Dorothea Bate (1878- 1951) Pionera en la zooarqueología, fue además paleontóloga, zoóloga y ornitóloga británica. También fue viajera y exploradora. Entre 1901 y 1911, exploró las zonas montañosas de Creta, Chipre y las Islas Baleares. En las dos primeras, encontró fósiles de elefantes pigmeos e hipopótamos, y en Mallorca descubrió el Myotragus. Muchos de los hallazgos eran nuevos para la ciencia.
Fue la primera mujer contratada como científica, a la edad de diecinueve años, por el Museo de Historia Natural de Londres.
Autodidacta, sin formación formal, en 1898 obtuvo un empleo en el Museo de Historia Natural de Londres en el Departamento de Zoología y luego comenzó a trabajar con fósiles.
Su trabajo no era oficial ya que el trabajo de mujeres estuvo prohibido hasta 1928, solo le pagaban por trabajo a destajo, es decir, por la cantidad de muestras que pudiera preparar.
Permaneció en el Museo cincuenta años y allí aprendió sobre ornitología, paleontología, geología y anatomía.
En 1937 se convirtió en la primera mujer nombrada profesora en una cátedra en la Universidad de Cambridge. A pesar de ello, «En la Royal Society de Londres no podía presentar sus trabajos. No podía leerlos en público como hacían los hombres. No le dejaron tener una voz autorizada como científica a pesar de tener publicaciones.
Fue una pionera de la zooarqueología, especialmente en la interpretación de los climas. Uno de los mayores descubrimientos que hizo en las islas mediterráneas tenía que ver con los rápidos cambios evolutivos de las especies. Bate encontró un diente de entre 10 000 y 800 000 años. Fue la prueba que evidenció la existencia de los elefantes y ciervos enanos.
Muchos arqueólogos y antropólogos reconocieron sus conocimientos en la identificación de fósiles, tales como Louis Leakey, Charles McBurney o John Desmond Clark.
Llegó a publicar 80 informes y reseñas, además de un número similar de trabajos inéditos