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domingo, 1 de mayo de 2016

“Madre no hay más que una”

Simone de Beauvoir, en El segundo sexo,  sostiene que la maternidad supone un importante obstáculo para el desarrollo intelectual y personal de la mujer y, por tanto, puede e incluso debe ser relegado –como ella mismo hizo– a un segundo plano en favor de las aspiraciones personales de una misma.

 

Ser madre es un oficio muy duro: 24 horas al día, 365 días al año. Con horas extras.
Me diréis, “pero, ¡si no se pueden sacar horas extras del tiempo que has dicho¡”. ¿Qué no? Ellas lo hacen. No me digas cómo, pero lo hacen 





La idea de maternidad como sacrificio y esclavitud sigue grabada en el subconsciente colectivo. En el de las madres está grabado a fuego. Y además viene con unas gotas o mares, depende de la madre, de culpa para que el lote sea completo.





Son  juzgadas por todo y por todxs. Y aún peor ellas son su propio juez ….¡y muy severo!




Recuerda que muchas han tenido que abandonar su carrera profesional ,o peor aún, nunca la han tenido porque ser madre y esposa es lo único que les han permitido ser. Así que cuidadito con la crítica…



Valoremos a nuestras madres como se merecen, reconozcámosles todos los sacrificios que tuvieron que hacer por nosotrxs, sobre todo los que tuvieron que hacer por el simple hecho de ser mujer.







Expresiones como “madre no hay más que una” o “no hay nada que el amor de una madre no consiga” son algunas de las frases más utilizadas en lo que se refiere a las madres. 

En cuanto a la primera decir:¡Menos mal! 

En cuanto a la segunda, es verdad, pero eso crea sentimientos de culpa en los hijos/as, que lo sepáis mamás.








sábado, 30 de abril de 2016

La Noche de Walpurgis. La Noche de Brujas.




La Noche de Walpurgis. También conocida como la Noche de Brujas. Festividad celebrada en la noche del 30 de abril al 1 de mayo en grandes regiones de la Europa Central y Septentrional.

El origen de la festividad procede de antiguas celebraciones paganas germanas, adorando e invocando a los dioses de la fertilidad la noche del 30 de abril.




La tradición señala esta fecha como de transición de la primavera al verano, la festividad de Beltane en honor a Belenos, dios del fuego, prendiendo hogueras para renovar con el humo a los pueblos y a sus habitantes.

La festividad fue adoptada en algunos puntos para usos de brujería; luego fue absorbida por la llegada del cristianismo, atribuyéndole vagos orígenes relacionados con un supuesto cumpleaños de Satanás.




En la antigua Roma, el mes de mayo estaba consagrado a los antepasados (maiores). Era un mes en que en toda Europa y Asia se creía que los aparecidos hacían sus incursiones entre los vivos.

Durante la Antigüedad y la Edad Media, se perpetúa una gran prohibición: hay que evitar casarse en mayo porque durante ese período se corre el riesgo de contraer matrimonio con una aparecida o con una mujer embrujada del Otro Mundo.



En la mitad septentrional de Europa estaba muy extendida la creencia de que existía una divinidad que protegía a las brujas y que las reunía una vez al año en una montaña. Estos conciliábulos se confundían con los de seres míticos y la fecha de la reunión, "la noche de las calendas de mayo", está relacionada con las Walkirias.



Otro elemento de carácter mitológico es que se decía que las brujas salían de sus casas formando cortejos, lo que recuerda la creencia de que "en determinadas noches es posible oír los estrépitos que producen ejércitos misteriosos, cortejos de almas y espíritus, sobre todo en la época del solsticio de invierno".

Las reuniones, según la leyenda, tenían lugar en las inmediaciones de la sierra del Harz (en concreto en su cima más alta, el Brocken). Así lo relata un autor de principios del siglo XVII:




Con relación a lo que pueden hacer las brujas se dice que untándose con ciertos ungüentos, hechos con grasa de gato o de lobo, leche de burra y no sé qué cosa más, pueden salir de sus casas montadas en palos o escobas por una vía común e incluso por un agujero angosto y volar por los aires, y así transportarse de un lugar a otro hasta donde celebran sus festines y francachelas con diablos. Se halla divulgada la especie de que las brujas de toda Germania, después de hacer su unto, son llevadas en cortísimo tiempo, durante la noche de las calendas de mayo, al monte llamado Blocksberg y Heinberg, en tierras de los bructeros, parte por sus demonios familiares y dilectos, que adoptan las formas de macho cabrío, puerco, ternero y otros animales semejantes, parte sobre horcas y báculos, pasando luego toda la noche en juegos, comilonas y danzas con sus amantes.


