Enid
Blyton (Londres, Inglaterra, 11 de agosto de 1897 - 28 de noviembre de 1968) Escritora
inglesa de literatura infantil y juvenil.
Fue
tan prolífica que escribió 762 obras juveniles, que firmó tanto con su nombre
de soltera, Enid Blyton, como con su nombre de casada, Mary Pollock.
Según
el Index Translationum (datos de 2007), es el quinto autor/a más popular
del mundo, con más de 3.300 traducciones de sus obras y más de 400 millones de
copias vendidas
De
1907 a 1915 estudió en la St. Christopher's School en Beckenham, donde fue
siempre la primera de su clase.
Estudió
para formarse como profesora y durante cinco años fue institutriz en Bickley y
Surbiton y dedicaba su tiempo libre a la escritura.
En
1922, tras la Primera Guerra Mundial, publicó su primer
libro, poético, Murmullos de niño (Child Whispers).
Su
obra literaria, centrada en el mundo preadolescente, se caracteriza sobre todo
por el recurso a pandillas formadas por varios niños que actúan por lo general
al margen de los adultos del lugar, con frecuencia como detectives.
También
ha realizado series muy populares sobre centros educativos femeninos en régimen
de internado.
Sus
libros han tenido gran éxito en muchos países, existiendo traducciones al
alemán, chino, finlandés, francés, eslovaco, español, hebreo, holandés,
japonés, malayo, portugués y sueco, entre otros cerca de noventa idiomas.
Esta
popularidad no se acompaña del respeto de la crítica literaria, que tiende a
reprocharle la escasa imaginación exhibida ya que repite constantemente sus
fórmulas narrativas, el abuso de los tópicos en la caracterización psicológica,
muy superficial, y la pobreza de su estilo y de su léxico, que no favorece el desarrollo
de la afición por la Literatura.
También
ha sido acusada de recurrir con excesiva frecuencia, a la hora de dibujar los
"malos" de sus obras, a estereotipos étnicos que denotan un cierto racismo larvado
y subyacente.
Entre
sus creaciones más famosas se cuentan Noddy, un
hombrecillo de madera que vive en una diminuta casa en el mundo imaginario de Toyland, y la serie de 21 novelas de Los
Cinco publicada entre 1942 y 1963, protagonizada por los adolescentes
hermanos Julian, Dick y Anne; su prima Jorgina (más conocida como Jorge) y el
perro de ésta, Tim, que hacen de detectives en historias que combinan el
misterio y la aventura.
La
obra de Enid Blyton se puede dividir en tres tipos bien diferenciados:
Aquellos en los que
niños normales se ven envueltos en situaciones extraordinarias,
resolviendo crímenes, desvelando misterios y viviendo toda clase de
aventuras. En este tipo se incluyen las series de Los Siete Secretos,
Los Cinco, Aventura, Secreto, Misterio y Misterios
de Barney "R", conocida así porque su protagonista se llama
Barney y todos sus títulos comienzan por la letra "R" en el
original inglés.
El segundo tipo de
sus obras se desarrolla en internados femeninos y su trama hace más
énfasis en el día a día en estos colegios, con la interacción social de
varios tipos de caracteres. Aquí se engloban las series Santa Clara
y Torres de Malory.
El tercer tipo es la
fantasía. En estos libros los niños se ven transportados a un mundo mágico
en el que encuentran hadas, duendes, gnomos, elfos y otras criaturas fantásticas.
Obras:
Entre
sus series más famosas se encuentran las obras de:
Josefina Aldecoa (La Robla, León, 8 de marzo
de 1926 – Mazcuerras, Cantabria, 16 de marzo de 2011) Escritora y pedagoga
española, directora del Colegio Estilo.
Estuvo
casada con el escritor Ignacio Aldecoa, de quien adoptó tras su muerte en
1969 su apellido para su carrera literaria.
