.
Las
padaung ,”mujeres de cuello de jirafa”, forman parte del grupo étnico o tribu
Kayan, Karen o Karenni, una de las minorías étnicas tibeto-birmanas de Birmania
que se compone aproximadamente de 7.000 miembros y pertenecen al estado Shan.No se sabe muy bien de donde viene la
tradición de colocarles pesados anillos en el cuello a las niñas de la tribu
Karen o Padaung. Y tampoco su significado, aunque seguramente su único
propósito sea estético. Para algunos, la finalidad de estos anillos era la
protección contra los ataques de los carnívoros, que habitualmente mataban a
sus presas mordiendo su garganta. Esta teoría no es defendible porque si bien
son las mujeres las que se adentran en la espesura a buscar leña, también hay
hombres en el bosque, y los tigres no discriminan por género en sus ataques y
los varones de esa tribu no llevaron nunca ninguna protección. También se dice,
quelos collares alrededor del
cuelloafean a las mujeres y así se
evita que sean esclavizadas por otras tribus. Pero todas son teorías no
confirmadas. Aunque, una de las teorías que ellas mismas barajan es que la
tradición surgió para que las mujeresno
se pudieran casar con hombres de diferentes tribus.
Antiguamente
la sociedad padaung era matrilineal y monógama, pero se convirtió en polígama
dada la escasez de individuos, mermados por las guerras. Esto situó a los
hombres en una especial situación de poder, en la que la fidelidad de las mujeres
tenía un importante papel. Así pues, la infidelidad de la mujer, era castigada
con la retirada de la espiral de anillos de cobre u oro, con la consiguiente
incapacidad de sujetar con normalidad la cabeza, ya que los músculos del cuello
se habían atrofiado a lo largo de los años. Estas mujeres tendrían que
resignarse a vivir recostadas o sujetar la cabeza con sus propias manos. Lo que
si está claro es que es un símbolo de respeto y fidelidad de la mujer hacia el
hombre. Por eso a los hombres kayan no les molesta que sus mujeres lleven
tantos collares, porque sin duda les resta movilidad y las obliga a permanecer
más tiempo dentro de casa. En cualquier caso, los kayan castigan el adulterio
con la muerte
Los
anillos, además de ser un adorno, son muestras de la posición social de su
dueña y en el pasado todas las mujeres lucían oro en sus cuellos. El collar es
un símbolo de riqueza. Cuanto más largo sea, más rica es la familia de la que procede la
mujer. Además, se supone que la mujer que más aros lleve es la más bella.Hoy en día, este peculiar collar consiste en
una espiral de cobre, adornada con objetos brillantes, que es limpiada dos
veces al día para evitar que el metal produzca heridas en el cuello, además de
prevenir la formación de moho en el mismo
Aunque hoy en día aumenta el número de mujeres
que no se colocan estos anillos, perdura entre las que lo llevan desde la
infancia dada la imposibilidad de retirarlo. Entre las que todavía adoptan esta
costumbre, las niñas se preparan desde los cinco años estirándose el cuello
unas a otras. La colocación de la primera anilla conlleva una ceremonia de
iniciación. La niña en cuestión recibe un largo masaje, con un ungüento, cuya
fórmula es secreta aún en nuestros días. Tras relajar el cuello, se ejercita
éste durante una hora, haciendo girar la cabeza de la niña en todas la
direcciones, para finalmente proceder a la colocación de la pieza, cuya anchura
es de unos diez centímetros. Cada dos años se repite la ceremonia, añadiendo
una anilla más alta. Cuando una mujer llega a la extensión máxima de su cuello,
ya no podrá volver a mover el cuello.