Con el devenir de los tiempos, la fecha aproximada de la celebración católica de la canonización de la Santa Walpurgis(*) (Valborg o Walburga) se trasladó del 25 de febrero (fecha de su nacimiento) al 1 de mayo denominándose Noche de Walpurgis por coincidir la fecha de celebración con el día de Santa Walpurgis en el calendario sueco debido a que el 1 de mayo de 870 d.C. fueron trasladadas sus reliquias. Dicha fecha pasó a ser el día de la celebración de esta santa en algunos calendarios, coincidiendo con el día del trabajo.

Para finalizar, fue durante la Noche de Walpurgis de 1776 cuando Adam Weishaupt creó en los bosques bávaros a los Illuminati.





jueves, 3 de marzo de 2016

Hinamatsuri: El Festival de las Niñas en Japón




Hinamatsuri, (雛祭 ó 雛まつり?) es el Festival de las Muñecas, que se celebra cada 3 de marzo en Japón. Está dedicado especialmente a las niñas, por lo que también se conoce como Festival de las Niñas.

En él, las niñas exponen varias muñecas (ningyō (人形?)) vestidas con kimonos tradicionales y quedan situadas en distintos niveles de una plataforma, de hasta 5 a 7 escalones, cubierta con tela roja. Estas muñecas representan personajes de la corte imperial de la Era Heian ordenados jerárquicamente y pasan de generación a generación dentro de la familia. Se suele adornar también con flores de melocotonero ya que este festival también se conoce como Momo no Sekku, y el melocotón es una fruta que se relaciona con el sexo femenino.



Se pensaba que estas muñecas podían esconder los malos espíritus en sus cuerpos, salvando así a su dueño de encuentros peligrosos una vez se librara de ellas. De esta manera, la costumbre se hizo en una ceremonia conocida en el Periodo Heian como hina nagashi, en que las muñecas de papel eran enviadas en barco por el curso de un río, llevándose consigo los malos espíritus. La costumbre se difundió durante el Período Edo, pasando de generación en generación hasta lo que hoy conocemos como Hinamatsuri.


Se dice que si las muñecas quedan expuestas más tiempo del necesario, la niña se quedará soltera de mayor o que tardará en casarse. Por ello, las muñecas suelen guardarse pronto pasado el festival.

Como veis lo único que importa es que la niña se case.


Claro que en España ocurre lo mismo. Entre las creencias y supersticiones respecto a las posibilidades de encontrar novio:




«Cuando una mujer era fea o sosa, o era ‘mocica vieja’ (solterona) era frecuente que recurriera a S. Antonio para que le proporcionara un novio. Con este objetivo le hacía al santo un nudo en el cordón de su hábito o le ponía una luz ‘mariposa’ en pago por el favor concedido. También se conoce la costumbre de tirar un garbanzo al ombligo del mismo santo, de tal manera que si acertaba dentro conseguiría novio en ese año».

En lo que se refiere a prácticas profanas, las costumbres aparecen ligadas a la fiesta de San Juan y su víspera.«En una reunión de jóvenes se echa un huevo a una vasija plana con agua puesta al sereno la noche anterior, y a la mañana siguiente el huevo habrá tomado formas caprichosas que indicarán el nombre del amado. A esto se le conoce con el nombre de echar barcos en S. Juan».

«Es también creencia de las jóvenes que asisten a la boda de una de sus amigas que quien quite un alfiler de un tocado o consiga el ramo, siempre que éste sea de azahar, después de realizada la ceremonia, se casará en ese año».
(www.gazeta-antropologia.es)


Son tantas las tradiciones españolas que se merecen una entrada aparte. Otro día hablaremos de ellas.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Cuando Dios Era una Mujer




Cuando Dios era mujer es el título de un libro escrito por la escultora e historiadora del arte estadounidense Merlin Stone.

Anteriormente fue publicado,en el Reino Unido, con el título “Los Papeles del Paraiso: La Represión de los Ritos de la Mujer”

Stone pasó aproximadamente diez años dedicada a la investigación de las representaciones menos conocidas, a veces ocultas, del Sagrado Femenino, de las sociedades europeas y de Oriente Medio, como preparación para completar este trabajo.