La
vida de Josefina Aldecoa es una de estas existencias que ya podemos resumir
como ejemplar y representativa de lo que fue su tiempo y su espacio, y al que
ella misma, en uno de sus primeros libros, etiquetó como nadie en 1983:
"Los niños de la guerra", una breve pero muy representativa antología
de aquella generación de intelectuales y escritores que heredó lo imposible, lo
que era inconcebible heredar: la nada de un país autodestruido y arruinado después
de la guerra civil. Una vida vertebrada en dos columnas fundamentales, la
pedagogía y la literatura, que la han mantenido viva y fértil.
Nacida
en una familia liberal de la burguesía rural, hija de negociante y de una
estirpe de maestras que al parecer también la marcó genéticamente, cursó
estudios superiores en León y Madrid, y tuvo la suerte de caer en el interior
de un grupo surgido en la Facultad de Letras de Madrid que la reunió nada menos
que con el citado Ignacio Aldecoa, Rafael Sánchez Ferlosio, Jesús Fernández
Santos, Alfonso Sastre, Medardo Fraile, Carmen Martín Gaite, Rafael Azcona o
gente más alejada como Ana María Matute, Juan Benet y Luis Martín Santos.
Tras
sus estudios de pedagogía y un viaje a Londres, se casó con Aldecoa, tuvo una
hija, viajó por Europa y Estados Unidos, publicó un libro de relatos, A ninguna
parte, y acompañó a su marido en su corta e intensa carrera como novelista y
cuentista que marcará para siempre la evolución de nuestra literatura del siglo
XX.
En
1959 fundó en Madrid el Colegio Estilo, la que fue para ella su gran obra ,
situado en la zona de El Viso, Madrid, inspirándose en las ideas vertidas en su
tesis de pedagogía, en los colegios que había visto en Inglaterra y Estados
Unidos y en las ideas educativas del Krausismo, base ideológica de la
Institución Libre de Enseñanza: "Quería algo muy humanista, dando mucha
importancia a la literatura, las letras, el arte; un colegio que fuera muy
refinado culturalmente, muy libre y que no se hablara de religión, cosas que
entonces eran impensables en la mayor parte de los centros del país"
La
muerte repentina de Ignacio Aldecoa en 1969 supuso un terrible mazazo en la
vida difícil, aventurada y aventurera de aquella joven madre y aprendiza de
escritora, que tardó bastante en reponerse de la tragedia.
Su
intenso y profundo trabajo del colegio, sus viajes y experiencias en el mundo
de la formación, y el apoyo de sus amigos le ayudaron a salir del bache, merced
también a la herencia de su marido, de la que empezó a ocuparse también, y de
donde salió aquel primer libro antológico de 1983 (Los hijos de la guerra) y
una gran edición que reunió, tras su gran introducción personal, los Cuentos
completos de Aldecoa en 1995.
En
la segunda mitad de los ochenta publicó tres novelas, basadas en temas de la
mujer y sus problemas amorosos, que alcanzaron una buena repercusión, La
enredadera, Porque éramos jóvenes y El vergel, pero su triunfo más importante
lo alcanzaría en los noventa con otras tres novelas basadas en las vidas de
algunas mujeres maestras, republicanas y exiliadas: Historia de una maestra, Mujeres
de negro y La fuerza del destino, que alcanzaron una gran repercusión popular.
Y tras un relato infantil, la recuperación de Fiebre, unas "confesiones de
una abuela", y otra novela más, El enigma, sobre el fracaso de las
relaciones amorosas, entrega esta memoria de su propia vida, En la distancia,
que es una especie de recopilación vital, de testamento, de testimonio y de
resumen de muchas otras existencias que han marcado nuestras vidas personales y
colectivas.