(*)Una 'mujer jirafa' no muere si
se le quitanlos anillos, pero el cuello
de estas mujeres queda deformado por completo tras años de soportar el peso de
un número creciente de anillos, lo cual hace que ellas mismas prefieran no
quitárselos. Desgraciadamente, ante el gran número de turistas que las visitan,
ya les colocan los anillos a prácticamente todas las niñas kayan que nacen en
estas aldeas, independientemente de su día de nacimiento y del ciclo de la luna
en el que lo hagan. La tragedia de las 'mujeres jirafa' es que no son solamente
prisioneras de sus anillos, sino de su propia condición de refugiadas en el
norte de Tailandia por el régimen dictatorial birmano, que es el país de donde
provienen. No pueden volver a Birmania ni alejarse del entorno en el que
habitan. De hecho, ni siquiera les esta permitido abandonar Tailandia debido al
reclamo turístico que suponen. Su único medio de supervivencia es su cuello
anillado, objeto de codicia para los objetivos de las cámaras de los turistas
que las visitan.
Los
Mursi son una tribu africana de Etiopía. Viven principalmente en las estepas de
Jinka y las montañas del Omo Park, en la región del Omo Central en Etiopía. Se
calcula que son unos 9.000. Los Jalaba, consejo de hombres de más edad del
poblado, son los que toman las decisiones. Los Mursi mantienen entre otras
tradiciones ancestrales la Dunga, batalla-festiva entre jóvenes provistos de
unas largas cañas, en las que los guerreros que consiguen la victoria obtienen
el derecho a escoger esposa y el respeto de los contrincantes. Generalmente
eligen a esposas con grandes platos, porque la belleza de las Mujeres Mursi
está relacionada con platos de arcilla incrustados en sus labios y en las
orejas.
El
tamaño del plato determina el valor de una mujer Mursi. A mayor tamaño del
plato más dote recibe la familia de la novia. Cuanto mayor es el tamaño del plato,mayor número de vacas obtiene. Sin el plato a
las jóvenes les es más difícil casarse y las mujeres africanas no tienen ningún
valor si no se casan. Las familias no las aceptarán fácilmente e incluso las
insultarán y su dote será menor. Esta tradición se realiza habitualmente entre
6 meses y un año antes de que una joven se vaya a casar, por lo general
alrededor de los dieciséis.
Durante
los rituales de iniciación de las jóvenes Mursi se hace una pequeña incisión de
entre 1 y 2 cm de longitud en su labio inferior. Este ritual se realiza
generalmente por su madre o sus parientes femeninas. Una clavija de madera o de
disco de cerámica se coloca en la incisión y ésta permanece ahí durante
aproximadamente 3 semanas o hasta que la herida haya cicatrizado. Este proceso
de estiramiento continuará hasta que el labio tenga una abertura de
aproximadamente 4 cm de diámetro.
En
este punto se inserta la primera placa de labios de arcilla .Para dar cabida a
la placa de labio por lo menos dos y a veces cuatro dientes frontales
inferiores se extraen. Los platos van aumentando desde ocho a unos 22
centímetros y suelen ser de arcilla o madera. Debido a que los platos labiales hacen difícil
hablar, las mujeres sólo usan sus tapones de labio en compañía de los hombres, pero se los quitan para comer y dormir o cuando se encuentran
sólo encompañía de mujeres
Lo
que me gustaría destacar con el texto y con el video es que las mujeres son
rechazadas por su tribu si no aceptan los cánones de belleza impuestos.
En
el documental se puede ver la incisión. Aviso
que no es para todas las sensibilidades, pero dura poco. Está en español y es
muy didáctico para entender como para algunas mujeres la belleza se convierte
en auténtica tortura.
La
violación es uno de los grandes crímenes en masa de nuestro tiempo.Una
táctica de terror y sometimiento que traumatiza a las víctimas y garantiza una
destrucción de larga duración de comunidades o grupos étnicos. La cultura de la
impunidad que ampara esos crímenes es el enemigo a batir. Para poner fin a
estos crímenes se necesita un verdadero compromiso internacional para que se
investiguen y documenten estos crímenes; para que se persiga a los
perpetradores y se garantice asistencia a largo plazo de los supervivientes; la
mayoría –aunque no únicamente– mujeres y niñas. Se necesita la activación del
primer protocolo internacional que recoja medidas concretas de prevención y
acción. Se necesita cambiar actitudes hacia unos crímenes reconocidos como de
lesa humanidad y que, sin embargo, en la inmensa mayoría de casos nunca son
perseguidos.