En el libro, que describe estas reflexiones arquetípicas de las mujeres como líderes, entidades sagradas y matriarcas benevolentes, y también las incardina en un panorama más amplio de cómo nuestras sociedades modernas crecieron hasta el presente estado de desequilibrio.




Posiblemente, el más controvertido debate en el libro es la interpretación de Stone de cómo las sociedades matriarcales, pacíficas y benevolentes de tradiciones de adoración a la Diosa (incluyendo la del Antiguo Egipto) fueron atacadas, minadas y, finalmente, destruidas casi por completo por las antiguas tribus, incluyendo los hebreos, y más tarde por los primeros cristianos. Para ello, intentaron destruir cualquier símbolo visible de lo sagrado femenino, incluyendo obras de arte, esculturas, tejidos y literatura. La razón es que querían que el Sagrado Masculino se convirtiera en la potencia dominante y gobernara sobre las mujeres y las energías de la diosa. Según Stone, la Torá o Antiguo Testamento fue en muchos sentidos un intento masculino de volver a escribir la historia de la sociedad humana, el cambio del simbolismo femenino a masculino.

Las ideas presentadas en "Cuando Dios Era una Mujer"  todavía son percibidas como amenazantes y peligrosas por algunos varones.

Pero que "la Diosa Blanca", como la llama Robert Graves, era la deidad principal de los tiempos prehistóricos es cosa probada. Graves reconstruye el lenguaje mágico de la Europa antigua mediterránea y septentrional, vinculado a ceremonias religiosas populares en honor a la diosa Luna. Nos narra cómo en Europa y Oriente Próximo existían culturas matriarcales que adoraban a una Diosa Suprema y que reconocían a los dioses masculinos solo como sus hijos, consortes o víctimas para el sacrificio. Estas culturas fueron eliminadas por la irrupción del patriarcado que arrebató a las mujeres su autoridad, elevó a los consortes de la Diosa a una posición de supremacía divina y reconstruyó mitos y rituales para ocultar el pasado. La conquista patriarcal llegó a Britania y al resto de Europa occidental alrededor del 400 a. de C.

El libro de Merlin Stone se ve ahora como instrumental en el aumento de la moderna teología feminista en los años 1970 y 1980, junto con autorxs como Elizabeth Gould Davis, Riane Eisler y Marija Gimbutas. Algunos lo han relacionado también con las teorías de  Margaret Murray y Robert Graves.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Margaret Mead. Antropóloga



Margaret Mead (Filadelfia, 16 de diciembre de 1901- 15 de noviembre de 1978) Escritora, profesora y antropóloga cultural estadounidense, destacada oradora y personalidad influyente entre los años 1960 y 1970. Margaret Mead ha sido posiblemente la mujer más influyente en el mundo de la antropología, y tal vez una de las personalidades más sensibles hacia el estudio de otras culturas

Durante toda su vida, Margaret Mead fue una activista muy comprometida con el feminismo y los derechos humanos, además de ser una divulgadora científica reconocida ampliamente.





En 1923 se graduó en el Barnard College y en 1929  recibió su doctorado de la Universidad de Columbia.

En 1925  se dio a conocer por su trabajo de campo en Polinesia. En 1926 se unió al Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York, como asistente de director, en algún momento sirviendo como directora de etnología desde 1946 hasta 1969.

Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como secretaria ejecutiva del Comité de Hábitos Alimenticios del Consejo Nacional de Investigación.

Desde 1954 trabajó como profesora adjunta de la Universidad de Columbia. Siguiendo el ejemplo de su instructora Ruth Benedict, concentró sus estudios en problemas de educación infantil, personalidad y cultura.








Mead fue la primera antropóloga en estudiar las educación y crianza de niñxs en las distintas culturas. Sus trabajos sobre teoría de la enseñanza, son actualmente una referencia básica. De hecho, se puede decir que a partir de Mead se despertó el interés en el estudio de la infancia y la mujer dentro de la disciplina antropológica.

En 1925 realizó su primer trabajo de campo en Samoa  centrándose en el estudio de las chicas adolescentes, y en 1929 viajó a las islas Manus, de Nueva Guinea, donde investigó sobre las historias, cuentos y relatos utilizados por adultos para la educación y socialización de lxs niñxs.