Añadiría
el sentido de conservación de la naturaleza que inspiran muchos de sus últimos
libros, y la habilidad y sabiduría que ha adquirido en sus descripciones de esa
misma naturaleza en la que deposita al fin y al cabo las esperanzas finales
En
2003 obtuvo el Premio Castilla y León de las Letras
Historia
de una maestra es un viaje por la memoria colectiva de un país, España, antes
de que ésta se rompiera en dos. Es la narración de su vida que Gabriela, la
protagonista, le hace a su hija Juana. Una vida que comenzó con consistencia
aquel día en el que se acabó la carrera de magisterio en Oviedo y se abrieron
las puertas de su futuro. Y ese día, en esa ciudad del norte, tenía lugar la
boda entre una jovencita de buena familia con un tal Francisco Franco, al que
consideraban poca cosa para ella. Un hombre que marcaría el destino de Gabriela
igual que marcó el de todos los españoles, sin saberlo entonces. Era el año
1923 y nadie sabía todavía quién era ese militar bajito, feo y de vocecilla
insulsa. Y la historia de España parecía avanzar hacia un futuro lleno de luz
que se truncaría con la Guerra Civil.
La
novela está dividida en tres partes: El comienzo del sueño, El sueño y El final
del sueño.En la primera parte, la
historia de Gabriela nos lleva a uno de esos pueblos sin nombre de la provincia
de León, un pueblo donde la vida era hostil, el frío se pegaba a los huesos y
las noches eternas. Poco después, cuando la profesora tuvo la oportunidad de
elegir el lugar donde quería dar clase, eligió lo que nadie quería: la Guinea
Española. Esa parte me ha conmovido especialmente, por el entusiasmo de la
protagonista, por entregarse a esos niños de caras negras y dientes blancos y
radiantes, porque el corazón se encoge cuando un pequeño recibe con alegría
aquello que más valor tiene: una lección aprendida. Y porque, a pesar de todo,
algunas cosas no han cambiado tanto y "el hambre de África no terminará
nunca. África es la víctima del hombre blanco", tal y como señala la
protagonista.
La
segunda parte coincide con el regreso a la Península de la profesora, después
de tener que dejar Guinea por una enfermedad. Fueron los años del sueño. De la
República que hizo tanto por la educación. Hay aquí un pasaje que me ha
emocionado hasta las lágrimas en el que se relata una misión pedagógica de
aquellos años. Y la última parte, la más triste, es la que condujo a España a
esa guerra. Gabriela y su marido, Ezequiel, daban clases entonces en Los valles
y la revolución de Asturias de 1934 marcaría su vida.
Historia
de una maestra es una novela que desprende ternura y belleza. Desprende amor por
la educación, por la cultura que hace a los hombres justos y libres. La pasión
de enseñar a leer a los niños negros de Guinea, a los niños y niñas de los
pueblos humildes de Castilla. El valor de la cultura alejada de las doctrinas
religiosas que moldean los pensamientos.
En
este libro brillan sentimientos cargados de autenticidad. Desde la más pura
alegría republicana que se palpita entre sus páginas hasta la congoja que
invadió los cuerpos de tantos maestros que veían como su sueño se desintegraba
por la barbarie.
La
República había conseguido despertar en muchas inteligencias el deseo de
aprender, y en los maestrxs, el deseo de enseñar con más pasión que nunca.
Educar
para la convivencia. Educar para adquirir conciencia de la justicia. Educar en
la igualdad para que no se pierda un solo talento por la falta de
oportunidades.
“Yo
me decía: No puede existir dedicación más hermosa que ésta. Compartir con los
niños lo que yo sabía, despertar en ellos el deseo de averiguar por su cuenta
las causas de los fenómenos, las razones de los hechos históricos. Ese era el
milagro de una profesión que estabaempezando a vivir y que me mantenía contenta a pesar de la nieve y la
cocina oscura, a pesar de lo poco que aparentemente me daban y lo mucho que yo
tenía que dar.”
Al
principio te será difícil pero ya te irás acostumbrando. Los chicos son como
animales pero hay que domarles. Y cuando no respondan, palo...
Estoy
convencida de que lo entendían. Y aprendí una cosa más: que tan importantes
eran esas lecciones como las otras, las oficiales, las obligadas por principio,
porque todas guardaban relación entre sí, si pretendíamos educar de verdad a
aquellos hombres y mujeres en ciernes.
Yo
iba a enseñar y al mismo tiempo a aprender.