Los
ejemplos van desde Bosnia o la República
Democrática del Congo hasta Siria y Sudán.La violencia sexual ha sido y es
utilizada de forma masiva como arma o táctica de guerra en los conflictos, sin
olvidar el secuestro de dos centenares de estudiantes nigerianas por los
islamistas radicales de Boko Haram, un suceso que, al igual que la reciente
lapidación de una mujer embarazada en un "crimen de honor" en
Pakistán o la violación y asesinato de dos adolescentes en el norte de India,
ha arreciado la presión para que los Gobiernos reaccionen. Frente a su gran
impacto mediático, subraya Amnistía Internacional, el recurso sistemático a la
violencia sexual en los conflictos sigue siendo un crimen silenciado, a menudo
por la falta de pruebas a causa del temor de las víctimas y de su
estigmatización.
Una
media de 36 mujeres y niñas son violadas a diario en la República Democrática
del Congo, según las estimaciones de UNICEF, que cifra en hasta 200.000 el
número de víctimas de la violencia sexual desde finales de los años noventa. En
el conflicto civil sirio, la agresión sexual es un arma recurrente contra
mujeres, hombres y menores durante los registros de viviendas e interrogatorios
en centros de detención, confirmaba la ONU meses atrás. Eso ocurre dos décadas
después del epílogo de la guerra de los Balcanes, en la que decenas de miles de
mujeres fueron violadas y nunca obtuvieron justicia.
Aunque
muchos países miembros de la ONU han accedido a suscribir la Declaración de
Compromiso para poner Fin a la Violencia Sexual en los Conflictos, se intenta convertir el mero papel en acción: documentar
esos crímenes para sustentar acciones judiciales contra los instigadores,
presionar a los países afectados para que refuercen sus leyes en ese ámbito,
alentar la formación de los soldados y fuerzas de paz en la prevención de la
violencia sexual e incrementar los recursos económicos en el apoyo a unas
víctimas que, tras la agresión, deben afrontar el rechazo social y enfermedades
como el sida.
El
hecho de que la violencia sexual contravenga la Convención de Ginebra y
constituya un crimen de guerra debería impedir, asimismo, que se pueda
amnistiar ese delito en los acuerdos de paz.
(*)En respuesta a la escalada
de violencia tras la intervención de Estados Unidos en Vietnam y en repulsa a
esta guerra, Nancy Spero inicia en 1966 la serie “War”. En este conflicto
armado fueron constantes las violaciones de mujeres vietnamitas por parte del
ejército norteamericano, atrocidades como la masacre de My-Lai en 1968, en la
que tropas estadounidenses bajo el mando del teniente W. L. Calley, violaron,
degollaron y quemaron a todas las mujeres y niñas del pueblo.Su serie “War”
está compuesta por máquinas de guerra que siembran la destrucción, y en medio
del caos, la violencia sexual y sádica contra las mujeres parece formar parte
indisoluble de la violencia bélica. Dibujos como Fuck (1966) reflejan ese
universo de sexo y violencia plagado de aviones que metamorfoseados en voraces
tiburones, devoran los cuerpos desnudos de las mujeres.
“¿Cómo se puede
comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotras una
idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del
agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?
Cada pedazo de
esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada
puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz
y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La
savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel
roja.
Los muertos del
hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las
estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es
la MADRE del piel roja. Somos parte de la Tierra y ella es parte de
nosotros/as.
Las flores
perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son
nuestros hermanos/as. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el
calor del cuerpo del potro y el ser humano, todos pertenecen a la misma
familia.(….). Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se
escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la
sangre de nuestros antepasados/as.
Si les vendemos la
tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus
niños/as que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los
lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El
murmullo de los ríos es la voz de mis antepasadas (…). Para el hombre blanco la
tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su
camino.
Trata a su madre,
a la tierra, a su hermana y al cielo como cosas que puedan ser compradas,
saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la
Tierra, dejando atrás solamente un desierto.(….)
Enseñen a sus
niños/as lo que enseñamos a las nuestras, que la Tierra es nuestra madre. Todo
lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos/as de la tierra. La
Tierra no pertenece a las personas, son las personas las que
pertenecen a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas las cosas están
relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo”.