lunes, 9 de junio de 2014

La Belleza como Tortura :"Los Cuellos de Avestruz "de las Mujeres Ndebele, de África del Sur



Esta tribu surafricana está situada al Nordeste de Pretoria, la  capital del país. Las mujeres se caracterizan por sus anillos en el  cuello que les producen un alargamiento artificial similar al de  las mujeres jirafa de Tailandia.
Las mujeres ndebele usan varios tipos de adornos que cargan en sus muñecas, brazos y cuellos, con símbolos que indican la clase social y el estado civil. Utilizan estos anillos en el cuello, que les da la forma del avestruz, desde el instante de la boda. Las mujeres van añadiendo anillos y no se los quitan ya jamás. Duermen y se lavan con ellos puestos.





En tiempos pasados  todas las mujeres casadas colgaban cobre y anillos de bronce alrededor de brazos, piernas y cuellos, ya que simbolizaban la unión y fidelidad a su marido. Y era común la creencia que estos adornos y anillos tenía poderes de ritual.




Es deber de una mujer casada siempre que desea honrar y respectar su marido llevar sus anillos en el cuello, brazos y piernas. Estos últimos a penas las permiten caminar debido al peso que soportan. También deben usar el amacubi en la cabeza para honrar y respetar a su marido. El amacubi es algo que pueda cubrir la cabeza, lo que puede ser una cinta con cuentas simples o mismo un gorro de punto para elaborar tocados de cuentas.





-------- 
Video:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-pueblos/otros-pueblos-ndebele-cuellos-avestruz/364023/

domingo, 8 de junio de 2014

La Belleza como Tortura:Las Mujeres Jirafa




Las padaung ,”mujeres de cuello de jirafa”, forman parte del grupo étnico o tribu Kayan, Karen o Karenni, una de las minorías étnicas tibeto-birmanas de Birmania que se compone aproximadamente de 7.000 miembros y pertenecen al estado Shan.  No se sabe muy bien de donde viene la tradición de colocarles pesados anillos en el cuello a las niñas de la tribu Karen o Padaung. Y tampoco su significado, aunque seguramente su único propósito sea estético. Para algunos, la finalidad de estos anillos era la protección contra los ataques de los carnívoros, que habitualmente mataban a sus presas mordiendo su garganta. Esta teoría no es defendible porque si bien son las mujeres las que se adentran en la espesura a buscar leña, también hay hombres en el bosque, y los tigres no discriminan por género en sus ataques y los varones de esa tribu no llevaron nunca ninguna protección. También se dice, que  los collares alrededor del cuello  afean a las mujeres y así se evita que sean esclavizadas por otras tribus. Pero todas son teorías no confirmadas. Aunque, una de las teorías que ellas mismas barajan es que la tradición surgió para que las mujeres  no se pudieran casar con hombres de diferentes tribus.








Antiguamente la sociedad padaung era matrilineal y monógama, pero se convirtió en polígama dada la escasez de individuos, mermados por las guerras. Esto situó a los hombres en una especial situación de poder, en la que la fidelidad de las mujeres tenía un importante papel. Así pues, la infidelidad de la mujer, era castigada con la retirada de la espiral de anillos de cobre u oro, con la consiguiente incapacidad de sujetar con normalidad la cabeza, ya que los músculos del cuello se habían atrofiado a lo largo de los años. Estas mujeres tendrían que resignarse a vivir recostadas o sujetar la cabeza con sus propias manos. Lo que si está claro es que es un símbolo de respeto y fidelidad de la mujer hacia el hombre. Por eso a los hombres kayan no les molesta que sus mujeres lleven tantos collares, porque sin duda les resta movilidad y las obliga a permanecer más tiempo dentro de casa. En cualquier caso, los kayan castigan el adulterio con la muerte




Los anillos, además de ser un adorno, son muestras de la posición social de su dueña y en el pasado todas las mujeres lucían oro en sus cuellos. El collar es un símbolo de riqueza. Cuanto más largo sea, más rica es la familia de la que procede la mujer. Además, se supone que la mujer que más aros lleve es la más bella.  Hoy en día, este peculiar collar consiste en una espiral de cobre, adornada con objetos brillantes, que es limpiada dos veces al día para evitar que el metal produzca heridas en el cuello, además de prevenir la formación de moho en el mismo







 Aunque hoy en día aumenta el número de mujeres que no se colocan estos anillos, perdura entre las que lo llevan desde la infancia dada la imposibilidad de retirarlo. Entre las que todavía adoptan esta costumbre, las niñas se preparan desde los cinco años estirándose el cuello unas a otras. La colocación de la primera anilla conlleva una ceremonia de iniciación. La niña en cuestión recibe un largo masaje, con un ungüento, cuya fórmula es secreta aún en nuestros días. Tras relajar el cuello, se ejercita éste durante una hora, haciendo girar la cabeza de la niña en todas la direcciones, para finalmente proceder a la colocación de la pieza, cuya anchura es de unos diez centímetros. Cada dos años se repite la ceremonia, añadiendo una anilla más alta. Cuando una mujer llega a la extensión máxima de su cuello, ya no podrá volver a mover el cuello.

--------   




Videos sobre las Mujeres jirafas.




  
 


(*)Una 'mujer jirafa' no muere si se le quitan  los anillos, pero el cuello de estas mujeres queda deformado por completo tras años de soportar el peso de un número creciente de anillos, lo cual hace que ellas mismas prefieran no quitárselos. Desgraciadamente, ante el gran número de turistas que las visitan, ya les colocan los anillos a prácticamente todas las niñas kayan que nacen en estas aldeas, independientemente de su día de nacimiento y del ciclo de la luna en el que lo hagan. La tragedia de las 'mujeres jirafa' es que no son solamente prisioneras de sus anillos, sino de su propia condición de refugiadas en el norte de Tailandia por el régimen dictatorial birmano, que es el país de donde provienen. No pueden volver a Birmania ni alejarse del entorno en el que habitan. De hecho, ni siquiera les esta permitido abandonar Tailandia debido al reclamo turístico que suponen. Su único medio de supervivencia es su cuello anillado, objeto de codicia para los objetivos de las cámaras de los turistas que las visitan.

                                                                               

sábado, 7 de junio de 2014

La Belleza como Tortura: Los platos labiales de las Mujeres Mursi



Los Mursi son una tribu africana de Etiopía. Viven principalmente en las estepas de Jinka y las montañas del Omo Park, en la región del Omo Central en Etiopía. Se calcula que son unos 9.000. Los Jalaba, consejo de hombres de más edad del poblado, son los que toman las decisiones. Los Mursi mantienen entre otras tradiciones ancestrales la Dunga, batalla-festiva entre jóvenes provistos de unas largas cañas, en las que los guerreros que consiguen la victoria obtienen el derecho a escoger esposa y el respeto de los contrincantes. Generalmente eligen a esposas con grandes platos, porque la belleza de las Mujeres Mursi está relacionada con platos de arcilla incrustados en sus labios y en las orejas. 




El tamaño del plato determina el valor de una mujer Mursi. A mayor tamaño del plato más dote recibe la familia de la novia. Cuanto  mayor es el  tamaño del plato,  mayor número de vacas obtiene. Sin el plato a las jóvenes les es más difícil casarse y las mujeres africanas no tienen ningún valor si no se casan. Las familias no las aceptarán fácilmente e incluso las insultarán y su dote será menor. Esta tradición se realiza habitualmente entre 6 meses y un año antes de que una joven se vaya a casar, por lo general alrededor de los dieciséis.




Durante los rituales de iniciación de las jóvenes Mursi se hace una pequeña incisión de entre 1 y 2 cm de longitud en su labio inferior. Este ritual se realiza generalmente por su madre o sus parientes femeninas. Una clavija de madera o de disco de cerámica se coloca en la incisión y ésta permanece ahí durante aproximadamente 3 semanas o hasta que la herida haya cicatrizado. Este proceso de estiramiento continuará hasta que el labio tenga una abertura de aproximadamente 4 cm de diámetro. 




En este punto se inserta la primera placa de labios de arcilla .Para dar cabida a la placa de labio por lo menos dos y a veces cuatro dientes frontales inferiores se extraen. Los platos van aumentando desde ocho a unos 22 centímetros y suelen ser de arcilla o madera.  Debido a que los platos labiales hacen difícil hablar, las mujeres sólo usan sus tapones de labio en  compañía de los hombres, pero se los  quitan para comer y dormir o cuando se encuentran sólo en  compañía de  mujeres







Lo que me gustaría destacar con el texto y con el video es que las mujeres son rechazadas por su tribu si no aceptan los cánones de belleza impuestos.
En el documental se puede ver la incisión.  Aviso que no es para todas las sensibilidades, pero dura poco. Está en español y es muy didáctico para entender como para algunas mujeres la belleza se convierte en auténtica tortura.


viernes, 6 de junio de 2014

La Violación como arma de guerra.En los Conflictos Bélicos Contemporáneos es más Peligroso ser una Mujer que un Soldado.



La violación es uno de los grandes crímenes en masa de nuestro tiempo.Una táctica de terror y sometimiento que traumatiza a las víctimas y garantiza una destrucción de larga duración de comunidades o grupos étnicos. La cultura de la impunidad que ampara esos crímenes es el enemigo a batir. Para poner fin a estos crímenes se necesita un verdadero compromiso internacional para que se investiguen y documenten estos crímenes; para que se persiga a los perpetradores y se garantice asistencia a largo plazo de los supervivientes; la mayoría –aunque no únicamente– mujeres y niñas. Se necesita la activación del primer protocolo internacional que recoja medidas concretas de prevención y acción. Se necesita cambiar actitudes hacia unos crímenes reconocidos como de lesa humanidad y que, sin embargo, en la inmensa mayoría de casos nunca son perseguidos.



Los ejemplos  van desde Bosnia o la República Democrática del Congo hasta Siria y Sudán.La violencia sexual ha sido y es utilizada de forma masiva como arma o táctica de guerra en los conflictos, sin olvidar el secuestro de dos centenares de estudiantes nigerianas por los islamistas radicales de Boko Haram, un suceso que, al igual que la reciente lapidación de una mujer embarazada en un "crimen de honor" en Pakistán o la violación y asesinato de dos adolescentes en el norte de India, ha arreciado la presión para que los Gobiernos reaccionen. Frente a su gran impacto mediático, subraya Amnistía Internacional, el recurso sistemático a la violencia sexual en los conflictos sigue siendo un crimen silenciado, a menudo por la falta de pruebas a causa del temor de las víctimas y de su estigmatización.





Una media de 36 mujeres y niñas son violadas a diario en la República Democrática del Congo, según las estimaciones de UNICEF, que cifra en hasta 200.000 el número de víctimas de la violencia sexual desde finales de los años noventa. En el conflicto civil sirio, la agresión sexual es un arma recurrente contra mujeres, hombres y menores durante los registros de viviendas e interrogatorios en centros de detención, confirmaba la ONU meses atrás. Eso ocurre dos décadas después del epílogo de la guerra de los Balcanes, en la que decenas de miles de mujeres fueron violadas y nunca obtuvieron justicia.



Aunque muchos países miembros de la ONU han accedido a suscribir la Declaración de Compromiso para poner Fin a la Violencia Sexual en los Conflictos, se intenta  convertir el mero papel en acción: documentar esos crímenes para sustentar acciones judiciales contra los instigadores, presionar a los países afectados para que refuercen sus leyes en ese ámbito, alentar la formación de los soldados y fuerzas de paz en la prevención de la violencia sexual e incrementar los recursos económicos en el apoyo a unas víctimas que, tras la agresión, deben afrontar el rechazo social y enfermedades como el sida.




El hecho de que la violencia sexual contravenga la Convención de Ginebra y constituya un crimen de guerra debería impedir, asimismo, que se pueda amnistiar ese delito en los acuerdos de paz.






Animation launched for Summit to End Sexual Violence in Conflict: https://www.youtube.com/watch?v=1QFUD2Q6D8k



Imágenes de Nancy Spero
(*)En respuesta a la escalada de violencia tras la intervención de Estados Unidos en Vietnam y en repulsa a esta guerra, Nancy Spero inicia en 1966 la serie “War”. En este conflicto armado fueron constantes las violaciones de mujeres vietnamitas por parte del ejército norteamericano, atrocidades como la masacre de My-Lai en 1968, en la que tropas estadounidenses bajo el mando del teniente W. L. Calley, violaron, degollaron y quemaron a todas las mujeres y niñas del pueblo.Su serie “War” está compuesta por máquinas de guerra que siembran la destrucción, y en medio del caos, la violencia sexual y sádica contra las mujeres parece formar parte indisoluble de la violencia bélica. Dibujos como Fuck (1966) reflejan ese universo de sexo y violencia plagado de aviones que metamorfoseados en voraces tiburones, devoran los cuerpos desnudos de las mujeres.



Fuente: El País

jueves, 5 de junio de 2014

Todo lo que le ocurra a la Tierra, le ocurrirá a los hijos/as de la Tierra




“¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotras una idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?

Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja. 

Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la MADRE del  piel roja. Somos parte de la Tierra y ella es parte de nosotros/as. 

Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos/as. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el ser humano, todos pertenecen a la misma familia.(….). Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados/as. 

Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños/as que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasadas (…). Para el hombre blanco la tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. 

Trata a su madre, a la tierra, a su hermana y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la Tierra, dejando atrás solamente un desierto.(….) 

Enseñen a sus niños/as lo que enseñamos a las nuestras, que la Tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos/as de la tierra. La Tierra no pertenece a las personas, son las personas   las que pertenecen a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas las cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo”.

(Fragmentos de la "Carta del indio Seattle")