En
resumen, yo fui maestraporque las
condiciones económicas de mi familia así lo determinaron.... Lo que sí es
cierto es que cuando niña ya andaba yo jugando con la idea de ser maestra.
Tenía una maestra joven yalegre y muy
paciente y los niños la adorábamos. No sé si la influencia de la maestra
también pesó en mi ánimo junto a las opiniones de mi padre.
…
la educación y la cultura para ser capaces de sacar el país adelante…habrá que
intentarlo todo si queremos que nuestros hijos lleguen a ser un día libres y,
educados como los niños de Francia o Inglaterra...
«Ya
saben hablar», me decía. «Han aprendido a expresar lo que piensan...»
“La
escuela es del Estado, la paga el Estado y eso quiere decir que es de todos,
los listos y los tontos, los aplicados y los vagos. Todos tienen derecho a
recibir una buena educación.”
“Educar
para la convivencia. Educar para adquirir conciencia de la justicia. Educar en
la igualdad para que no se pierda un solo talento por falta de
oportunidades...”
“El
trabajo era mi medicina, mi estímulo, lo único que me conservaba firmemente
asentada en la realidad.”
Anna
Seghers (Reiling, Maguncia, 19 de noviembre de 1900 - Berlín, 1 de junio de
1983) Escritora alemana. Fundadora y presidenta del club antifascistaHeinrich
Heine. Ganadora
en 1928 del premio Kleist.
Anna
Seghers fue la hija de un comerciante de arte llamado Isidor Reiling y su mujer
Hedwig; la familia profesaba la religión judía
ortodoxa.
En
1927 publicó su primera obra, un cuento llamado "Grubetsch", bajo el
nombre artístico Seghers (sin nombre de pila).
En
1928 publicó su primer libro "La revuelta de los pescadores de Santa
Bárbara" (Aufstand der Fischer von St. Barbara) con el pseudónimo
Anna Seghers. Por este primer libro, a propuesta de Hans Henny Jahn, ganó en ese
mismo año el premio Kleist.
En
1928 se unió al KPD
(Partido Comunista Alemán, o Kommunistische Partei Deutschlands),
durante las encarnizadas luchas que mantenía contra los nazis.
En
1930 viajó por primera vez a la Unión Soviética.
Tras
la llegada al poder del nacionalsocialismo, fue arrestada temporalmente
por la Gestapo;
en Alemania, sus libros fueron prohibidos y quemados.
Poco
después pudo escapar a Suiza, desde donde se trasladó a París.
En
el exilio colaboró con revistas de emigrantes alemanes; fue colaboradora con el
Neuen Deutschen Blätter
(Periódico Nueva Alemania).
Anna
Seghers consiguió escapar con sus hijos desde París a la parte del sur de Francia
gobernada por Pétain.
En Marsella intentó conseguir la liberación de su marido en cuanto hubo
posibilidad de salir del país. Esta etapa constituye la base de su novela
Tránsito (Transit), publicada en 1944.
En
1941 fue de Marsella a través de la Martinica, Nueva York y Veracruz hasta
Ciudad de México.
En
1942 publicó la que probablemente es su novela más conocida, La séptima cruz (Das siebte
Kreuz), traducida al inglés en Estados Unidos y publicada en alemán en México.
En
1943 resultó gravemente herida en un accidente de tráfico, lo que le hizo
pasarse un largo tiempo en el hospital.
En
1947 abandonó México y volvió a Berlín, como miembro del Partido Socialista Unificado
de Alemania (Sozialistischen Einheitspartei Deutschlands), en
principio en Berlín Oeste.
Cuando
en 1957 Walter Janka, el director de Aufbau-Verlages
(una editorial donde Seghers también publicaba), fue procesado por una presunta
"conspiración contrarrevolucionaria", ella intervino a su favor
frente a Walter Ulbricht, sin éxito
Margaret
Atwood (Ottawa, 18 de noviembre de 1939) Poeta, novelista, crítica literaria,
profesora, feminista y activista política canadiense.
Se
la describe como una escritora feminista, ya que el tema del género está
presente en algunas de sus obras de forma destacada.