La experiencia de Samoa, plasmada en su libro "Coming of Age in Samoa", fue ampliamente conocida, y el trabajo pronto se convirtió en un best seller, traducido a varios idiomas. Esta obra presentó al público por primera vez la idea de que el carácter que el individuo adquiere a lo largo de los estados de crecimiento y socialización acaba siendo definido de acuerdo con las necesidades específicas de cada cultura. De esta forma, el carácter del adolescente, ya sea agresivo, pacífico, introvertido, etc puede estar definido y ser característico en función del entorno donde se ha criado.

Su trabajo de campo en Guinea, sirvió entre otros aspectos para demostrar que los roles de género difieren de una sociedad a otra. Posteriormente, en Bali, junto con Gregory Bateson (su tercer marido), exploró nuevas formas para documentar el paso de la niñez a la etapa adulta, y la forma en la que la sociedad plasma este tránsito a través de símbolos.




Uno de los rasgos más importantes en Margaret Mead es su concepción holística de la cultura. Esto se expresa a través de la interconexión y relación de todos los diferentes aspectos de la vida humana. Por ejemplo, la forma de obtención de alimentos no puede ser comprendida sin el estudio del ritual y las creencias, o las dinámicas políticas no pueden ser separadas de la educación o del arte. Fue dicha visión holística lo que le convirtió a lo largo de su vida en una especialista en todo tipo de aspectos culturales.


Retomando la herencia de relativismo cultural que ya apareciera en Boas, Margaret Mead enfatizó siempre la gran posibilidad de aprendizaje que se podía obtener a través del estudio de otras sociedades. De hecho, definía la diversidad cultural como un recurso, y nunca como un inconveniente. Fue ese interés por aprender de otros lo que le hizo ganarse el cariño y el respeto del que gozó siempre entre el público general.

En 1944 ,justo antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial,  fundó junto con Benedict el Institute for Intercultural Studies,. El impacto y consecuencias de la guerra definió a Mead como una personalidad defensora de la idea de la superación y posibilidad humana para el cambio, frente a un pensamiento intelectual generalizado mucho más pesimista acerca de esta concepción.

 Consideraba que los patrones de racismo, belicismo y explotación ambiental eran costumbres adquiridas, y que la sociedad humana era capaz de modificar dichos esquemas para construir nuevos principios sociales totalmente distintos. Este fue el origen de su frase "No dudemos jamás de la capacidad de tan sólo un grupo de ciudadanos insistentes y comprometidos para cambiar el mundo".

Mead fue profesora de varias instituciones, y destaca especialmente su carrera en el American Museum of Natural History, en Nueva York.

Obras
Adolescencia, sexo y cultura en Samoa (1928).Creciendo en Nueva Guinea (1930).Educación y Cultura en Nueva Guinea (1930).La cultura cambiante de una tribu india (1932).Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas (1935).Nuevas vidas para lo viejo: transformación cultural en Manus, 1928-1953 (1956).Gente y lugares (1959; un libro para lectores jóvenes).Hombre y Mujer (1961).Continuidades en la evolución cultural (1964).Cultura y compromiso (1970).La antropología y el mundo contemporáneo (1971).Invierno de mora (1972; un relato biográfico de sus primeros años).Ciencia y el concepto de raza, genética y conducta (1972).Cartas de una antropóloga (1983)

Fue objeto de múltiples honores y homenajes, siendo presidenta de honor de varias asociaciones e instituciones, entre las que destacan la American Anthropological Association y  la American Association for the Advancement of Science.

Fue una pionera en el campo de la  antropología debido a que escribió de forma lo suficientemente clara y vívida como para que el público en general leyera y aprendiera de sus trabajos

Mead tuvo una relación excepcionalmente estrecha con la antropóloga Ruth Benedict.( http://goo.gl/pk9gVR)

jueves, 2 de julio de 2015

Entrevista hipotética a tres mujeres gallegas




“Cómo no nos vamos a reír cuando nos pregunta si somos feministas. Si usted nos dice que el feminismo considera que una mujer no es inferior  al hombre y puede hacer lo mismo que él, somos feministas como las que más. Nosotras aramos, sembramos, segamos, recolectamos, damos de comer a los animales, hemos parido varios hijos, los hemos criado, hacemos todas las faenas domésticas, cocinamos, cuidamos de nuestros familiares mayores o impedidos, los de nosotras y los de nuestros maridos. Llueva, nieve, haga frío o haga calor. Todos los días del año. Todas las horas. Nosotras no conocemos lo que significa la palabra vacaciones.

Ahora, si usted nos pregunta si se nos considera  iguales o si hemos tenido las mismas oportunidades que ellos, entonces  también nos  reímos.  Pero por no llorar.”


“Entrevista hipotética a tres mujeres gallegas”

Texto:Ana & Heterónimas

domingo, 10 de mayo de 2015

La Bicicleta para las Mujeres fue" un corcel con el que poder cabalgar hacia la libertad".



La Inglaterra victoriana, era una sociedad en la que las mujeres carecían del derecho de sufragio y del derecho a litigar en un juicio. No podían poseer bienes propios. Las mujeres pasaban  al casarse a ser propiedad de sus maridos. A partir de ese momento, las mujeres casadas estaban  sometidas sexualmente  al deseo de los hombres con los que se habían casado,  sin que ellas pudieran rechazarlos. Su vida se reducía a cuidar de la casa, de los hijos y del marido.



Pero para algunas una máquina insignificante a la que muchos llamaron 'máquina del diablo' se convertiría en “la máquina de la libertad”: La bicicleta

En la década de 1890 la bicicleta comenzó a fabricarse en forma masiva y occidente vivió el primer gran auge global de ciclismo urbano. Según publicaba la revista Munsey “Para los hombres, la bicicleta en sus comienzos era un mero juguete, pero para las mujeres, se traba de un corcel con el que poder cabalgar hacia un nuevo mundo”. Las mujeres jóvenes y más osadas, aventureras y atrevidas, vieron en la bici un símbolo de independencia y libertad.






Tanta independencia y libertad les dio a las mujeres la bicicleta que la feminista y líder del movimiento estadounidense de los derechos civiles Susan B. Anthoy describió en una entrevista de 1896 para el New York World que la bicicleta había hecho por la emancipación de la mujer más que ninguna otra cosa en el mundo.



Y ¿por qué fue tan importante la Bicicleta para las Mujeres? Porque:

La bicicleta  supuso una “Revolución” sobre el estereotipo femenino, ya que a  las mujeres se las consideraba incapaces para el ejercicio físico.


La bicicleta les dio una mayor y más rápida movilidad sin tener que depender de un hombre. Las mujeres pudieron abandonar sus casas, sus barrios y aventurarse a otros espacios y descubrir que había vida fuera de las cuatro paredes de la casa. Gracias a esa “máquina infernal” consiguieron una independencia inesperada.






La bicicleta las ayudó, entre otras cosas, a cambiar de indumentaria. Las mujeres estaban constreñidas física y psicológicamente bajo  los corsés y las enaguas. La bicicleta  provocó la necesidad de usar vestimentas cómodas. Las mujeres abandonaron  el corsé y las largas faldas, para adoptar otras nuevas, como un práctico pantalón-pollera que rompió completamente con lo que era esperado de la vestimenta femenina de la época.  Los bombachos, las medias de lana y los zapatos de encargo fueron una liberación  para ellas.



La bicicleta hizo que las mujeres fueran  vestidas casi como ellos, con pantalones y el cambio de indumentaria cambió  el concepto de “feminidad”.

La bicicleta consiguió que se desafiara a la moral de una época que hasta ideó 'sillines higiénicos' duros y sin apenas relleno para que no hubiera estimulación sexual alguna con el traqueteo.

La bicicleta trajo aparejado el  debate moral que cuestionó por completo el rol de las mujeres en la sociedad, sobre todo en las ciudades. Las mujeres empezaron a verse a sí mismas más libres, más independientes. Las  vanguardistas que pertenecían a la clase media empezaron a introducirse en el mundo laboral. Poco a poco, este ejército de 'ciclistas' independientes y luchadoras logró dejar atrás los días en que los hombres eran la exclusiva mano de obra en el comercio y las profesiones liberales.

La bicicleta está ligada al movimiento de lucha por los derechos igualitarios entre hombres y mujeres.

La bicicleta transformó fuertemente la vida social, y se evidenció  fuertemente en la vida de las mujeres en los valores universales y en las costumbres. La bicicleta hizo posible el nacimiento de  la “Nueva Mujer”. Una mujer que dejó atrás los vestidos y comportamientos paralizantes del pasado. Y emprendió  el camino de libertad e igualdad de derechos con los hombres






En este contexto F. J. Erskine escribió en 1897  'Damas en bicicleta' una guía de comportamiento para las damas que quieran montar en bicicleta sin perder la compostura. Con el significativo subtítulo de "Cómo vestir y normas de comportamiento". Erskine, da consejos desde la indumentaria, "utilizar ropa interior de lana apropiada, evitar pasear en bicicleta por las calles abarrotadas de la ciudad, comprar un buen freno de mano y utilizarlo hasta del mantenimiento de la bicicleta", pasando por consejos para viajar al extranjero, cómo subir montañas o los aspectos sociales del ciclismo. Nos dice”: El éxito ciclista está asegurado si se toma un desayuno temprano y moderado, se viste "una falda de singular corte y confección, ingeniosamente preparada para que cuelgue vistosa y ampliamente a los lados del sillín" y se lleva encima una loción de ácido bórico con la que calmar las picaduras de bichos rastreros o voladores. Y por si la dama de la bicicleta tiene sed en algún momento de su excursión, lo mejor es "llevarse una discreta petaca con vino y agua de modo que podamos pasar el día con tranquilidad y sin depender de nadie". Y añade para justificar la pasión por la bicicleta:"Si ellas trabajan, y a fe que lo hacen ya miles de mujeres en nuestro país, es justo que tengan las mismas oportunidades que los hombres de disfrutar de un poco de aire".



domingo, 3 de mayo de 2015

Sobre “Madres Amantísimas” y otras Falacias.


Destinadas “por naturaleza” a la maternidad, las mujeres han sido definidas históricamente en el “ser-para-otros”, frente al “ser-para-sí” característico del varón. A esto se añade la influencia de ese modelo sublimado de la madre que encarna la Virgen María. Desde el siglo XII, la tradición cristiana ha idolatrado la relación madre-hijo como una relación basada en el amor incondicional. Y no solo es un paradigma cristiano. En la Antigüedad existen varios ejemplos donde se resalta el valor de la abnegación del amor maternal, como en el juicio de Salomón y las dos madres que reclaman a un mismo hijo. 



La historia de Démeter y Perséfone que nos ofrece la mitología griega, tal vez sea la única que subvierte el orden claramente patriarcal en el que se basa esta mitología y nos cuenta otro modo de relación y de amor entre madre e hija, no muy frecuente, pues parece que el amor hacia los varones, es  decir, el edípico  es el  normal. 










Pero aparecen las madres malas. En la mitología, Medea es el ejemplo más sobresaliente de la madre mala. Una mujer que es capaz de matar a sus hijos como venganza contra el hombre que la abandona. Aunque, la historia está llena de “Medeos “que lo hacen con frecuencia y nadie se rasga las vestiduras. ¿Alguien le pide a los hombres que como padres posean valores como “la dedicación, el desvelo, el amor incondicional y  el sacrificio"?.No. Eso es cosa para las madres cuya  “maternidad” ha sido una construcción social edificada a lo largo de los siglos.







Agripina  es un ejemplo real de mala madre. Cuando a los 16 años Nerón fue nombrado emperador, utilizó a su hijo, con el que se dice que mantenía relaciones sexuales, para gobernar Roma.













Los ejemplos de las madres que se han bajado del pedestal de “madres amantísimas” que las constreñía como personas, es larga. Y generalmente lo sabemos por sus hijas que directamente o indirectamente nos lo han contado. Virginia Wolf en sus “Diarios” nos confiesa que nunca estuvo a solas con su madre y que nunca recibió por parte de ella muestras de cariño. 










También la madre es un personaje ineludible, en la vida de Marguerite Duras. El desamor maternal marcó toda su vida e hizo de ella un personaje controvertido. Es asombrosa y espeluznante la pasividad de la madre con respecto a la prostitución de la niña Marguerite  para salvar al hermano mayor  de sus deudas de juego. Quizá lo que  nos sacude, es el amor desmesurado de esa madre por su hijo y el desprecio absoluto por el de su hija.


La escritora Jeanette Winterson también nos ha retratado la relación con “sus madres”. Su madre adoptiva era tiránica, extravagante, depresiva y estaba obsesionada con el Apocalipsis. Guardaba un revólver en un cajón de trapos, cocinaba tartas cada noche para eludir el sexo conyugal y tenía dos dentaduras —una mate y otra perlada— que intercambiaba según las ocasiones. Una madre que la expulsó de casa cuando se enteró que Jeannette tenía una relación lésbica. Pero a la que a pesar de todo amaba, pues cuando conoció a  Ann, su madre biológica se sorprende detestando que critique a la señora Winterson. “Era un monstruo”, reconoce Jeannette, “pero era mi monstruo”.





También sabemos de estas “malas madres”por ellas mismas, como en el caso de Gala Dalí. La relación de Gala con su hija  Cécile era bien conocida por todos. Gala no sentía ningún afecto por su hija, nunca se ocupó de ella, ni tan siquiera se dignó a abrir la puerta cuando, en sus últimos días, Cécile se acercó a Púbol. Y son conocidas las palabras de Gala:”No me llames madre, llámame puta, llámame lo que quieras, pero no me llames madre”.






Resistir a la presión social de ser una madre perfecta es una tarea ardua. En la actualidad, las malas madres son la reacción a lo que se ha dado en llamar el New Momism, una corriente que algunos enmarcan en el posfeminismo y que describe la maternidad como “la cosa más importante que puede hacer una mujer”. Las defensoras del New Momism tienen un “ideal altamente romántico de la maternidad y aseguran que “el cerebro de la madre es genial y superior”, una tesis que defiende la periodista Katherine Ellison en su libro “La inteligencia Maternal. Cómo la maternidad nos hace más inteligentes”.Sin embargo, la blogosfera anglosajona lleva varios años llena de malas madres. El blog Her Bad Mother. El libro Scary Mommy con su “mirada honesta y de conmiseración” hacia la maternidad fue número uno en la lista de libros más vendidos de The New York Times. También se puede citar  como ejemplos exitosos, “El diario de la Madre Ninja” y “Maternidad sin censura”. En España la respuesta es más tímida pero  existe también el  “Club de Malas Madres”.  Todos estos movimientos en contra de la obligación de ser una madre perfecta, abrazan el siguiente mantra: “Nunca habrás tenido un jefe más desconsiderado que tu hijo”.



domingo, 19 de abril de 2015

Mujeres que leen





El conocimiento es poder.  Por eso se les prohibió durante años la lectura a las mujeres. Muchos hombres veían  peligrar su dominio cuando  las mujeres pudieron acceder a los libros. En 1523, el humanista español Juan Luis Vives aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. "Las mujeres no deben seguir su propio juicio", escribe, "dado que tienen tan poco.". Jean-Jacques Rousseau  sostiene que la mujer no necesita educación racional ya que según argumenta en “Emilio” (1762)  la mujer debería ser educada para el placer.




 En 1799 el arqueólogo y filólogo kantiano, el suizo Johann Adam Bergk, declara que la lectura femenina representaba “un despilfarro insensato, un temor insuperable a cualquier esfuerzo, una propensión ilimitada al lujo...”  Esto dicho por “humanistas “nos permite adivinar cuál sería la opinión de los que no lo eran. 




A las mujeres siempre se las intento  controlar  y  mantener analfabetas para que siguieran siendo sumisas.

Sin embargo, las mujeres encontraron muy pronto en la lectura una manera de romper los estrechos límites de su mundo. La puerta abierta al conocimiento,la imaginación, el acceso a otro mundo, un mundo de libertad e independencia que les ha permitido desarrollarse y adoptar, poco a poco, nuevos roles en la sociedad.












 Laure Adler, escritora francesa especialista en la historia de las mujeres y del feminismo, sostiene que existe un nexo especial entre la mujer y el libro. "Los libros", escribe, "no son para las mujeres un objeto como otro cualquiera. Desde los albores del cristianismo hasta hoy circula entre ellos y nosotras una corriente cálida, una afinidad secreta, una relación extraña y singular, entretejida de prohibiciones, de aprobaciones de reincorporaciones." 


Y añade:” El libro puede llegar a ser más importante que la vida. El libro enseña a las mujeres que la verdadera vida no es aquella que les hacen vivir. La verdadera vida está fuera, en ese espacio imaginario que media entre las palabras que leen y el efecto que éstas producen. La lectora se identifica totalmente con los personajes de ficción y no se resignan a cerrar el libro sin que algo haya cambiado en su propia vida. El libro se convierte en iniciación."








 A través de las imágenes que diversos artistas nos han dejado  podemos hacer un  recorrido por la historia de la mujer y el libro. Nos permiten contemplar la evolución femenina frente a la alfabetización, a la lectura, al libro y a su cultura literaria Las imágenes de mujeres leyendo  datan del siglo XIII y en ellas se puede observar cómo a partir de un momento dado las vírgenes bizantinas con canastillas empiezan a tener en Occidente otra composición y algunas cambian las cestillas por libros. Una época en la que se consideraba que la educación para la mujer era perjudicial cuadros de santas, celestinas, vírgenes o doncellas empiezan a estar acompañadas por un libro o leen algo

 Entre estas imágenes de vírgenes cabe destacar “La Anunciación” de Simone Martín,(1333) donde se puede ver a María, sorprendida por el ángel en plena lectura. Mantiene abierto el libro con el pulgar para no perder el pasaje en que estaba sumergida en el momento de la llegada del ángel que interrumpió su lectura. Si bien la lectura ha sido interrumpida, el detalle revela, al menos, una contradicción ejemplificada en ese dedo pulgar abierto, ya que la Virgen conserva su serenidad y no ha perdido el pasaje que estaba leyendo





Pero es en el Renacimiento cuando se empieza a humanizar a las mujeres con un reconocimiento sobre su capacidad intelectual. Tiene que ver con su acceso a la cultura de los libros sagrados. Y es lo que dice Erasmo cuando defiende la educación sin sexo, y señala "que pueden leer hasta mujeres y putas". 







Por los mismos años de estas teorías eramistas, santa Teresa de Jesús pide que las monjas que entren a su comunidad sepan leer.



En la imagen Retrato de una dama (1530-1535), de Foschi ,en la que se puede ver a una mujer con un libro en las manos




En el siglo XVII  podemos ver el cuadro “Santa Marina”, de Zurbarán. Aunque es decapitada en el siglo II, el pintor extremeño habría realizado el cuadro entre 1641 y 1658 como si fuera una campesina del XVII y con un libro en las manos. "¿Una mártir del siglo II que lee? ¿O una campesina del siglo XVII que lee? El libro es, sin duda, un devocionario o de contenido religioso, el único libro al que durante mucho tiempo ha tenido acceso la mujer.









 El furor por la lectura que se despertó en el género femenino a partir del siglo XVIII, fue visto como una amenaza social y una prueba de la decadencia de las costumbres de la época. Gracias a su acceso a la lectura, las mujeres adquirieron nuevos conocimientos que les permitieron alcanzar un cierto nivel de independencia y capacidad para pensar por sí mismas.




Otro cambio importante en la libertad intelectual de las mujeres sucede en el siglo XIX, cuando pasan a ser las principales lectoras de la novela como la conocemos hoy. Este género literario se convierte para ella en la forma de tener la vida que no puede vivir; en el vínculo con el mundo exterior.










Solitaria en un salón, una mujer de traje decimonónico y sentada en un sofá mira cabizbaja el libro que ha cerrado sobre sus piernas. Como si acabara de leer Madame Bovary. Como si el silencio desatado por el punto final de la novela llenara el cuadro que ha pintado Winslow Homer de su amiga, la también pintora Helena de Kay (1873).





Generalmente casi todas las pinturas que se conocen de mujeres leyendo han sido pintadas por hombres. ”Beatrice” es una excepción pues fue pintada por Marie Stillman (1844-1927) considerada como la mejor pintora prerrafaelista.



Afortunadamente en el siglo XX las cosas cambian más rápidamente.

Las profusas imágenes de mujeres leyendo nos muestran un hábito ya muy arraigado en ellas.






En la imagen podemos contemplar uno de los cuadros de Hopper que más claramente reflejan la soledad americana. La mujer está en una habitación de un hotel, y no lee la biblia que suele estar en la mesita de todos los cuartos sino un folleto para un viaje sin rumbo. La escena muestra la melancolía de las estaciones de tren y los hoteles de mala muerte, impersonales; una anomia a veces compartida. En realidad parece que la mujer no agarra el libro, sino que se agarra de él.





En el siglo XXI  las mujeres leen más libros y revistas que los hombres y éstos leen más periódicos y cómics que las mujeres. Pero si se analiza la lectura de cualquier tipo y por cualquier soporte, los hombres son, sin embargo, más lectores. El 59,9% de ellos lee en soporte digital frente al 45,6% de las mujeres.








Según un estudio, el género es un aspecto que diferencia notablemente los motivos, la frecuencia, las preferencias y los gustos hacia la lectura entre hombres y mujeres. De esta forma, la lectura de las mujeres, más centrada en los libros y con un porcentaje menor de usuarias de soportes digitales, es más intensiva. La de los hombres, por su parte, más centrada en los periódicos y en Internet, tiene un componente más extensivo, más multimedia.