Se
ha centrado en la identidad canadiense, en las relaciones de este país con
Estados Unidos de América y Europa, en los derechos humanos, en asuntos
ambientales, en los páramos canadienses, en los mitos sociales sobre la
feminidad, en la representación del cuerpo de la mujer en el arte, la
explotación social y económica de ésta, así como las relaciones de mujeres
entre sí y con los hombres.
Lucha
por los derechos humanos, la libertad de expresión y otras causas. Donó el
dinero del galardón Booker Price para colaborar con causas ambientales. Ayudó a
lanzar la carrera de la poeta Carolyn Forche cuando los
editores estadounidenses rechazaron su poesía sobre la guerra civil salvadoreña.
Desde
pequeña, Margaret se convirtió en una
ávida lectora de todo tipo de literatura, desde novelas de misterio, hasta
cuentos de los hermanos Grimm, historias sobre Canadá y cómics.
Atwood
empezó a escribir a los 16 años.
En
1957 inició sus estudios universitarios en la Victoria University de
Toronto y tuvo como profesores a Jay Macpherson y Northrop
Frye, que encaminaron su poesía inicial (Double Persephone) hacia el
tema de los mitos y los arquetipos.
En
1961 se graduó como licenciada en filología inglesa, con estudios también de francés
y filosofía.
Atwood
ha escrito novelas de diferentes géneros y libros de poemas.
En
1969 publicó The Edible Woman, donde se
hizo eco de la marginación social de la mujer.
En
1970 Procedures for
Underground y The Journals of Susana
Moodie (1970), sus siguientes libros de poesía, los personajes tienen
dificultades para aceptar lo irracional. Esta última quizá sea su obra poética
más conocida; en ella, escribe desde el punto de vista de Susana Moodie, una
pionera de la colonización de la frontera canadiense del siglo XIX.
En
1971 con la obra Power Politics usa las
palabras como refugio para las mujeres débiles que se enfrentan a la fuerza
masculina.(*Ver poema)
En 1979 sale su siguiente novela, Life Before Man, más
tradicional que sus libros de ficción anteriores y se centra en una serie de
triángulos amorosos.
Atwood
siempre ha estado interesada en los derechos humanos, lo que se refleja en su
libro de poesía True Stories (1981) y la novela Bodily Harm (1981).
Atwood
sigue escribiendo, con gran éxito para la crítica y para sus lectores. Se
estudian sus libros en escuelas, institutos y universidades de todo el mundo.
Obra:
La mujer comestible (1969),Los diarios de Susanna Moodie (1970),Juegos
de poder (1971),Resurgir (1972), Doña Oráculo (1976),Chicas bailarinas (1977),Asesinato
en la oscuridad (1983),El huevo de Barba Azul (1983),El cuento de la criada (1985),Ojo de
gato (1988),La novia ladrona (1993),Alias Grace (1996),El
asesino ciego (2000),Oryx y
Crake (2003),Penélope y las doce
criadas (2005),La maldición de Eva (2006),Desorden moral
(2006),Érase una vez (2007),El año del diluvio (2009),Pagar
con la misma moneda (2009), Nada se acaba (2015).
Presidenta
del PEN Club,
una asociación de escritores para fomentar el contacto y la cooperación entre
autores de todo el mundo que se encarga de promover la libertad de expresión y de liberar a los
escritores que son prisioneros políticos.
En
su libro de poemas “Juegos de poder (Power Politics)”, año 1971, Margaret
Atwood despliega una obra de una fuerza poética irresistible, al tiempo que
denuncia las relaciones de pareja hombre-mujer como relaciones en las que el
hombre domina y la mujer se convierte en la víctima. La ironía del título,
juegos de poder, para la narración de la historia de amor de una pareja, invade
los poemas, así como por la transfiguración irónica del tradicional poemario de
amor cortés. La alabanza del amor idealizado, se transforma en un alegato
realista sobre el uso del poder en el ámbito de la pareja. La obra tuvo una
gran acogida en el ámbito del feminismo: